La noche del 9 de marzo de 2011 se realizó una singular cena en la casa de la entonces magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), María del Carmen Alanís, para “discutir” la polémica sobre el spot de 43 segundos del V Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto, del 2010, que habría violado los artículos 134 de la Constitución y el 228 de la ley electoral por transmitir un mensaje que implicaba “una promoción personalizada” del mandatario mexiquense.

En el spot apareció Peña Nieto presumiendo sus “compromisos cumplidos” a 5 años de iniciar su gobierno. Apareció con la camisa banca arremangada, en una lujosa camioneta negra, dialogando con las cámaras de televisión. Y se observó en todo el país, no sólo en el territorio mexiquense, durante el mes de agosto de 2010.

Meses después, en el penthouse de la casa de la magistrada Alanís, en la colonia Jardines de la Montaña, asistieron para “explicar” su posición el diputado federal del PRI, Luis Videgaray, personaje de toda la confianza de Peña Nieto, convencido por su amigo Enrique Ochoa Reza, quien estudió la licenciatura en Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), los mismos años en que el futuro Secretario de Hacienda fue presidente de la sociedad de alumnos.

Ochoa Reza formaba parte del equipo de confianza de Alanís Figueroa. Era el director del Centro de Capacitación Judicial Electoral del TEPJF, operador de la magistrada junto con Patricio Ballados, el entonces coordinador de asesores de Alanís. Ochoa Reza, además, tenía una añeja amistad con Emilio Rabasa, esposo de la presidenta del tribunal.

En esa cena participaron también el representante del PRI ante el Instituto Federal Electoral (IFE), Sebastián Lerdo de Tejada; el consejero del mismo IFE, Marco A. Baños, ex socio de Alanís en la consultora Demos; y el cabildero Frank del Río, contratado por el PRI.

Según Roberto Zamarripa, en su columna publicada el 21 de marzo de ese año en Reforma, Frank del Río “habría recibido una encomienda: hacer jugosos ofrecimientos a los magistrados del Tribunal Electoral para tratar de revertir en esa instancia la decisión del IFE que castigó a Peña Nieto por violar la Constitución al promover su imagen con spots sobre su Quinto Informe de Gobierno”.

No era poco lo que estaba en juego. Era la primera vez que el IFE ordenaba una sanción a la millonaria campaña de Peña Nieto en medios electrónicos. Tan sólo ese spot sirvió para destinarle 60 millones de pesos a Televisa, 23 millones de pesos a TV Azteca, 1.4 millones a Milenio TV y 1.5 millones de pesos a Telefórmula, según los datos acreditados por el IFE.

Al ser exhibido este dispendio, el equipo de Peña Nieto justificó que el pago a las señales nacionales de las televisoras se debía a que “para llegar al Estado de México, era necesario contratar pautaje en medios nacionales. Es la única manera de llegar al Estado de México… por las condiciones técnicas que hay, se obliga a hacer una contratación nacional”, de acuerdo con el comunicado oficial del gobierno mexiquense, del 27 de enero de 2011.

La operación de Enrique Ochoa fue determinante para lograr que el tribunal revirtiera la decisión del IFE, en una polémica sesión del 4 de mayo de 2011, según recordaron fuentes internas del TEPJF, consultadas por Proceso.

Al enterarse de la cena, el PAN presentó una queja para que la magistrada Alanís, presidenta del TEPJF, se excusara de la votación por evidente conflicto de interés. Alanís no negó la cena, argumentó que se hizo fuera de las instalaciones del tribunal, en su casa particular, y que eso no comprometía su voto. Firmó que normalmente se acostumbra escuchar a “las distintas partes” de un litigio. Por unanimidad, la Sala Superior del TEPJF consideró “infundada” la queja del PAN en la sesión del 14 de abril de 2011.

El fondo del litigio con el PRI y con Peña Nieto se resolvió tres semanas después, el 4 de mayo del mismo año. La votación finalmente quedó 4 a favor de revertir la sanción del IFE al gobernador mexiquense, y 3 en contra.

La decisión salomónica del TEPJF fue responsabilizar a las televisoras por la difusión nacional del spot que no debía verse más allá del territorio mexiquense. Las autoridades de la entidad no tuvieron ninguna responsabilidad. Mucho menos el PRI.

Negar su militancia priista

Después de este episodio, Ochoa recibió el apoyo del PRI y del peñismo para su máxima aspiración de ese año: ser consejero electoral del IFE.
Enrique Ochoa compareció en abril de ese año ante la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, presidida por el panista Javier Corral, para explicar su proyecto como consejero.

Ochoa Reza, identificado como funcionario de la burocracia electoral del TEPJF, presentó un ensayo de 11 cuartillas para justificar la necesidad de “flexibilizar” el modelo de comunicación política aprobado en la reforma electoral de 2008. Justo la misa demanda de Televisa, TV Azteca y las estaciones de radio, beneficiarias de los millonarios y secretos convenios de publicidad con Peña Nieto, el precandidato puntero a la presidencia de la República.

-¿Usted era o es miembro del Consejo Político Nacional del PRI? –le preguntó en esa comparecencia el diputado federal del PT, Juan Enrique Ibarra.

-No formo parte del Consejo Nacional del PRI –se desmarcó Ochoa Reza. Explicó que en 2006 presentó un juicio ante las instancias electorales para cuestionar la permanencia en el cargo de Mariano Palacios Alcocer y Rosario Green, entonces presidente y secretaria general del PRI. Ochoa Reza ganó el juicio.

“Dejé de pertenecer a dicho consejo. Sólo lo fui por un tiempo breve”, afirmó el aspirante a consejero, licenciado en Derecho por la UNAM, con maestría y doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Columbia.

Otro dato oculto de su biografía hasta entonces es que fue consejero electoral del distrito 21 de la Ciudad de México en las elecciones de 1997, cuando el PRI perdió ante el PRD y Cuauhtémoc Cárdenas la jefatura de Gobierno capitalina.

No logró ser consejero del IFE, pero Ochoa Reza fue rescatado por su amigo Luis Videgaray para participar en el equipo de asesores y de la transición de Enrique Peña Nieto, una vez ganada la contienda presidencial en julio de 2012.

Fue nombrado subsecretario de Hidrocarburos en la Secretaría de Energía, con Pedro Joaquín Coldwell al frente. Su paso anterior en el gobierno federal fue como asesor de Luis Téllez, secretario de Energía entre 1997 y 1999, en el gobierno de Ernesto Zedillo.