Manteniendo el anonimato, el pasado 7 de mayo la fuente detrás de los Panama Papers dio a conocer un “manifiesto” indicando que la preocupación por la desigualdad global lo llevó a filtrar más de 11 millones de documentos privados a los medios de comunicación.

En una nueva misiva de 1,800 palabras, la fuente no reveló ningún dato personal, firmó el documento como «John Doe» y aclaró no ser un espía.

“No trabajo para ningún gobierno o agencia de inteligencia, directamente o por contrato, y nunca lo haría”, dijo.

«Mi punto de vista es totalmente mío, como lo fue mi decisión de compartir los documentos… no para ningún fin político específico, sino simplemente porque entendí lo suficiente acerca de sus contenidos y para que se den cuenta de la magnitud de las injusticias que describen».

La fuente ofreció poner los documentos a disposición de los gobiernos y de los investigadores en ciertas condiciones. Dijo que los gobiernos de todo el mundo deben proporcionar más protección a los denunciantes, quienes «merecen inmunidad de parte del gobierno, y punto».

El denunciante envió la carta al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung dijo que verificó que la declaración era de la fuente.

Con información de CNN Expansión.