Gore Vidal and William Bucklye. Fotografía: ABC

Gore Vidal and William Buckley. Fotografía: ABC

Best of enemies es el título del documental que Netflix ha agregado a su diversificado catálogo en la red. Esta maravillosa pieza fílmica fue dirigida por Robert Gordon y Morgan Neville y tiene una duración de 1 hora con 20 minutos.

En los años sesenta la televisión comenzaba a superar al cine e inclusive a las compañías de transmisión de radio, pero para mediados de esa misma década la televisión sacaría un as de la manga, pues como nunca antes las audiencias podrían ver las imágenes televisadas literalmente en vivo pues llegaba la TV a colores. En ese contexto fue en el que se suscitó una de las más divertidas, sarcásticas e inteligentes discusiones que en los Estados Unidos ya se hayan presentado, el debate sobre la realidad estadounidense entre dos de los líderes de opinión de mayor importancia en un contexto coyuntural bélico (Vietnam) y electoral.

Por un lado William F. Buckley, nacido en cuna de oro, proveniente pues de una familia texana pudiente. Estudió en colegios católicos y su formación no llegó a ser muy amplia pues se formó en la U.S Army. Su habilidad discursiva y literaria le permitió darse a conocer en los círculos intelectuales del ala conservadora norteamericana y fue lo que le permitió fundar la revista National Review y su programa de entrevistas llamado Firing Line.

Por otro lado Gore Vidal, nacido también rico en la Academia Militar de West Point, era proveniente de una familia importante de políticos en los Estados Unidos. Vidal fue criado en Washington y educado también en colegios católicos, estudió en la Universidad de New Hampshire sin embargo no concluyó su formación. Sirvió a las fuerzas armadas norteamericanas durante la segunda guerra mundial. Su habilidad y capacidad para escribir poesía, novelas, biografías y crónicas lo colocó como uno de los best sellers en los Estados Unidos. Algunas de sus obras más polémicas fueron: The City and the Pillar, Burr, Myra Breckinridge (que incluso fue a hasta la pantalla grande), An evening with Richard Nixon, entre otras.

Los dos lideres de opinión, Buckley y Vidal, se encontraron gracias a la seductora invitación que la entonces, pequeña y desprovista cadena de televisión, ABC, realizó en tiempos polémicos de elección y de lucha racial en los Estados Unidos.

Los escenarios de los 10 encuentros o debates, fueron divididos y se filmaron en Miami en donde se dio sitio la convención de los republicanos y en Washington, lugar en el que aconteció la convención de los demócratas. Ambos puntos geográficos fueron testigo de la movilización social que encabezaron principalmente los grupos Afroamericanos quienes exigían igualdad de derechos, verdadera libertad de expresión y fin al abuso de las autoridades policiacas que masacraban y golpeaban a los manifestantes con la supuesta insignia de «la ley y orden primero».

Durante los encuentros televisados y dirigidos por la ABC, tanto Vidal como Buckley se enfrentaron de forma acérrima, pues mientras uno defendía un posicionamiento a favor de la libertad, los derechos de los negros, la liberación sexual y la lucha en contra de la homofobia; el otro apostaba por un pensamiento más moralista, religioso y por tanto más conservador, incluso se posicionaba ideologicamente como Daniel Bell lo había hecho con anterioridad en sus textos sociológicos en los que confrontaba el hedonismo, la libertad sexual y la libertad de la mujer. Buckley compartía pues este posicionamiento ultraconservador y por tanto machista,  incluso hay una pequeño video en YouTube en el que después de una entrevista que Woody Allen le hace a Buckley, se realiza una ronda de preguntas con la audiencia que asistía dicha conferencia y en ese momento una jovencita que estaba con mini falda, de forma burlesca le pregunta: ¿Señor Buckley usted cree que las minifaldas son de buen gusto? A lo cual Buckley responde cinicamente: en ti yo creo que sí.

Debido a que la televisora ABC no contaba con los recursos para dar cobertura completa a las elecciones en todos los Estados Unidos decidió, estratégicamente, transmitir películas como Batman, Land of the Giants, entre otros filmes, pues no podía competir contra la NBC o CBS debido a que ambas televisoras eran superiores en infraestructura. Al finalizar la secuencia de programación fílmica que ofrecía la ABC como una forma de que las audiencias escapasen del bombardeo de temas sobre política, se creó un espacio de 90 minutos de lo que ellos denominaban como una cobertura no convencional del acontecer político. Fue durante este fragmento de tiempo en el que se dejó espacio para el debate político. El moderador del programa era el famosos conductor Howard K. Smith y fue así que  entre risas, comentarios enérgicos y algunos otros sarcásticos, tanto Gore Vidal como William Buckley dieron para la ABC una de las mayores audiencias que para entonces jamás había alcanzado.

La estructura de dicho programa consistía en primera instancia en presentar una sinopsis de los eventos más importantes ocurridos durante la convención, para posteriormente realizar una ronda de opiniones entre los reporteros líderes de la ABC  (siempre manteniendo un posicionamiento de centro) y se finalizaba con una sección que se tituló de “A Second Look”  en el cual tanto republicanos como demócratas tendrían como defensor a su líder de opinión o intelectual, por un lado Gore Vidal y por otro a William Buckley. Está creativa idea por parte de la ABC de juntar a dos hombres de gran nivel de oratoria y de debate se transformó en un éxito.

El año de 1968 fue definitivamente un año de gran violencia en los Estados Unidos ya que en el exterior cientos de miles de soldados norteamericanos morían, también es paralela la confrontación violenta por parte del aparato estatal policial en contra de los movimientos raciales, la muerte del que podría ser el próximo presidente de los Estados Unidos, Bobby Kennedy y también el asesinato del líder del movimiento en contra del racismo, el Dr. Martin Luther King. A la par, la contienda electoral cobraba cada vez más un tono vigoroso y disciplinar por parte Richard Nixon candidato del partido republicano, mientras que en el partido demócrata la insignia de Hubert Humprhey era revivir y homenajear a quienes habían caído en el camino de la lucha por una democracia verdadera. Humphrey en su discurso que lo tituló como A new day for America,  expresó lo siguiente: “Martin Luther King tenía un sueño, Robert F. Kennedy como lo vieron está noche tenía una gran visión. Si los Estados Unidos respondiera a ese sueño y a esa gran visión, sus muertas no dejarán marcado el momento en que América perdió el camino, pero si van a dejar marcado el tiempo en que América encontró su conciencia”.

Los resultados electorales dieron el gane a Richard Nixon, sin embargo la contienda fue bastante cerrada pues el electo presidente de los Estados Unidos conseguía 43.4% de la votación popular y Humphrey quedaba abajo solo por 7 décimas.

El último debate en el programa A Second Look de la televisora ABC fue todo un show, pues el audaz y atrevido liberal, Gore Vidal, quien durante una caliente discusión sobre los rumbos que debía tomar la política exterior norteamericana, específicamente en relación al tema de la guerra de Vietnam, categorizó al conservador Buckley de “criptonazista” (nazista que disfraza o esconde sus posicionamientos políticos e ideológicos). El resultado fue un Buckley exaltado, con su tez roja y su mirada furiosa agrediendo verbalmente a Vidal a quien lo llamo de maricón o invertido y a quien le sentenció que le daría un puñetazo en la cara. Con esa discusión el moderador Howard K. Smith cerró su programa.

Después del éxito generado William Buckley fue candidato para el cargo de Major en Nueva York, mismo que perdió, posteriormente pondría en marcha un famosos y duradero programa Firing Line (30 años de transmisiones), en donde diversas personalidades se dieron cita. Su invitados tenían un común denominador, el de ser catalogados ideológicamente de izquierda. Entre los personajes que pasaron por su estudio están, Huey Newton, el cineasta y actor Woody Allen, el intelectual Noam Chomsky, etc; durante las tres décadas de entrevistas y discusiones, grandes lecciones sobre derechos de minorías, democracia y política exterior, fueron impartidas para el ultra conservador William Buckley.

Por su parte Gore Vidal continuó escribiendo novelas y fue electo en dos ocasiones para ser representante en el congreso por el estado de Nueva York, sin embargo no pudo ganar, aun así obtuvo un apoyo electoral amplio que incluso batió record pues el partido demócrata tenía ya casi 50 años sin alcanzar ese nivel de votación. Su segunda candidatura fue para el senado por el estado de California, ahí logró ganar en las elecciones primarias.

Finalmente dejamos aquí el tráiler del documental que para variar encaja perfectamente con los tiempos electorales, pero más que eso, encaja perfectamente con las discusiones y con las temáticas que desde la década pasada se continúan discutiendo en los Estados Unidos. Los personajes son otros, pero la esencia es la misma que estaba representada por las facciones de líderes de opinión como Buckley, políticos como Nixon, Johnson, Bush padre y por supuesto de la sociedad civil que simpatiza con la ala ultra conservadora; solo que hoy en día tiene otros nombres, por ejemplo: la columnista Ann Coulther y más recientemente el precandidato a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump. Estos supuestos intelectuales y políticos encabezan y lideran posicionamientos representativos de algo que es real y que es latente en la sociedad norteamericana y esa realidad es: la existencia de un sector amplio de la población en los Estados Unidos que hasta hoy preserva desde el siglo pasado un instinto racista, xenofóbico  y tristemente bélico, que ha convulsionado y castigado a las minorías hasta hoy en día.