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Nuestra posición respecto del asesinato de #RubénEspinosa:

¿Quiere Miguel Mancera convertirse en otro Javier Duarte? ¿El Distrito Federal se encamina a convertirse en otro territorio de violencia e impunidad?

El ejercicio periodístico de Rubén Espinosa debe ser la primera línea de investigación que siga el Ministerio Público de la Ciudad de México.

En ese departamente torturaron y asesinaron a cinco personas y la demanda de justicia es para todos.

El caso de Rubén, sin embargo, se inscribe en el contexto de la persecución contra los periodistas en Veracruz, donde nuestro compañero se convierte en el número 14 en los 4 años de gobierno de Javier Duarte.

Sobre este asunto en específico, emitimos el siguiente comunicado.

Por favor difundan. Y sigan a @RubenJusticia en Twitter.

Era la Ciudad de la Esperanza. Para sus habitantes y para los refugiados, escritores y poetas perseguidos. Fue refugio de periodistas exiliados, hasta este viernes 31 de julio de 2015.

Ese día apareció el cuerpo torturado del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril, de 31 años, quien desde 2012 había recibido y denunciado de diversas maneras amenazas contra su vida por ejercer su trabajo periodístico.

Estaba en el Distrito Federal, desde el 9 de junio, para escapar del riesgo que significa para un periodista ejercer la profesión en Veracruz. Eligió esta ciudad porque su gobierno ha ofrecido, por diversos medios, protección a periodistas, y porque organizaciones civiles ofrecieron desde aquí trabajar para su protección y la de otros colegas.

Este crimen marca a la Ciudad de México. El refugio se rompió. Las autoridades, y particularmente el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, están obligados a esclarecer el asesinato de nuestro compañero. Deben diferenciarse del gobierno de Veracruz, el mejor ejemplo de que la impunidad es sinónimo de muerte.

Él ya había denunciado amenazas, acoso y persecución. Habló con todos los colegas que encontró a su paso y con sus empleadores, y recorrió redacciones y medios alternativos y organizaciones de libertad de prensa para denunciar la imposibilidad de realizar un trabajo periodístico en Veracruz, y el clima de violencia que lo obligó a exiliarse y abandonar la vida que había construido en aquella entidad. También el temor que tenía por los compañeros que en Veracruz se quedaban. Pero la violencia de Veracruz lo alcanzó en el DF.

Organizaciones de periodistas exigimos a las autoridades del Distrito Federal, y particularmente al jefe de Gobierno, el total esclarecimiento de este crimen.

Subrayamos que es fundamental que las indagatorias privilegien la línea de investigación sobre el ejercicio periodístico, en particular porque la víctima denunció, en repetidas ocasiones durante los últimos días, que estaba siendo perseguido y acosado aun en esta capital.

El ejercicio periodístico de Rubén Espinosa debe ser la primera línea de investigación que siga el Ministerio Público de la Ciudad de México. En este contexto, la PGJDF está obligada a dar cuenta a las autoridades federales sobre los antecedentes que de manera reiterada expuso Rubén Espinosa, las condiciones que lo hicieron huir de Veracruz, y cumplir con la responsabilidad de Ministerio Público y representante de la ciudadanía para garantizar justicia para nuestro compañero.

Rubén Espinosa es el primer periodista refugiado en el DF, contra quien se cumplen estas amenazas de muerte.

La Ciudad de México puede convertirse en otro territorio de impunidad y violencia si no esclarece con puntualidad y rapidez la muerte de este fotorreportero.

México es conocido como el país de América Latina donde más periodistas son asesinados. En el escenario internacional destaca Veracruz, el estado de donde huyó Rubén, y el desdén y desprecio de su gobernador, Javier Duarte, por los periodistas.

¿Quiere Miguel Mancera convertirse en otro Javier Duarte? ¿El Distrito Federal se encamina a convertirse en otro territorio de violencia e impunidad?

Que responda ahora el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

Atentamente,

Amigos, compañeros y colegas de Rubén Espinosa Becerril

SEMBLANZA DE RUBÉN

Semblanza de Rubén Espinosa Becerril. Fotoperiodista (México DF, 1983-2015)

(Redactada en la noche del sábado en una reunión de periodistas.)

Fotógrafo de planta de la Agencia AVC noticias, y corresponsal de Proceso y Cuartoscuro en Veracruz.

Rubén era fotógrafo y periodista autodidacta. En el DF trabajó en la agencia fotográfica Eclipse. Hace 8 años se mudó a Xalapa, al estado de Veracruz, donde llega a trabajar a El Golfo Info y en 2009 fue contratado como fotógrafo de Javier Duarte cuando era candidato a gobernador. Posteriormente trabajó como fotógrafo de quien fuera la alcaldesa de Xalapa, la también priísta Elizabeth Morales.

Dejó de trabajar en el sector público por sus posturas críticas contra la violencia hacia los periodistas en el estado. Como fotógrafo de agencia le tocaba cubrir la actualidad diaria. Y como corresponsal de Proceso y Cuartoscuro se especializó en movimientos sociales. Estaba totalmente involucrado en el movimiento que denunciaba los crímenes contra periodistas en el estado.

En el aniversario de la Revolución, en noviembre de 2012, mientras cubría las protestas estudiantiles contra el gobernador Javier Duarte por el reciente asesinato de la corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, se le impidió tomar fotos de cómo la policía golpeaba a unos estudiantes. En ese momento una persona de ayudantía del Gobierno del Estado le sujetó y le dijo ‘Deja de tomar fotos si no quieres terminar como Regina’.

Desde los primeros asesinatos a compañeros, Rubén participó activamente en las movilizaciones y protestas de periodistas para exigir justicia por sus compañeros y parar las agresiones.

El 14 de septiembre de 2013, mientras documentaba el violento desalojo a un plantón de maestros y alumnos de la Universidad Veracruzana instalado en la Plaza Lerdo de la ciudad de Xalapa, él y otros reporteros fueron agredidos por las fuerzas de seguridad del estado que les decomisaron sus equipos de trabajo y les hicieron borrar sus fotos. Por esos hechos presentó una denuncia contra la fuerza pública y comenzó a ser hostigado.

En octubre, viajó a DF a pedir ayuda para él y para el gremio a organizaciones internacionales y colegas fotógrafos. Tras haber escuchado su testimonio el colectivo FotorreporterosMx realizó una protesta en la que participaron decenas de fotógrafos con ojos vendados afuera de la casa de la representación de Veracruz en la ciudad de México exigiendo garantías de trabajo para los fotógrafos locales.

Se había convertido en un fotógrafo incómodo para el gobierno. De su autoría fue la foto del gobernador Javier Duarte aparecida en la portada de la edición 1946 (del 15 de febrero de 2014) que molestó al gobernador. En Veracruz se registró una compra masiva de ejemplares por parte del gobierno.

En los últimos tiempos no le dejaban entrar siquiera a los eventos institucionales. Sin embargo siguió movilizándose contra la impunidad y todavía participó en el cambio simbólico de nombre de Plaza Lerdo a Regina Martínez. El fue uno de los reporteros que encabezó este año la colocación de la placa con el nombre de la periodista asesinada

En junio pasado, en vísperas de las elecciones, documentó la agresión sufrida por 8 estudiantes fuertemente golpeados por encapuchados que presuntamente trabajaban en la Secretaría de Seguridad Pública. Desde entonces comenzó a notar que personas armadas lo seguían y lo fotografiaban.

El 9 de junio de este año decidió abandonar Veracruz e instalarse en el DF porque ya no aguantaba más la presión. Estaba aterrorizado, presentaba síntomas de estrés postraumático. Comenzó a denunciar cómo la prensa crítica es silenciada y que era víctima de amenazas que provenían de parte del gobierno de Veracruz.

Por desconfianza hacia las autoridades, y especialmente a la PGR, decidió no presentar denuncia ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) de la PGR. En una entrevista otorgada a Periodistas de a Pie en Rompeviento TV dijo que estaba “en pláticas” con el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas pero se desconoce qué respuesta le dieron.

Rubén fue asesinado en la Narvarte, una colonia de clase media de la Ciudad de México, junto a otras cuatro jóvenes.

Con Rubén son 14 los periodistas asesinados y 3 los desaparecidos en Veracruz desde el gobierno de Javier Duarte. Lo asesinaron en las narices de las organizaciones en donde denunció las amenazas de las que era víctima y lo más grave, de la sede de las instancias gubernamentales que deberían de haberlo protegido.

Con este crimen, Ciudad de México dejó de ser un refugio para periodistas desplazados.

Periodistas que laboran en Veracruz asesinados durante el gobierno de Javier Duarte:

Noé López Olguín 01 de junio del 2011
Miguel Ángel López Velazco y Misael López Solana 21 de marzo del 2011
Yolanda Ordaz de la Cruz 26 de julio 2011
Regina Martínez Pérez 28 de abril del 2012
Gabriel Huge Córdoba, Guillermo Luna Varela, Estaban Rodríguez 03 de mayo del 2012 -embolsados y arrojados al canal de la Zamorana.. Un canal de aguas negras-
Víctor Báez Chino 14 de junio del 2012
Gregorio Jiménez de la Cruz 11 de febrero del 2014
Moisés Sánchez Cerezo 02 de enero del 2015
Armando Saldaña Morales 04 de mayo del 2015
Juan Mendoza Delgado 02 de julio del 2015
Rubén Espinosa Becerril 01 de agosto 2015