Por Héctor Tenorio

Autodefensa vigila un camino hacia Uruapan, en Nuevo San Juan. Foto: Víctor Camacho.

Autodefensa vigila un camino hacia Uruapan, en Nuevo San Juan. Foto: Víctor Camacho.

En el territorio michoacano existen dos bloques que buscan tener el control de la producción de metanfetaminas: el primero está compuesto por Los Caballeros Templarios, La Tercera Hermanad (H3), y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que están en Jalisco. El segundo por La Familia Michoacana (delincuentes ligados a Jesús Méndez Vargas, El Chango Méndez), el CJNG que se encuentran ubicados en Guerrero, Los Viagras y Los Guerreros. En 2015 al menos 70 laboratorios de metanfetaminas, fueron desmantelados en la región. Los Viagras eran los sicarios, cocineros y burreros de Servando Gómez Martínez, La Tuta, se quedaron con el negocio. Esto podría cambiar después de que fue detenido su líder Mariano Sierra Alias El Negro, el pasado 16 de agosto, en Ixtapa. Luis, Manuel Torres, El Americano, integrante del H3 desea quedarse con todo.

De nada sirvió la redistribución del territorio michoacano implementada por el ex comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes quien no conforme diseño la Fuerza Rural sin ningún criterio, muchos de sus integrantes eran ex templarios y del Cártel Jalisco.

El nuevo encargado del mando especial para la seguridad en Michoacán, el general Pedro Felipe Gurrola Ramírez, no es ajeno a la entidad, en octubre de 2014, fue nombrado Comandante de la XII Región Militar. Desde esa época se le acusa de favorecer al crimen organizado. Ahora es señalado de protege a los templarios Fernando Cruz Mendoza, El Tena, y Federico González Medina, El Lico, jefe de plaza en la comunidad de La Placita, quienes mantienen el control sobre las regalías que genera la extracción de material férreo de la zona.

El caos es evidente: el 13 de julio, levantaron a Arsenio Hinojosa (ex comandante de la Fuerza Rural en Apatzingán) y a Gabriel Torres. Se culpó a dos ex jefes templarios: a Gilberto Gómez, alias El Chanda y Aurelio Gómez Barosso, alias La Coquena.

Doce días más tarde, algunos desconocidos llegaron a una gasolinera de Nueva Italia y arrojaron un artefacto explosivo de fabricación casera, otro fue aventado contra una tienda. El 27, masacraron a Antonio Sánchez Morales, ex integrante de las autodefensas de Arteaga, y dejaron una cartulina amenazando a las autodefensas.

Al siguiente mes, en la tenencia de Antúnez, perteneciente al municipio de Parácuaro fueron acribillados Fidel «O», alias El Gallito, (en su domicilio) y Aurelio Gómez, alias La Coquena, hermano del Chanda quien en su momento fue jefe de plaza para los Templarios, luego líder de las autodefensas y operador cercano del Americano. En la misma localidad, el día 20 agosto, hubo una balacera.

Dos días después, en la madrugada el líder de las autodefensas en Uruapan, Jesús Barragán Álvarez, se salvó de un atentado, aunque uno de sus escoltas resultó herido y un transeúnte fue víctima de una bala perdida. Horas más tarde, en la tenencia de Antúnez, se dio un enfrentamiento entre H3 contra Los Viagras, una persona murió y tres resultaron heridas, (fuentes extraoficiales dicen que El Americano fue trasladado en helicóptero al resultar herido de un granadazo), una granada estalló y otra fue desactivada.

En la frontera con Guerrero Arturo Peñaloza Martínez, líder de las autodefensas en el municipio de Churumuco, fue ultimado. Al mismo tiempo en Huetamo atacaron con granadas y ráfagas a las barricadas de las autodefensas. Tres días más tarde, en Tangancícuaro, una turba apedreó la Presidencia Municipal, quemó una patrulla y un local comercial, acusaron a la policía de la muerte de un detenido.

Ante tal situación el ejército controla la tenencia de Antúnez, mientras que el gobierno estatal y federal intentan explicar las ejecuciones extrajudiciales en Tanhuato, el 22 de mayo. ¿No será que buscan doblegar al gobernador electo Silvano Aureoles antes de que inicie su administración? Lo están logrando.