Foto: Tomada del Facebook del Comité  Universitario de Lucha

Foto: Tomada del Facebook del Comité Universitario de Lucha

Ayer el Comité Universitario de Lucha denunció que después del asesinato de la activista Nadia Vera y del fotoperiodista Rubén Espinosa, el hostigamiento de las fuerzas policíacas y de la Fuerza Civil en Veracruz se ha incrementado. El comité, que agrupa a estudiantes de la Universidad Veracruzana, de la Facultad de Humanidades y activistas sociales y ambientales, lamentó en un comunicado que tras los actos de protesta por los asesinatos, patrullas de la Fuerza Civil y de Seguridad Pública del estado rondan los planteles universitarios y los domicilios de los activistas más visibles.

“Hace unos días, con el corazón herido y mancillado, hemos escrito a Nadia Vera, nuestra compañera de lucha en Xalapa, Veracruz, una misiva pública que hemos leído en los mítines y ha circulado por las redes reflejando nuestro dolor, nuestra rabia, nuestra indignación, también hemos visto partir a Rubén. Al día de hoy (el hostigamiento) no ha cesado, aumenta, es más duro, más directo desde el fin de semana del brutal asesinato. La SSP, la Fuerza Civil, los ministeriales, los policías vestidos de civil rondan nuestras calles, nuestros barrios, vigilan nuestras casas, nos toman fotos. Elementos de la Fuerza Civil han detenido a compañeros sin motivo para llevarlos a los separos y amedrentarlos por horas, fuera de proceso, sin cargos. Así andamos, con el aguijón de la amenaza tras la nuca”, señala el comunicado.

Las organizaciones recordaron que Rubén Espinosa solía decir “la muerte escogió a Veracruz como un lugar para vivir”, razón por la cual el fotoperiodista, después del ataque armado del 5 de junio en contra de jóvenes y estudiantes, decidió autoexiliarse.

“Rubén se fue después de que removieron una y otra vez la placa de Regina Martínez que Espinosa y los periodistas colocaron en la antes llamada Plaza Lerdo, después de que los hostigamientos empezaron a recrudecer. Hemos visto cómo se acercan. Tomamos nota, realizamos las relatorías de rutina, atamos cabos, nos llamamos los unos a los otros por las noches para preguntar si estamos bien, si llegamos a casa, si estamos con vida”, apunta el comunicado.

El Comité Universitario, al denunciar el hostigamiento, señala que el martes pasado cuando se concentraron 200 activistas, estudiantes y periodistas en la Plaza Lerdo -renombrada Plaza Regina Martínez, en honor a la periodista asesinada- integrantes de la Dirección de Política Regional y de la Secretaria de Gobierno (Segob) se dedicaron a fotografiar a los asistentes a la marcha.

En este sentido, las agrupaciones que integran el comité señalan que a los asesinatos de Rubén Espinosa y de Nadia Vera anteceden a un cúmulo de arbitrariedades, intimidaciones y amenazas por parte del gobierno que encabeza Javier Duarte. “Es el pan de cada día para muchos de nosotros, hemos sido levantados, paseados, amenazados, detenidos, golpeados brutalmente por elementos de la fuerza pública. Hemos sentido la cacha de los policías en la nuca, la descarga eléctrica de los bastones, la bota en nuestros cuerpos, los machetazos, los batazos, el asedio de los seguimientos y las amenazas, hemos visto nuestros nombres y caras en las listas negras de la SSP”, denunciaron.

En el comunicado que colgaron en sus redes sociales, el comité hizo un llamado a la sociedad para que “manifiesten públicamente su solidaridad con los luchadores del estado de Veracruz, como hacemos los compañeros, hombro con hombro, de norte a sur, cuando la represión asedia nuestro camino”. Al respecto, expresaron temor por la integridad de los integrantes de la organización: “Nosotros los que ya caminamos sobre ruinas, aquí seguimos, alzando la voz, y queremos saber que no estamos solos. Porque necesitamos de ustedes, de los que apenas nos escuchan y conocen, ustedes los indignados, los inquietos, los que han perdido el miedo y en estos días han mostrado su dignidad, su gallardía, su sentido de justicia, los que ha protestado por que el asesinato de nuestros compañeros no quede impune. Necesitamos que sigan alzando la voz, pero también necesitamos que nos cuiden, que nos recuerden”.