cde.peru.com

cde.peru.com

A diez jornadas para el tercer informe presidencial, empieza el bombardeo de actos aparentemente muy espectaculares del encargado de Los Pinos.

Fotos donde el amor entre Enrique y Angélica Rivera no vuela sino aterriza muy bien. Imágenes en las cuales Peña Nieto corre más rápido que hace años. Una foto presumiendo (mal) sus calcetas que utilizó en la competición organizada por el Estado Mayor Presidencial. Un video de Presidencia de la República en donde “improvisadamente” visita un comedor popular en Michoacán. El poner en marcha un hospital en Apatzingán. La aparición de Rosario Robles diciendo que las acciones de Sedesol han arrancado de la miseria a millones de mexicanos y les han dado acceso a la salud. El llamado a “reforzar” la protección a los periodistas. Y hasta Luis Videgaray diciendo que se flexibilizará la reforma fiscal, la cual era intocable no importando la opinión de clasemedieros y empresarios.

Todo, por cierto, de manera fallida, como es el sello de esta administración. Lo de Angélica y Enrique muestra escenas donde no se ve a la pareja completa de buen talante. La carrerilla, son versiones periodísticas sin video que demuestre plenamente “la hazaña”. Lo de los calcetines, pareciera una broma para congraciarse con los mexicanos que en redes sociales han vapuleado a este político que no convive con las personas de a pie (por cierto, al respecto, hay un excelente artículo de Miguel Pulido en Aristegui Noticias, 20 de agosto).

La ida a Chiquihuitillo, Michoacán, fue algo tan armado, que todas las señoras traían su mandil verde de la Cruzada contra el Hambre, los niños no se admiraron de la llegada de “el presidente” y Peña Nieto ni siquiera tenía idea que era la morisqueta (arroz, frijol y quesillo); antes tuvo que alertar a Robles que estaban filmando porque ella seguía con su teléfono en la mano y hasta se quejó el hombre de un camino de tierra y desnivelado, común en miles de pueblos de nuestra República, salvo para los que viajan en avión.

Festejar que puso en marcha un hospital planeado hace cinco años y decir que estas obras pasan desapercibidas, es no entender que hay cientos de esas construcciones que no sirven más que para el lucimiento ocasional pero no funcionan por falta de instrumentos y/o médicos. Los anuncios de Rosario Robles de inmediato fueron refutados por la Red de Organizaciones Sociales que no aceptaron que los 90 programas de Sedesol– en los cuales participan varias secretarías- tengan éxito; especialmente fue enfático, Rogelio Gómez Hermosillo (Sin Embargo, 19 de agosto).

Eso de “reforzar” los programas de protección a informadores y defensores de derechos humanos suena a burla, ya que hay impunidad en los más de cien tecleadores asesinados y el caso de Rubén Espinosa ni siquiera se aclara. Ante la debacle económica- creceremos, al 2 por ciento, si acaso-, la baja en el precio del barril de petróleo- menos de 40 dólares-, el alza continua del dólar- que llegó a 17 pesos y nadie para la elevación no obstante los 10 mil millones de dólares erogados (Fernández Vega, dixit) y la molestia de los empresarios, quienes han afirmado que necesariamente vendrán un alza de precios (contradiciendo al inquilino de los Pinos que asegura la “devaluación nos favorece”).

Ante el terrible panorama económico, el secretario de Hacienda señala que habrá que echar marcha atrás en la recaudación fiscal, la cual no ha servido, por cierto, para sacar a la economía de la mediocridad del 2 por ciento de aumento del PIB, algo que censuraba acremente Videgaray y no ha podido remediar ni hoy ni adelante porque las reformas estructurales han mostrado que no dan para mucho. Juegos pirotécnicos ante la hambruna que arrecia.

Más “optimistas”

David Penchyna, que aspira a la gubernatura de Hidalgo hace años, informó que la inversión creció 13 por ciento en el país desde que se puso en marcha la reforma energética. ¡De cuál fumó! Vimos el enorme fracaso de la Ronda Uno. Notamos que los encargados del oro negro están apurados para ofrecer un mayor negocio a las empresas petroleras- las cuales, según Enrique Galván Ochoa obtendrán este año 110 mil millones de dólares de ganancias (La Jornada, 19 de agosto)- y que importaremos más gasolina, mandando, desde luego, dólares de más a los Estados Unidos.

Pero ya vemos que ante el fracaso, lo mejor es lanzar campañas sin sentido. Igual le pasa a la señora Robles. Sedesol no avanza, ya que los pocos que han salido de su miseria, los hemos dicho con base en análisis de investigadores, son los que reciben más dólares de sus parientes que están en gringolandia, no debido a los programas asistenciales, que son más bien para hacer negocios o dar lana a diferentes empresas (como los cineminutos que nunca se transmitieron) o darle publicidad a compañías transnacionales que supuestamente “apoyan” al gobierno en turno. En fin, que entre tantos porristas y el círculo de primer nivel no existe alguien que le diga al girólogo Peña Nieto que va de mal en peor. Ni siquiera el nuevo virrey, Manlio Fabio.

¡Cuidado!

El lunes 24 es el regreso a clases y en Oaxaca si bien la CNTE ha bajado su nivel de movilización y parece más tranquila en sus acciones, la presencia de miles de elemento de la Policía Federal y otras fuerzas armadas puede incendiar el campo. Se ha dicho, publicitariamente, que en realidad las “fuerzas del orden” han estado adecuando las escuelas para que los niños tengan mejores condiciones en este ciclo escolar. Ojalá. Pero hoy sabemos que únicamente el 10 por ciento de las aulas no tienen carencias básicas en pupitres, pizarrones, útiles de trabajo, libros, mapas, etc. Además, en los edificios no hay baños, techos, muros, piso firme (ojo, Sedesol), et al. Así pues, Mexicanos Primero, Segundo y Tercero no sólo debería vociferar en contra de los profesores sino hacer una campaña, en serio, para dotar de los elementos indispensables a los alumnos que además asiste en muchas ocasiones al salón con el estómago vacío.

Dos

Me escribe una amiga periodista y literata y dice que a Juan Jacinto Silva, el ex jefe de información de Canal 22, no le dio su liquidación desde que lo obligaron a irse. Además, en la revista Zócalo (número 186) que bien dirige Carlos Padilla Ríos, leemos en el editorial titulado: “Censura y crisis en el canal 22”, que a dicha estación el presupuesto se le redujo de “232 millones” a “166 en los últimos dos años, situación que no debe servir para ocultar el acoso contra los trabajadores y las obstrucciones a la libertad de expresión de los periodistas”; añade que “La Dichosa Palabra, de 27 emisiones en 2014 pasará a 20 en 2015; y el programa Tratos y retratos se reduce de 30 a 20 episodios”; menciona la censura a las series El Observador y Global. Por cierto, la edición de agosto del mensuario es de colección, ya que habla de la Robótica en el periodismo, pues actualmente hay notas, informaciones y otros géneros que son realizados por máquinas y no por humanos; estamos a las puertas de que los tecleadores estén a punto de ser prescindibles. ¿Será? Discusión que debe empezar ahora, para bien de todos.