Reportaje publicado en Revista Proceso, No. 2021

Laura Bozzo 02“Para mí la izquierda es lo peor que puede pasarle a un país”, arengó entre sus gritos, aplausos del público, infomerciales y mensajes de autodefensa la conductora Laura Bozzo en su talk show que mercantiliza las desgracias ajenas, el pasado jueves 23 de julio.

“De México nadie me saca es el pueblo el que me defiende”, volvió a arremeter en los 60 minutos de su programa en Canal 2 y sin mencionarla por su nombre, se dirigió a la diputada federal del PRD, Verónica Juárez, y la emplazó: “si usted me quiere sacar por violenta, sáquenme”, “todos los políticos son iguales”, con algunas excepciones, como el gobernador del Estado de México que apoya a su fundación para campañas contra las cataratas y el labio leporino.

En medio de esa ensalada que mezcla palabras altisonantes, autoalabanzas, segmentos de venta de productos para combatir el sueño o tener la cintura de Ninel Conde y casos dramáticos como el de “una madre desesperada porque su esposo enamoró a su hija”, la conductora peruana insiste que ella es “más mexicana que el chile” y que “a mí no me sacan de México ni en cenizas”.

El origen de su nuevo contraataque fue un comunicado de la Secretaría de Gobernación en el que señala que analiza “la petición en la que solicita la expulsión del país de Laura Bozzo, así como la cancelación de su programa”.

La dependencia responsable de monitorear los contenidos en medios electrónicos y de señalar si se viola o no el artículo 133 que limita la participación de extranjeros en asuntos de política interna fue un punto de acuerdo de la diputada Verónica Jiménez, del PRD, quien solicitó la intervención de Gobernación para que diera seguimiento al programa Laura, en el canal 2 de Televisa, porque pone en “peligro la vida, integridad y dignidad de los menores” que acceden a su show.

El texto del punto de acuerdo, presentado en junio pasado, considera que el programa de Bozzo está “lleno de amarillismo, incitación a la violencia y acciones humillantes y denigrantes”.

No es la primera vez que la Secretaría de Gobernación tiene que responder ante las críticas al contenido de Bozzo, quien tuvo que salir de Perú en el 2000 tras una investigación realizada por la Corte Superior de Justicia de ese país por utilizar su programa para favorecer mediáticamente a Vladimiro Montesinos, su amigo y temido jefe de la inteligencia peruana en tiempos del gobierno de Alberto Fujimori.

En noviembre de 2011, a 11 meses de iniciar su talk show en Televisa, Bozzo llamó “putita” a una de sus entrevistadas y aseguró que debía estar en la cárcel por prostituta.

El insulto de la conductora de Canal 2 provocó que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) abriera el 24 de noviembre de ese año una queja de oficio contra Bozzo por “ofender, ridiculizar o promover la violencia (en este caso, contra la mujer) a través de mensajes e imágenes en los medios de comunicación”.

En diciembre de 2011, la Secretaría de Gobernación afirmó que evaluaba la sanción a Laura Bozzo por incurrir en prácticas discriminatorias. No pasó a mayores porque Televisa intervino a favor de su conductora y pagó una multa.

Laura Bozzo Carmen AristeguiA la orden de gobernadores

En septiembre y octubre de 2013, la conductora se enfrascó en una polémica con Proceso y con Carmen Aristegui, entonces conductora de MVS Radio, por la difusión de imágenes donde ella utilizaba helicópteros del Grupo de Rescate Aéreo Relámpagos del Estado de México para armar un show de supuesta ayuda a damnificados en Coyuca de Benítez.

Furiosa, Bozzo descalificó a la reportera Marcela Turatti y al fotógrafo Eduardo Miranda, ambos de Proceso. Los llamó “asalariados”, pero también amenazó a Aristegui con revelar asuntos de su vida privada y le pidió “derecho de réplica en su programa”. Presumió que ella era rescatista desde tiempo atrás.

“¿Qué yo pedí helicópteros al estado de México para ir a pasear, a montar un show o un circo? Usted es una mentirosa porque yo fui a ayudar, a rescatar gente, a llevar alimentos a comunidades, donde nadie había pasado”, le reviró Bozzo a Aristegui.

Quien la desmintió fue el propio alcalde de Coyuca de Benítez, Ramiro Avila Morales, quien en su cuenta de Facebook expresó su molestia por la visita de Bozzo:

“Lamento profundamente haber sido sorprendido por la susodicha Laura Bozzo, ya que fui a recibirla al estadio de futbol de esta ciudad creyendo que traía apoyos para los damnificados… en ese momento teníamos víveres para llevar a comunidades incomunicadas, pero se negaron a prestar sus helicópteros para transportarlos”.

En ese mismo mes, se juntaron más de 150 mil firmas a través de la plataforma Change.org para pedirle a Televisa que retirara su programa del aire.

“No se preocupen, voy a matarlos con mi rating”, blofeó la conductora. Para su mala suerte, el 15 de octubre de ese año su programa cayó a 9.9 puntos de rating, después de haber tenido entre 13.1 y 13.8 puntos entre el 1 y el 10 de octubre, según la medición diaria que realiza el Instituto Brasileño de la Opinión Pública (IBOPE).

La disminución del rating de Bozzo fue negada por la conductora, pero continuó con su estrategia de insultar a sus críticos e intimidar a familiares de víctimas de algunos casos que ella ha querido llevar a su show.

El 1 de octubre de 2013 la diputada federal del PRD, Aleida Alavez, presentó otro punto de acuerdo solicitándole al gobernado mexiquense Eruviel Avila que “implemente las acciones necesarias a efecto de revisar la actuación del cuerpo de Rescate Aéreo Relámpagos de esa entidad, así como la utilización del helicóptero Augusta A 119 Koala matrícula XC-MMP durante la grabación del programa Laura el pasado 20 de septiembre de 2013 en la comunidad de Coyuca de Benítez”.

También solicitó la intervención del ministerio público y de las Contralorías de los gobiernos de Guerrero y del Estado de México para investigar “el probable uso indebido de recursos públicos y bienes materiales en beneficio de la producción” del programa de Bozzo.

El gobierno de Eruviel Avila sólo emitió un escueto boletín, el 26 de septiembre, donde afirmó que desde las inundaciones registradas el 16 de septiembre en Guerrero puso al servicio de “varios medios de comunicación” los helicópteros del grupo Relámpagos, pero omitió detallar si Bozzo formaba parte del cuerpo de rescatistas o si hubo un convenio de publicidad de por medio para que la conductora utilizara los helicópteros en su show.

El escándalo más reciente de los desfiguros de la conductora fue el del niño Christopher Raymundo Márquez, asesinado en Chihuahua por otro grupo de cinco menores que lo secuestraron “en juego”. Tania Mora Alvarado, madre del niño, rechazó el “apoyo” jurídico que le ofreció Laura Bozzo y la acusó de abusar de su confianza al grabar escenas del interior de su vivienda sin autorización. El abogado de Mora Alvarado acusó a la conductora de querer armar “un circo” con la desgracia del menor.

Bozzo tuvo que parar el show que había montado en torno al caso de Christopher ante una instrucción directa de Emilio Azcárraga Jean que le explicó la preocupación de Televisa por las críticas de la conductora a las autoridades del estado de Chihuahua, según fuentes internas de Televisa.

La peruana desmintió sus bravatas y al aire señaló que “mi labor es hacer una ley más justa. No voy sobre las autoridades”.

(Continúa mañana)