PRDPor Joel Saucedo

¿Qué le sucedió al Partido de la Revolución Democrática durante las pasadas elecciones de 2015? ¿Por qué perdió tan drásticamente frente a un partido de reciente creación? ¿Quiénes son los responsable de esa debacle?

Simple. En el partido del sol azteca nunca se imaginaron el daño que sufrirían con la salida de sus principales dirigentes. Los comicios del 7 de junio también fueron un referéndum para medir el impacto de la renuncia de sus cuadros políticos.

Renunciaron a sus filas casi todos los que han presidido al instituto político: Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador, Rosario Robles, Alejandro Encinas y Marcelo Ebrard. Casualmente, todos han sido jefes de gobierno.

Pero uno de los principales responsables de la caída en las votaciones, es sin duda el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera. Las medidas nada populares como el incremento en la tarifa del Metro y la suspensión del servicio en la Línea 12, sin que hasta el momento reanude actividades, cobraron su factura de inmediato.

Las delegaciones que se vieron afectadas con el cierre del sistema de transporte cambiaron de partido. Tláhuac, perímetro que más padeció la suspensión del servicio pasó del PRD a Morena. Milpa Alta quedó por segunda ocasión en manos del PRI. El daño colateral también le pegó en Xochimilco al partido amarillo. Morena se alzó con el triunfo.

Hay que sumar que Mancera nunca se ha identificado con los perredistas, aunque llegó al cargo con apoyo de éstos y ahora los necesita para sus aspiraciones presidenciales, pero de nuevo los menospreció indicando que podría ser un candidato independiente.

Además, el esquema tribal de dicha fuerza política, no le permite la unidad, sino todo lo contrario. Hay información de sobra en los medios de comunicación, de que sus propios militantes apoyaron al Movimiento de Regeneración Nacional. Tal es el caso de René Bejarano, otrora poderosos dirigente de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN) y Rosa Isela Rodríguez, la actual secretaria de Desarrollo Social, acusada del presunto manejo del padrón de los adultos mayores que reciben la pensión universal.

Lo sorprendente es que en Morena tampoco pensaron que arrasarían en las urnas. A diferencia de otras elecciones a López Obrador poco se le vio haciendo campaña en la capital del país. No se diga de los dirigentes nacionales perredistas, que dejaron a su suerte a su partido en la ciudad de México.

Sólo acudieron al cierre de campaña en el Zócalo, Carlos Navarrete y Jesús Ortega. Y aunque colmaron la plaza de la Constitución, eso no les bastó para alcanzar la victoria. Morena les pasó por encima relegándolos a una segunda posición desde su fundación hace 26 años.

De nuevo Mancera los menospreció y tampoco acudió al magno evento en el que las tribus demostraron su capacidad de movilización, pero no les fue suficiente, pues Morena encontró un voto cautivo generado desde que se decretó la pensión universal.

Más de una explicación le deben a la militancia sus dirigentes perredistas, sobre todo porque en tres años van a competir por la presidencia de la República, y solo tienen a Mancera como el candidato más viable que habrá de competir con López Obrador. No se requiere mucho para saber cuál será el resultado en la capital del país.

Pero no todas son malas noticias para el PRD en la ciudad de México, pues a nivel nacional superó a Morena con 989 mil 396 votos, es decir, con casi un millón de sufragios, lo cual no es poca cosa para la tercera fuerza política del país.

El conteo final dado a conocer por el Instituto Nacional Electoral (INE), arroja que el PRD obtuvo 4 millones 335 mil 745 votos; en tanto que Morena, 3 millones 346 mil 349 sufragios. Una eventual alianza entre ambos partidos de izquierda, les habría permitido lograr una votación de 7 millones 682 mil 94 votos.

Ahora, si a esos votos se le suman los obtenidos por Movimiento Ciudadano (2 millones 431 mil 923) y el Partido del Trabajo (un millón 134 mil 447), el total de los partidos de izquierda, arroja la cifra de 11 millones 248 mil 464 votos, sólo 390 mil 211 votos menos que los obtenidos por el PRI, que se alzó con la vitoria al registrar 11 millones 638 mil 675 votos.

De las cifras se desprende que la izquierda solo será competencia para el tricolor en 2018 si se aglutina en una gran alianza, de lo contrario, ya se sabe cuál será el resultado de la contienda.