ohlCuando se destapó el escándalo de sobornos y sobreprecios de OHL en la obra del Viaducto Bicentenario, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza giró instrucciones para que “contener el caso” ya que esta dependencia y él, en lo particular, pueden salir afectados en la auditoría que ordenó el gobernador mexiquense Eruviel Avila y en las investigaciones que realiza la Comisión Nacional Bancaria y de Valores contra la trasnacional constructora más favorecida por Enrique Peña Nieto desde su paso como gobernador del Estado de México hasta la presidencia de la República.

No es para menos la preocupación de Ruiz Esparza. Tan sólo en el primer año y medio del gobierno peñista, la SCT le entregó 7 contratos a OHL por poco más de 41 mil 500 millones de pesos, mientras que sus principales constructoras rivales (ICA, Tradeco y Carso) sólo obtuvieron contratos por 9 mil 412 millones de pesos.

Ante los medios, Ruiz Esparza minimizó el escándalo de corrupción de Obrascón Huarte Lain (OHL), a pesar de que bajo su responsabilidad como titular de la Comunicaciones y Transportes en el Estado de México, durante la administración peñista, a él le correspondió otorgarle las dos concesiones más importantes que están ahora en la mira: el Circuito Exterior Mexiquense, una obra de 110 kilómetros que le genera la mitad de sus ingresos en el país, y el Viaducto Bicentenario, de 22 kilómetros de carretera entre el Toreo de Cuatro Caminos y Tepalcapa, en Cuatitlán Izcalli.

“Hay que esperar a que se ventilen las cosas, ya me sumé a que se audite si hay duda en el caso del Estado de México, y en el caso de la federación sistemáticamente se están auditando las concesiones”, afirmó Ruiz Esparza el 13 de mayo, en rueda de prensa, tras el evento de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

“OHL ha cumplido invariablemente en tiempo y forma con los contratos que se le han asignado por licitación pública”, sentenció Ruiz Esparza.

El titular de la SCT, viejo militante del PRI y colaborador en las administraciones mexiquenses de Alfredo del Mazo González y Enrique Peña Nieto, mandó a revisar y restringir la información relacionada con los contratos que OHL ha tenido con la administración federal desde 2012, según reportes internos de la secretaría.

Los contratos más importantes son la construcción del primer tramo del Tren Interurbano México-Toluca por un monto de 10 mil 148 millones de pesos, entregado a OHL, a través de su filial Constructora de Proyectos Viales de México, y a La Peninsular, de Grupo Hermes (Carlos Hank Rohn); la licitación para la autopista Atizapán-Atlacomulco, por 6 mil 946 millones de pesos; y la licitación de la Línea 3 del metro Guadalajara de 21.5 kilómetros por 3,500 millones de dólares que ganaron OHL y Alstom, esta última empresa francesa que ha estado involucrada también en investigaciones por fraudes en Connecticut, Estados Unidos, y en la construcción de la Línea 12 del Metro del Distrito Federal, junto con ICA, Grupo Carso y Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles (CAF).
Además de los contratos por más de 40 mil millones de pesos que le ha entregado la SCT, OHL está interesada en participar como una de las principales empresas en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), junto con otras compañías que presentaron sus propuestas para la terminal de carga (Ineco, Cal y Mayor, Lufthanse Consulting, Inecomex y Supering).

OHL participa también en el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIMAT), desde el gobierno de Peña Nieto en el Estado de México, y está interesada en el proceso de edificación de la terminal de carga y la segunda pista, licitación que también dependerá de la SCT, bajo el mando de Ruiz Esparza.

La Generosidad de Moreno Valle

OHL construye el segundo piso de la autopista México-Puebla con un costo de 6 mil 500 millones de pesos por 13.5 kilómetros. La generosidad del gobierno de Rafael Moreno Valle con la empresa española fue mayor que la de Peña Nieto en el Estado de México durante su etapa como gobernador.

Cada kilómetro de la autopista México-Puebla costará 740.7 millones de pesos, costo mayor a los 233.3 millones de pesos que costaron los 15 kilómetros de la autopista México-Toluca, construida también por OHL. El diseño, construcción, extensión, operación y respaldo gubernamental en cada una de las dos autopistas es la misma.

En el caso de Puebla, OHL comparte el negocio con otros grupos constructores afines al peñismo desde el Estado de México: Proyectos Viales de México, filial de La Peninsular, de la familia Hank Rohn y PINFRA, de David Peñaloza, el mismo empresario del consorcio industrial Tribasa que dejó una deuda fiscal por 4 mil millones de pesos en el gobierno de Carlos Salinas.

Dato importante: el mismo personaje que fungió como intermediario en el caso Tribasa durante el salinismo es el actual presidente de OHL en México, José Andrés de Oteyza, secretario de Patrimonio y Fomento Industrial de triste memoria durante el sexenio de José López Portillo. De Oteyza formó parte de aquel grupo de políticos hijos de padres españoles, conocidos como Los Churumbeles, que no pudieron aspirar a la candidatura presidencial por el candado que existía en el artículo 82 constitucional.