mencuPor Hakobo Morá

A Jenaro, avezado zapeador informativo.

Como santa Úrsula terminé de sucumbir ante una nota en Excélsior: “Los 10 mil dólares [más IVA] del INE a Rigoberta Menchú”, de F. Garfias. Y es que Córdova nuevamente chamaquea ¡con tan “poco” talento en impune juego mediático! mi optimismo-pesimismo. (Hoy al menos sé cuál de estos dos va antes y después).

Rigoberta (sin el “Dra.”) no es, en lo absoluto, la evangelizadora “Indígena Quetzalcóatl” que arriba a México “sin pago por evento”, sino la arribista indígena ladina que se sirve, opera y fluctúa, bajo el cambio monetario mestizo, de la “austeridad” de los $18, 572 millones 411 mil 236 pesos del INE. (En un esfuerzo bilateral impostergable México-Guatemala exhortaré, civilmente, ante la SHCP y la CODISRA, a coeditar los “Apuntes sobre el enriquecimiento ilícito que a nadie discrimina”).

Y ¡yo que la hacía “la migrante centroamericana del mundo” sensibilizando a ésa indefendible flotilla de mestizos racistas! ¡Yo que me maravillé a su llegada dizque en nave de inclusión social! Y de sopetón un “¡no!”, que “ya se burocratizó”, que “el comal le dijo a la olla…”, que “Menchú es sólo una a-cre-di-ta-da bucanera venida aquí por más, mucho más”. Ahora veo las “razones” por las cuales el CG del INE viró sus coordenadas “LE1° G1’ I8° PE2°”, no obvió los criterios de acreditación en y para Rigoberta, sucintó aquel “#ComunicadoINE”-209 anémico de la LGTAIP.

Y yo ahí de escribiente pueril pro “Dra. Menchú” en mi artículo de ayer –que ¡jamás xenófobo!–: que si sus saberes humanísticos con ascendencia maya versus partidocracia mexicana a favor del mercado transnacional, que si su aguerrido optimismo anti “establishment” contra el SNA, que si su mensaje intercultural, dialogizante y autóctono de Chiapas (aunque, “anatemizante”) frente al determinista subempleo-G20, que si su teológica liberación indígena justificándose a aquella encuesta de “Covarrubias y Asociados”, que si su vasto “derecho ciudadano [de] revocar” a funcionarios públicos, delincuentes “de cuello blanco” y subordinados, que si su cruzada curativa anticorrupción al INE (¡nacimiento del sistema político salarial!), que si su sincrético e institucional reestructurante mote “alianza entre los indios y los mestizos” (grupos originarios vs. “INE-Lorenzo”), que si su representatividad indígena global arrancando de las brasas del desprestigio público al “Lorenzo Omnisciente” de la LEGIPE…, que si su mundialmente autoridad moral habría de develar estoy más del botín “oculto” en las cámaras del buque “INE-Córdova”.

Y como “proceso electoral” que al caño va, cayó mi (pre)ejercicio (pre)voto de confianza ciega al tuit hashtag “#VisitanteExtranjera”; cuando debí ser, ante todo, un observador, y no un finalizador, ejerciendo su “derecho exclusivo” como ciudadano mexicano. (Ibíd. Art. 5-4).

Sin embargo, “no hay mal que por bien no venga”: Menchú que, intentando duchar a Córdova, resbala también “en casa del jabonero”.