(Leer primera parte aquí)

Reportaje original publicado en Revista Proceso No. 2006

cadena-tres-grupo-radio-centroLas Dos Cadenas, de Más a Menos

Desde que el 2 de diciembre de 2012, el primer mandatario Enrique Peña Nieto incluyó a las dos nuevas cadenas de televisión digital abierta en el Pacto por México, la licitación fue de más a menos.

Versiones extraoficiales identificaron primero entre 13 y 15 grupos interesados por la licitación de 246 frecuencias divididas en dos cadenas con 123 puntos de transmisión cada una con el potencial “de cubrir una mayor población y superficie geográfica2, según el programa publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Entre los posibles postores se mencionaron a Grupo Lauman, de Manuel Arroyo, propietario de El Financiero, quien se asoció con la agencia Bloomberg para generar contenidos en televisión; a los hermanos Maccise de Grupo Mac Multimedia, propietarios de estaciones de radio, periódicos en el Estado de México que invirtieron para adquirir Reporte Indigo y Efekto TV, con miras a la licitación de las dos cadenas; al empresario transportista Roberto Alcántara, quien se convirtió en accionista del periódico español El País; a Cadena Tres, de Olegario Vázquez Raña; y a Grupo Radio Centro, de Francisco Aguirre, el único que admitió públicamente su interés en ser uno de los oferentes.

Ni Grupo MVS, de Joaquín Vargas, ni América Móvil, de Carlos Slim, mostraron interés público por participar en esta licitación. El primero, descartó su interés para concentrarse en la televisión restringida vía Dish y el segundo, por su condición de agente económico preponderante en telecomunicaciones y el candado prevaleciente que le impide ofrecer servicios audiovisuales de manera directa, se quedaron al margen.

Incluso, en noviembre de 2014 manifestó su interés el magnate minero Germán Larrea, de Grupo México, quien rompió con Grupo Televisa y enfrentaba un serio diferendo con el gobierno de Peña Nieto. Larrea intentó participar a través de Cinemex.

Finalmente, sólo se inscribieron tres de los más de 10 interesados originalmente: Grupo Radio Centro, Cadena Tres y Grupo Tepeyac, éste último perteneciente al consorcio de estaciones de radio ABC, periódicos de la Organización Editorial Mexicana y otras empresas, encabezado por Mario Vázquez Raña. El 3 de febrero de este año, el IFT informó que Mario Vázquez Raña se retiró de la licitación “por así convenir a sus intereses”, dejando el terreno abierto a su hermano Olegario Vázquez Raña y a Grupo Radio Centro.

En otras palabras, no hubo competencia real para las dos cadenas nacionales. Los dos finalistas tenían prácticamente asegurada su participación. La duda era cuánto iban a ofrecer por las 123 frecuencias, cuyo precio mínimo fue establecido en 830 millones de pesos, por el IFT.

El 11 de marzo se despejó la duda. Para sorpresa de todos, Grupo Radio Centro ofreció 69 por ciento más que Cadena Tres y casi cuatro veces más que el valor mínimo de referencia: 3 mil 58 millones de pesos frente a los mil 808 millones de pesos.

Los comisionados de IFT no pusieron reparos en esta diferencia. Para el comisionado presidente Gabriel Contreras eso fue una demostración del “éxito” de la licitación porque “lo importante para el IFT es que se logrará la máxima cobertura posible” que es de poco más de 106 millones de personas en un plazo de cinco años, según las ofertas de ambos grupos.

“Son dos posturas que nos está confirmando que el mercado está valorando positivamente este negocio”, afirmó la comisionada María Elena Estavillo, al tiempo que la comisionada Adriana Labardini consideró que con esta propuesta “ganan las audiencias al tener mayor acceso a contenidos; gana la competencia en un mercado altamente concentrado; y gana el Estado mexicano con un precio muy por arriba del mínimo de referencia”.

El 27 de marzo pasado, Cadena Tres pagó los mil 808 millones de pesos y anunció que invertirá en los próximos cinco años más de 10 mil millones de pesos en infraestructura, estudios técnicos, de mercado y análisis de factibilidad para desplegar la nueva cadena de televisión digital abierta.

Hasta ahora, Cadena Tres no ha aclarado cuál será su nueva oferta de contenidos y en qué se diferenciará de las cuatro cadenas nacionales existentes (dos de Televisa y dos de TV Azteca). Sus contenidos en el canal 128 y en la señal de televisión restringida Excélsior TV no se han diferenciado sustancialmente de la oferta de canal 2, canal 5, canal 13 y canal 7.

Radio Centro esperó hasta el plazo final para desistirse de su propia oferta. Hubo reuniones con los comisionados, dos días antes del 10 de abril, para ver la posibilidad de que una filial del mismo grupo fuera la que depositara los 3 mil 58 millones de pesos. El Financiero publicó una versión sobre supuestas negociaciones entre Francisco Aguirre y Germán Larrea para que el magnate minero se convirtiera en su socio. Diez días antes Promotora y Operadora de Infraestructura (PINFRA), de David Peñaloza, desmintió las versiones periodísticas de que invertiría “directa o indirectamente” en la tercera cadena.

Días antes, los representantes de Grupo Radio Centro les solicitaron a los comisionados de IFT la posibilidad de hacer el pago a través de una subsidiaria. Los integrantes del órgano regulador lo aprobaron.

La inviabilidad financiera de Radio Centro era clara según sus estados financieros. Al cierre de 2014 el consorcio reportó 177 millones 400 mil pesos en caja y pasivos por mil 99 millones de pesos. El anexo 9 de la licitación estableció que cada ofertante debía acreditar la capacidad financiera para desplegar una cadena nacional.

Futuro de las 123 Frecuencias

Las opciones no son muchas para las 123 frecuencias que quedan en el aire ante el incumplimiento de Aguirre. En su comunicado, IFT afirmó que “en cumplimiento de su mandato de velar por el desarrollo eficiente de los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión, así como el aprovechamiento eficiente del espectro radioeléctrico, el instituto analizará en breve las acciones a seguir respecto de las bandas de frecuencias que han quedado disponibles”.

Las bases de licitación, publicadas el 7 de marzo de 2014, no contemplaban un escenario como éste, porque pronosticaron más de dos postores. Las modificaciones realizadas el 12 de junio y el 24 de septiembre de 2014 establecieron que si uno de los ganadores no pagaba, entonces retomarían las ofertas de los otros grupos que quedaran finalistas.

Para Ramiro Tovar este episodio “deja en duda la capacidad de IFT para futuras subastas” y existe “un entorno macroeconómico de alta volatilidad que no permitiría licitar de nuevo las 123 frecuencias, al menos durante un año.

Otra opción, que se discute al interior del órgano regulador, es la posibilidad de reagrupar las frecuencias y licitarlas de manera regional o local. Entre las ciudades con mayor potencial están el Distrito Federal y la zona metropolitana, donde el decreto del IFT identificó los canales 29 y 38 para licitar; en Guadalajara y su zona metropolitana están los canales 34 y 42; en Toluca, el canal 47, en Monterrey y su área metropolitana, están los canales 29 y 46, y en Puebla los canales 21 y 45.

Otras zonas importantes son las turísticas. En Cancún están los canales 38 y 51; en Mérida, el 22 y 38; en Tulum y Cozumel, los canales 20 y 50; en Acapulco, los canales 21 y 27; en Ixtapa los canales 24 y 36, y en Puerto Vallarta, los canales 27 y 29.

El programa original de licitaciones modificó el anterior, elaborado por Cofetel en el sexenio calderonista, que identificó 306 canales en 153 localidades. Según el decreto de IFT se consideró “conveniente eliminar 68 canales cuya cobertura se encontraba ya servida por otras. Asimismo, se incorporarán 8 canales en localidades que no estaban siendo atendidas previamente y se ampliaron los radios de cobertura de algunos de éstos”.

“Las posibilidades de competencia sólo pueden venir de otras cadenas de televisión abierta de cobertura nacional”, advirtió el IFT. Y señaló que Televisa y TV Azteca actualmente dominan el 95 por ciento de las concesiones, 96 por ciento de la audiencia y 99 por ciento de la publicidad en la televisión abierta comercial.

Por lo visto, este dominio seguirá, ya que una sola cadena de las dos que se licitaron tendrá una cobertura, máximo, del 8.5 por ciento del mercado de televisión abierta en un plazo de cinco años.