Por Alejandro Palma *

«Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos»
Nicolás Maquiavelo.

Alumnos del Instituto Cumbres.  Foto: Tomada de Vimeo

Alumnos del Instituto Cumbres.
Foto: Tomada de Vimeo

Quise empezar con esta frase de Maquiavelo porque cuando te mueves en un ambiente como el de una universidad privada como lo es el Tec de Monterrey es común ver a Mirreyes por todos lados, pero porque es un buen negocio gastar más de 7 mil pesos en unos zapatos, o un cinturón; sencillo porque las apariencias importan.

Y es que el ser Mirrey raya en lo ridículo, en lo superfluo pero ahora es todo un estilo de vida, te puede ayudar a establecer las relaciones sociales, haces business aunque sean javisness. No importa, el chiste es encajar ; al menos este es el mito que prevalece.

Negocios que se quedan en ridículas ideas que nunca llegan a realizarse: ideas como auto lavados vip, gasolineras vip, valet parking vip. Nos hemos olvidado que los grandes empresarios de este país forjaron sus imperios con su arduo trabajo, no siendo unos mirreyes, hablo de hombres como Roberto González Barrera » Don Maseco» o bien de grandes empresarios y filántropos que ha tenido nuestro país como el fundador del Tecnológico de Monterrey Eugenio Garza Sada quien decía: » No repartas riqueza reparte trabajo para elevar el nivel de los vida del pueblo». Yo agregaría, con salarios justos.

Y es que la cultura del Mirrey surge de la burocracia e impunidad, hijos de líderes sindicales corruptos que derrochan dinero del erario (como Carlos Romero Deshamps), de contribuyentes que aportan a través de los diversos impuestos que existen. Dejemos de alentar la cultura del Mirrey y fomentemos la cultura del líder emprendedor, del empresario responsable y comprometido con el desarrollo económico y social, hagamos que México deje de ser una gelatina que se mueve pero no avanza.

*Estudiante de Licenciatura en Creación y Desarrollo de Empresas
Tec de Monterrey, Ciudad de México
@Alejandr0_Palma