Foto: Guillermo Sologuren, La Jornada

Foto: Guillermo Sologuren, La Jornada

 Por Ángeles Cruz Martínez-La Jornada

Personal de enfermería de diferentes instituciones, con el de la Secretaría de Salud (Ssa) al frente, realizó ayer una nueva marcha a la sede de la dependencia federal, en demanda de que su pliego petitorio sea recibido y atendido. Advertidos de que no verían a la secretaria Mercedes Juan, como habían exigido, los empleados decidieron aceptar la entrevista con representantes de la Comisión Permanente de Enfermería.

Además de entregar el pliego petitorio, los trabajadores lograron el compromiso de que el próximo 16 de enero se instale una mesa de trabajo para atender sus demandas, así como la garantía de que no habrá ningún tipo de represalia ni hostigamiento en contra de los participantes en las movilizaciones.

Antes hubo una negociación de casi hora y media con funcionarios de la dependencia sobre la cantidad de trabajadores que participarían en la reunión. Al final ingresaron 20 de ellos.

Mientras eso pasaba, la posibilidad de instalar un plantón frente a la Ssa y convocar a un paro nacional del sistema nacional de salud se mantuvo porque ya hemos esperado mucho tiempo a que nos atiendan. No estas últimas semanas, sino años, desde que se creó la licenciatura de enfermería y no se ha reconocido nuestra preparación académica ni en el ámbito laboral ni salarial, señaló una inconforme.

A las 16 horas empleados y alumnos de varias escuelas de enfermería iniciaron la caminata desde el cruce de la calle Doctor Márquez y avenida Cuauhtémoc, organizados y sin injerencia de sindicato ni de partido alguno. Sólo trabajadores, que ayer por primera vez se manifestaron en forma masiva en el Día de la Enfermera.

También dejaron claro que ninguna clínica ni hospital paró sus actividades. Al contrario, gritaron: después de trabajar, venimos a luchar.

La de ayer fue la tercera movilización que llegó a la Ssa federal, la segunda más grande, de acuerdo con los organizadores. Recordaron que a la primera, realizada el pasado mes de noviembre, acudieron pocos trabajadores, pero ahora esto ya nadie lo para, más que la solución al pliego petitorio.

La manifestación también dio cabida a Rafael López, padre de Julio César López, uno de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos desde el 26 de septiembre de 2014. El señor llegó corriendo a la mitad del recorrido y, en cuanto lo identificaron, las enfermeras lo incorporaron a la vanguardia de la marcha; lo ayudaron a desplegar la manta con las imágenes de los jóvenes e hicieron suya la demanda de justicia en este caso.

Con consignas diversas los manifestantes buscaron explicar el motivo de su movilización y refrendaron su exigencia de que el programa de profesionalización, que sólo se aplica para trabajadores con plazas federales de la Ssa, se extienda a todas las instituciones del sector.

Del lado de los estudiantes, la exigencia principal fue que se reconozca de inmediato su formación académica, una vez que empiecen a laborar. Esto porque el programa de profesionalización de la Ssa tiene entre sus requisitos que los aspirantes a ocupar una plaza de especialista (con licenciatura o posgrado) deben comprobar dos años de antigüedad en la unidad de salud y con las funciones de enfermería.

Uno de los contingentes más grandes lo llevó la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero también estuvieron presentes representantes de otras facultades, así como de la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Politécnico Nacional y la Escuela de Enfermería de la Secretaría de Salud del DF.

El programa de profesionalización avanza normalmente, considera la dependencia federal

En México laboran más de 289 mil enfermeras y enfermeros, lo que representa un incremento de 50 por ciento en los pasados 10 años. Del total, 30 por ciento tienen nivel de licenciatura, y de éstos la mitad se encuentran en hospitales de la Secretaría de Salud (Ssa). La presencia de personal con este nivel académico forma parte del proceso de profesionalización que desde 2006 aplica la dependencia federal, con la finalidad de mejorar la calidad de los servicios médicos y reconocer la preparación académica de sus trabajadores, afirmó la secretaria de Salud, Mercedes Juan.

Aseguró que el esquema que desde 2006 ha beneficiado a 18 mil 243 personas seguirá vigente, en reconocimiento a los trabajadores. Las y los enfermeros representan un pilar fundamental del Sistema Nacional de Salud (SNS) en las acciones de prevención y promoción de la salud y en la atención de enfermos en los hospitales.

Unas horas antes de la movilización de personal de enfermería de las distintas instituciones del sector y de estudiantes de escuelas de enfermería, la funcionaria ofreció una conferencia de prensa para aclarar las dudas que, dijo, se han generado en los últimos días en torno al programa de profesionalización de enfermería, trabajo social, terapistas físicos y rehabilitadores.

Desde ese momento descartó que tuviera previsto reunirse con los manifestantes. En cambio ofreció que serían recibidos por una representación de la Comisión Permanente de Enfermería, órgano colegiado y rector del gremio en el SNS.

El programa tenía una omisión

Explicó que las confusiones entre los empleados surgieron luego de la publicación de la convocatoria del programa de profesionalización –en septiembre de 2014–, que tenía una omisión, la cual se corrigió y se establecieron reglas específicas para la inscripción de las solicitudes. Éstas se refieren a los tiempos de antigüedad y el plazo para acreditar la obtención del grado académico de licenciatura y especialidad.

Ninguna de las reglas, aseguró, obstaculiza la participación de los trabajadores y, por el contrario, ya se buscan nuevas opciones para ampliar la cobertura del esquema.

En la conferencia, Mercedes Juan estuvo acompañada de varios de sus colaboradores, entre ellos Sebastián García Saiso, director de Calidad y Educación, quien comentó que en una década (2003 a 2013) creció en 50 por ciento la cantidad de enfermeros en el país, al pasar de 191 mil 938 a 289 mil 637 individuos.

Dijo que se está elaborando un diagnóstico sobre las condiciones en que se prestan los servicios médicos en los hospitales de la Ssa, a fin de conocer con precisión los faltantes en cuanto a plazas médicas para la atención de pacientes. En cualquier caso, dijo, el cumplimiento de la norma en este aspecto es uno de los requisitos para la acreditación de las unidades médicas que atienden a los afiliados del Seguro Popular.

Respecto de la convocatoria 2014, impugnada por trabajadores de diferentes hospitales federales de la Ssa, Graciela Romero, directora de Recursos Humanos de la dependencia, comentó que se inscribieron 3 mil 986 personas, de las cuales 77 por ciento (3 mil 46) cumplieron con los requisitos para acceder a una plaza de enfermería especialista. Confirmó que sólo participan trabajadores de base con plaza federal.

La secretaria Juan también comentó respecto a la demanda de que el programa de profesionalización se haga extensivo a todas las instituciones del sistema de salud, como lo demandan los trabajadores, que cada una tiene sus condiciones específicas de trabajo y sus propios mecanismos de reconocimiento al mérito y salarial.

Insistió en que las enfermeras tienen un papel fundamental y recordó lo que Jesús Kumate, ex secretario de Salud, planteaba sobre este gremio: Un hospital se puede entender sin médico, pero nunca sin enfermeras.