Foto: Club Querétaro

Foto: Club Querétaro

Por Ignacio García

Los insultos que recibió el delantero brasileño de Querétaro, Ronaldinho, el pasado fin de semana por el político panista Carlos Treviño, no son el único el único incidente de racismo que se ha presentado en México ni en el futbol internacional.

En abril pasado, el defensor brasileño del Barcelona, Dani Alves, fue víctima de un de racismo, cuando de las gradas del Estadio Madrigal del Villarreal le lanzaron un plátano, en alusión a que se parecía a un simio, a lo que el internacional por Brasil tomó la fruta y se la comió, surgiendo de esta manera el movimiento #TodosSomosMacacos, el cual contó con el respaldo de diferentes futbolistas para manifestar su apoyo hacia el zaguero y luchar contra la discriminación.

Este movimiento dio pie a que en México después de que el político panista llamara “Simio” al ex jugador del Barcelona, surgiera de igual manera en las redes sociales #TodosSomosSimios, en el cual también participaron jugadores de la liga mexicana para manifestarle su apoyo al ariete carioca.

Sin embargo, estos casos solo han evidenciado que la discriminación en contra de los jugadores con otro color de piel permanece vigente en el mundo, pese a que tanto la FIFA como las confederaciones han incrementado los castigos en contra de quienes insulten a un futbolista por su piel, edad, preferencia sexual o religión.

En Inglaterra el ahora delantero del Barcelona, Luis Suárez, insultó al defensor francés del Manchester United, Patrice Evra, por su tono de piel y lo llamó “Nigga”, adjetivo que se utiliza en inglés para burlarse de las personas negras, lo que le generó un castigo no solo económico sino también deportivo al uruguayo, prohibiéndole participar en cuatro partidos con su club, el entonces Liverpool de la Liga Premier.

Michel Platinni, presidente de la Unión de Asociaciones de Futbol Europeas (UEFA por sus siglas en inglés) reconoció que el racismo es un problema que no ha sido solucionado por las federaciones de los países europeos, pues todavía se presentan sucesos en contra de los jugadores de color, principalmente en Rusia y España, países que han presentado un mayor número de denuncias por insultos contra futbolistas.

Tan solo en España en 2013 se presentaron seis casos de racismo presentados tanto en la Primera División como en las categorías inferiores, mientras que en Rusia se registraron cinco denuncias de racismo contra futbolistas por su color de piel, por lo que los agresores fueron inhabilitados para jugar con sus equipos por un tiempo determinado dependiendo de los insultos.

No obstante, en México, este problema también lleva varios años y tanto la Federación Mexicana de Futbol (FMF) como la Liga Mx no han hecho nada al respecto, pues en el torneo Clausura 2014, el delantero ecuatoriano del Pachuca, Enner Valencia, fue víctima de burlas y sonidos similares a los de un primate por parte de los aficionados del Atlante, cuando se acercaba a las gradas, mientras que también el entonces jugador del León, Darío Burbano, sufrió agresiones de los aficionados de Santos Laguna, cuando le gritaron “Simio”.

En ambos casos, pese a que existen los videos y los audios comprobatorios, las autoridades no castigaron estas conductas ni a los clubes ni a sus respectivas barras.

En Santos Laguna se presentó un incidente similar cuando en el torneo Apertura 2011, Darwin Quintero fue agredido por los aficionados de los Pumas, a quien llamaron “Simio” y le gritaron como un primate, lo que provocó no solo una queja del club agredido sino también del propio jugador que lo ventiló ante los medios de comunicación, sin embargo, las autoridades únicamente sancionaron a la barra de los universitarios impidiéndoles entrar nuevamente al estadio.

Dichos sucesos no fueron resueltos y ahora con la reciente agresión en contra de Ronaldinho, una figura internacional, el racismo vuelve a convertirse en un acontecimiento que según la FMF seguirán de oficio hasta las últimas consecuencias para defender los derechos humanos de cada futbolista y que se sigue reproduciendo en el balompié nacional.