Miguel Alejandro Rivera

Momento en el que un misil lanzado por Israel cae sobre la ciudad de Gaza. Unos 40 palestinos han fallecido en este operativo que coincide con la fase final del Mundial de fútbol Brasil 2014. Foto: Jack Guez (AFP).

Momento en el que un misil lanzado por Israel cae sobre la ciudad de Gaza. Unos 40 palestinos han fallecido en este operativo que coincide con la fase final del Mundial de fútbol Brasil 2014. Foto: Jack Guez (AFP).

Mientras en las redes sociales circula gran cantidad de fotografías donde aficionados brasileños padecen los siete goles que la selección alemana propino a su similar de Brasil, anfitrión de la copa mundial de futbol 2014, la franja de Gaza sufre su propia tragedia, una que pareciera mucho más importante pero que, opacada por las finales del certamen deportivo, queda inmersa en el cotidiano de la violencia mundial.

La mayoría de las imágenes que se muestran sobre lo ocurrido en Mineirão reflejan la tristeza de muchos brasileños, pero sobre todo la de los niños, quienes han visto en vivo y en su propio país la caída de sus ídolos deportivos. Sin embargo, el ataque israelí de este 8 de julio, que promete ser el primero de varios, ha dejado 130 heridos y al menos 27 muertos, entre ellos cinco infantes.

En 1917, Lord Balfour, ministro británico de Asuntos Exteriores escribió: “El gobierno de su Majestad mira complacido en Palestina un hogar nacional para el pueblo judío y no regateará en esfuerzos para facilitarlo”.

Podría decirse que ese es el antecedente más claro sobre los problemas territoriales entre estos dos pueblos. Sin embargo y aunque la historia es más extensa, los conflictos modernos entre Palestina e Israel datan de mediados del siglo XX, cuando al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en 1948 se declaró Estado al territorio de Israel, convirtiéndose este en un importante aliado de los Estados Unidos en Oriente Medio.

A partir de entonces han sido varios los momentos de tención entre el pueblo palestino y el Estado Israelí, pues en esencia y sumada a la batalla por el territorio, el conflicto se traduce en la incesante lucha de los Estados Unidos por terminar con el “terrorismo” islámico, donde también media la importante influencia que tienen judíos proisralíes instalados en sectores estratégicos de la economía, la política e incluso los medios de comunicación norteamericanos.

Según James Petras, sociólogo estadounidense y experto en imperialismo contemporáneo, EU transfiere 2, 8 millones de dólares al año para financiar al Estado de Israel, teniendo con este gobierno una relación que no tiene con ninguno otro.

La situación es que los conflictos armados que generalmente se desarrollan en la franja de Gaza arrastran consigo no solamente cuestiones militares, territoriales, religiosas o políticas, sino también vidas humanas e inocentes que hoy en día parecen ser opacadas con cada uno de los goles que una selección de futbol le propina a otra.

Hacer un análisis de la circunstancias entre palestinos e israelíes llevaría su tiempo y bastas líneas, pues hablamos de un tema por demás profundo. Lo que en estos momentos debería llamarnos la atención es la facilidad con la que un pueblo es atacado y muchas vidas se pierden en las sombras, mientras un equipo de veintitrés jugadores es humillado con todos los reflectores apuntando hacia ellos.

Lo que el más reciente ataque israelí al sur de la franja de Gaza ha propiciado es que el  vocero del grupo Hamas, Sami Abu Zuhri, anuncie que “todos los israelíes se han convertido en blancos legítimos” pues palestinos inocentes son los que han padecido el mencionado ataque.

Aunque todo apunta a que está por desatarse un nuevo episodio de conflictos armados entre estas dos naciones, el cual inevitablemente incrementará la cifra de muertes que acompaña los eventos bélicos en Medio Oriente, pareciera que merece mayor atención saber qué sucederá en la final del mundial de futbol 2014, donde después del “trágico” 7-1 sobre Brasil, la Mannschaft espera el resultado entre argentinos y holandeses para conocer a su rival.