El candidato a la dirigencia nacional del PAN al momento de emitir su voto. Foto: Marco Peláez

El candidato a la dirigencia nacional del PAN al momento de emitir su voto. Foto: Marco Peláez

La primera votación abierta por la dirigencia nacional del PAN movilizó a los 218 mil militantes del partido tuvo una participación del 70 por ciento y confirmó el triunfo de Gustavo Madero, el artífice de la cercanía con el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, con una ventaja de casi 57 por ciento de los votos,  y la derrota de Ernesto Cordero, representante de la corriente calderonista.

Tras hora y media de espera y un hermético silencio del equipo corderista, la actual presidenta nacional Cecilia Romero inició la conferencia a las 21:15 horas del domingo 18 de mayo.

Francisco Gárate, presidente de la Comisión Organizadora de la Elección, informó que con el 94 por ciento de las actas computadas, 43.24 por ciento de los votos fueron para Cordero y el 56.76 por ciento fueron para Gustavo Madero.

Después de 60 días de una contienda interna donde abundó la guerra sucia mediática entre los dos equipos, vía redes sociales y medios electrónicos, las irregularidades durante la jornada fueron menores. La votación definitiva se concentró en las 6 entidades con mayor número de militantes: Jalisco, Veracruz, Estado de México, Puebla, Nuevo León y Guanajuato.

Apoyado por las estructuras dirigentes en la mayoría de los estados y por gobernadores que aspiran a ser los candidatos presidenciales del 2012, como el poblano Rafael Moreno Valle, el triunfo de Gustavo Madero confirma que este político de origen chihuahuense venció por segunda vez al calderonismo. Como muestra, en la capital poblana Madero tuvo el 73 por ciento de los votos.

De hecho, los tres gobernadores que apoyaron a Madero estuvieron junto con él en la sede nacional del PAN: Guillermo Padrés, de Sonora, Rafael Moreno Valle, de Puebla, y Francisco Vega, de Baja California.

Para Ernesto Cordero, ex secretario de Hacienda y de Desarrollo Social durante el calderonismo, también representa su segunda derrota interna, después de perder la candidatura presidencial del 2012 frente a Josefina Vázquez Mota.

Paradójicamente, Madero llegó en 2008 a la coordinación de los senadores del PAN y luego a la dirigencia del partido con el apoyo de Felipe Calderón. Finalmente, acabó confrontado y distanciado del último presidente de la República panista.

La fuerza del calderonismo se concentró en el Senado de la República, donde la mayoría de 24 de los 32 senadores panistas apoyaron a Ernesto Cordero, ex coordinador de la bancada.

La contienda interna se concentró en el debate sobre la cercanía o distanciamiento con el gobierno federal del PRI, encabezado por Enrique Peña Nieto. Cordero reprochó a Madero su cercanía con el peñismo y su participación en el Pacto por México. Sin embargo, también Cordero mantiene cercanía con los proyectos peñistas, en especial, con la reforma energética.

Madero tenía el apoyo de las estructuras dirigentes en las entidades con mayor número de militantes panistas: Estado de México, Distrito Federal, Nuevo León, Baja California, Puebla y Sonora. La ex candidata presidencial Josefina Vázquez Mota hizo público su apoyo a Madero.

A su vez, Cordero tuvo el apoyo del ex dirigente y ex candidato presidencial Luis H. Alvarez, así como de la mayoría de los militantes en Chihuahua y Guanajuato. De última hora, la ex primera dama Margarita Zavala expresó su apoyo a Cordero, pero no apareció en ninguno de los actos públicos del candidato.