La presencia del presidente francés, François Hollande, avivó la duda de si el mandatario abordaría el caso Montiel-Versini con su homólogo Enrique Peña Nieto.  Aprovechando que el tema está en el aire, compartimos esta entrevista realizada por Jenaro Villamil en septiembre de 2013, publicada originalmente en Proceso, No. 1923.

Foto: Alexei Vassiliev

Foto: Alexei Vassiliev

En visita fugaz para desahogar una diligencia en el Estado de México, Maude Versini, ex esposa de Arturo Montiel –ante quien lleva un proceso judicial para recuperar a sus hijos–, habla con Proceso. Se dice decepcionada del sistema de justicia de la entidad que gobernó su ex esposo y donde, afirma, todos son cómplices de él. Desesperada, solicitó ayuda a la CNDH e insiste en pedir la intervención del presidente Peña Nieto, cuya esposa Angélica Rivera, ha desoído los clamores de la francesa.

“Mi caso ya no es un asunto privado, es un caso público porque se trata de un personaje público como Arturo Montiel, y el Estado de México y el sistema de justicia de esa entidad está claramente bajo su influencia”, sentencia Maude Versini, la ex esposa del ex mandatario que es considerado uno de los más poderosos e impunes que durante dos años ha luchado porque le devuelvan a sus tres hijos.

Versini ya no tiene muchas esperanzas en el sistema jurídico mexicano. Considera que ha perdido “22 meses, 630 días”, porque que “perversamente, primero me hicieron sentir que ganaba”, en marzo de 2012, cuando estaba la campaña presidencial, y  desde que Enrique Peña Nieto llegó a la presidencia de la República, su demanda por la “retención ilegal” de sus hijos se ha ido perdiendo.

En entrevista con Proceso, en un hotel cercano al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Versini confiesa que “siento miedo por mi vida”, aclara que no se quedó con ninguna de las varias propiedades inmobiliarias que estaban a su nombre, “pero que en realidad eran de Arturo Montiel” y relata las llamadas que aún el ex gobernador le hace en plan romántico, mientras mantiene retenidos a sus tres hijos, uno de ellos, Alexis, de 8 años, con problemas de autismo.

La joven francesa, visiblemente afectada por la presión emocional después de la audiencia realizada el martes 3 de septiembre en el juzgado de Lerma, advierte que su gestión ante la CNDH es uno de sus últimos esfuerzos para que “respeten mis derechos como madre” y apela directamente a la intervención de Enrique Peña Nieto, a quien ella conoció durante la época dorada del montielismo en el Estado de México.

Versini cuenta con el apoyo de la primera dama francesa, Valerie Trierweifer, esposa del presidente Francois Hollande. El primer mandatario mexicano se entrevistó con su homólogo francés tras la reunión del G-20 en San Petesburgo. Uno de los temas que, presuntamente, se iban a tratar de forma privada era el de Maude Versini.

Sin embargo, Versini también advierte que su caso “llegó en un mal momento”, tras la liberación de Florence Cassez. “Francia aprendió de sus errores. Siento que se arrepienten de haberse metido de esa manera en un sistema judicial como el mexicano”, reflexionó.

“Todos son Cómplices de Montiel”

¿En qué situación jurídica está la demanda?

-Mi caso está empezando otra vez. He perdido 22 meses, 630 días. Decidieron que se confirmaba el amparo a favor de Arturo Montiel, que habían vicios en el procedimiento y que se había que reponer todo.

“Me toca, de nuevo, en Lerma, la señora Guadalupe Escalona Balderas, que fue la misma juez que nos dio razón a mis hijos y a mí y que ordenó el regreso inmediato de mis hijos a Francia. Fue la misma juez que me dio razón en primera y en segunda instancia.

“En un principio, yo tenía fe. Ahora, con la entrevista que tuve ayer con ella (el martes 3 de septiembre), con el interrogatorio con la psicóloga, me di cuenta que las cosas habían cambiado. Sentí que la señora juez ya no era la misma que antes. Sentí que estaba bajo presión de Montiel. El, en pleno juicio, la tuteaba, diciéndole ‘Luipita’. Sentí que el ministerio público guiaba a mis hijos en sus respuestas en contra de mí y de mi marido. Sentí que todos ellos eran cómplices del licenciado Montiel.

“Este juicio no va a ser justo, no va a ser imparcial. Los dados ya están tirados, a favor de Montiel”, sentenció.

-¿Qué reacción tuvo la CNDH después del encuentro del 4 de septiembre?

-La situación de la justicia en el Estado de México se la comenté a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, aprovechando la cita con el doctor Raúl Plascencia Villanueva. Me aseguró que iban a estudiar el asunto, que iban a investigar por qué se habían violado los derechos de mis hijos y los míos. Por qué un asunto que debía ser ejecutado en seis semanas ha tomado casi dos años. Y me dijo que iban a apoyarme en todo.

“Ojalá así sea. Espero que la presión mediática también nos ayude. Tengo mis reservas. Es normal después de 2 años de espera, me han privado a ver mis hijos. Se está violando la Convención Internacional de la Haya

“¿Qué puedo esperar de la justicia mexicana? Ya no confío en ella. Y hago un llamado al presidente Enrique Peña Nieto. Ya no es un caso privado, es un caso público porque se trata de una figura pública, como es Arturo Montiel, porque el Estado de México sigue bajo su influencia claramente y el sistema judicial del Estado de México está dominado por él.

“Quiero subrayar que entre mis tres hijos, está un niño autista de 8 años, a quien adoctrina diariamente Norma Meraz y Arturo Montiel”.

-¿Por qué dice que hay adoctrinamiento?

-Norma Meraz (la actual pareja de Montiel) le pide a mis hijos que le digan mamá, le dice a mi hija que yo soy una bruja. No puedo aceptar que esta mujer que es ajena a mi familia esté manipulando a  mis hijos, adoctrinándolos.

-¿Esto lo sabes por los testimoniales?

-Lo sé por los testimoniales, por el cónsul francés que se enojó con la señora Meraz porque delante del propio cónsul los niños le dicen mamá. ‘Señora, por favor, la mamá está en Francia peleando por sus hijos. Por favor, delante de mí no deje que los niños le digan mamá’, le dijo el cónsul. La señora Meraz se levantó furiosa, le cerró la puerta. Fue en casa de Montiel porque el cónsul fue invitado.

“Tengo esta impresión porque en el video uno de mis hijos dice ‘Normita me dijo que la señora Maude habla mal de ella’.

“Esta señora se está robando a mis hijos. Esta señora se está vengando de mí. Norma Meraz fue la amante de Arturo Montiel durante muchos años. Ella estaba muy decepcionada porque Montiel no quiso casarse con ella y se divorció para casarse conmigo. Supongo que es una venganza de ella.

-Pero ella no actúa sola

-No, actúa con el señor. Pero no sé quién influye sobre quién. Lo que me consta es que ella juega un papel determinante en la manipulación y en el condicionamiento de mis hijos.

Montiel, Ciclotímico.

Maude Versini-¿Ha hablado con Montiel?

-Mire, a veces me toma la llamada y a veces me habla. Es un tipo ciclotímico, en el sentido de que puede estar a veces sumamente muy amable. A veces, está un poco tomado, tirándome la onda, proponiéndome un fin de semana en Honduras a donde íbamos juntos los dos, diciéndome ‘vente solita’, como que nos vamos a encontrar ambos como si fuéramos enamorados. Y a veces me va a hablar muy fríamente.

-¿Es bipolar?

-Es ciclotímico porque está con sus altas y bajas. A veces siento que cuando está echándose sus tragos, salen sus verdaderos sentimientos y me dice ‘es que yo sí te amo’, ‘tú eres la única mujer que amé y amaré siempre’. Y al día siguiente, ya no me llamó.

“Yo llevo dos años diciéndole veámonos, encontremos una solución para los niños. Y no quiere. A pesar de que yo no tenga ninguna gana y que mejor lo quisiera estrangular, yo le digo ‘sí, voy’ a donde tú digas.

“Pero él no me invita para encontrar una solución. Me invita para acostarse conmigo”

-¿El evade totalmente el tema de los hijos?

-Totalmente. No me habla de mis hijos. Habla de nosotros. Cuando le decía que yo tengo una hija y estoy casada, me colgaba molesto.

“Cada vez que él toma un poquito, me hace declaraciones de amor sinceras, no falsas. Y luego me dice ‘te llamo mañana’, y luego no”

-¿Y cuándo usted le menciona el tema de los hijos, qué dice?

-‘Déjame ver, lo voy a pensar’. Estamos viendo con mis abogados esta situación. Yo les mando emails todo el tiempo: ‘Arturo, ya te llamé, no me contestas’ y así cada tres semanas, cada mes.

-¿El no te está acusando de maltrato en las conversaciones privadas?

-Jamás.

-¿Entonces?

-Él sabe que no he maltratado a los niños. A mí jamás me ha hablado, en las varias veces que he hablado con él, de maltrato de mis hijos. Sabe muy bien que amo a mis hijos y que nunca los he tocado.

-Pero en las instancias judiciales ha usado todo.

-Todo. Ahora, en el video dice que las nanas dicen que yo los maltrataba.

-Son dos años de litigo. ¿Qué fue esto? ¿Fue ganar tiempo a favor de Montiel?

-Me quiere agotar físicamente, financieramente. Ya no me paga pensiones. Sabe perfectamente que no voy a poder seguir peleando así.

-¿Por qué no te paga si hay un acuerdo?

-Sí, pero no me paga. Los niños están con él. É

Él dice que porque los niños están con él. Pero usted tiene toda la razón. Hay un acuerdo. Tengo derecho a la pensión hasta que se juzgue.

-¿A raíz del caso, él suspende la pensión?

-Me dejó de pagar en septiembre la pensión, antes de que vinieran los niños en diciembre.

-¿Tú puedes sostener el caso sin la pensión de él?

-Llevo dos años haciéndolo. El sabe perfectamente bien que no tengo los recursos. Puedo vender el departamento en París y rentar algo más pequeñito.

La Percepción en Toluca

-Hay una percepción, sobre todo en Toluca, de que usted fue cómplice de la corrupción de Montiel y que usted recibió o recibe los beneficios de esa corrupción. Frente a eso que se dice, ¿Qué responde usted?

-Yo vi al señor gobernador en sus giras, me empeñé como presidenta del DIF, para apoyarlo en sus campañas, me gustaba lo que hacía. Sabía perfectamente que mi rol era también un rol de mercadotecnia, pero lo hacía con todo mi corazón y con mucho gusto.

“No he sido testigo de corrupción, al menos desde el lugar donde estaba”.

-¿Y beneficiaria?

-¿De qué? De los aguinaldos nada más, pues sí. Yo recibía un sueldo y, a lo mejor, hoy me arrepiento de haber tenido ese sueldo. Era desproporcionado con la pobreza que hay en el Estado de México. Y hoy me arrepiento de verdad.

-Se dice que se repartían las propiedades entre ustedes dos y que usted se quedó con algunas.

-En el divorcio, no. Habían varias casas a mi nombre, pero no eran mías, en el divorcio se las entregué. Me pidió que se las entregara para quedarme con el departamento de París.

-¿Con el único bien inmueble que usted se quedó fue…

-El de París.

-Existe la percepción de que usted se quedó con varias casas.

-Arturo Montiel tenía varias casas, algunas eran a mi nombre y en el momento de divorciarnos se las devolví. Eran casas a mi nombre, pero no puedo decir que eran mías.

-¿Usted no las usufructuó, no las vendió?

-No.

-¿Qué esperas de la CNDH?

-Espero su profesionalismo, su imparcialidad, espero que realmente salvaguarden los derechos de mi hijo, los míos y los de una madre. Que me lo demuestren y que van ahí a sacarme de esta pesadilla que estoy viviendo, que me mata, que no me deja dormir.

“No puedo seguir viviendo así, con estos dos años con la vida destrozada. Destrozan la vida de mi hijo Alexis, que es muy frágil, y ahora dice que yo soy ‘la señora Maude’, que nunca lo quise, y que hasta festejábamos ‘el día de pegarle a Alexis’. ¿Cómo pudieron haber inventado algo así de cruel?

-¿Están usando la condición de tus hijos?

-Arturo Montiel no ama a sus hijos. Los están usando como un arma para enterrarme. Usa a sus propios hijos, a su propia sangre, para acabar conmigo.

-¿Por celos, por información, por venganza,  por qué?

-No lo sé. Quisiera estar en su mente para saberlo. ¿La venganza?, tanto tiempo que ha pasado.

La Carta a Angélica Rivera

Versini relata antes de la entrevista que envió a México tres cartas distintas para solicitar apoyo. Una fue al cardenal Norberto Rivera, otra al presidente de la CNDH y una más a la primera dama, Angélica Rivera. Esta última se la regresaron sin el sello de recibido en Los Pinos, pero abierta.

-¿Ha habido apoyo del gobierno federal?

-Voy  a ser recibida en Los Pinos. Me habían dado una cita ayer. Voy a ser recibida por el consejero jurídico Humberto Castillejos Cervantes.

-¿Qué pasó con la carta que le envió a Angélica Rivera?

-Me la regresó. Esa señora es presidenta del DIF a nivel nacional. Esa señora hace poco defendió los derechos de una madre en contra de su marido belga que le había quitado a sus hijos. La señora Rivera se desplazó hasta el domicilio de los señores y dijo que el lugar de los hijos es al lado de la madre.  ¿Por qué la señora Angélica Rivera no tiene el mismo discurso en mi caso? Yo soy también una madre  y no me defiende.

-¿Del gobierno de Francia?

-Tengo el apoyo honesto y abierto de la primera dama que me está respaldando y que confía que se encuentre rápidamente una solución.

-¿Siente que el precedente del caso Florence Cassez le ayudó, le perjudicó o ninguna de las dos?

-Me perjudicó porque Francia aprendió de sus errores. Pienso que se arrepienten de haberse metido en un sistema judicial de esta manera. Siento que quieren estar mucho más cuidadosos para no lastimar las relaciones entre ambos países.

Mi caso llega justo después, llega en un mal momento.

-¿Qué reflexión haces del sistema judicial, por lo menos, mexiquense?

-Siento que no hay división de poderes. Lo lamento mucho porque yo hubiera querido un México cambiado. Peña Nieto dijo después del caso Cassez que la justicia había aprendido de sus errores y que iba a ser diferente. Yo no lo creo. Por lo menos, en el Estado de México los poderes no son nada independientes y que todos son cómplices de las decisiones que se están tomando.

“Hay una línea en el Estado de México y todos tienen que ir en rumbo a esa dirección. Si Montiel dice que se van a quedar en México, todos dicen que los niños se deben quedar.

“Ya perdí mi lado naïve, ya no soy ingenua, ya entendí que mi combate era de David contra Goliat. Por eso estoy haciendo un llamado a Enrique Peña que tome este asunto mucho más prioritario, que no lo deje de lado. Hago un llamado al padre de familia que conozco, que es un buen padre, y que nunca hubiera dejado que eso le pasara a sus hijos.

“No podemos dejar que yo, madre, me impidan a ver a mis hijos tanto tiempo. Que fabriquen pruebas.

-¿Hay posibilidades de cambiar el juicio a otro estado?

-Me encantaría. Se lo pedí a la CNDH. Que se pueda desplazar el juicio hacia otro estado. Me dijo que era difícil, pero que iba a investigar esta vía. No depende de la CNDH.

-¿Regresa próximamente a México?

-Me siento mal cuando vengo. Me siento en un país hostil. Perdí casi todas mis amistades, no tengo apoyos, me siento sola, desprotegida y tengo miedo por mí. La verdad es que me siento impotente.