por Antonio Lorenzo

El Economista.

Telefonica 01Telefónica mantiene conversaciones para adquirir el tercer operador de telefonía mexicano Iusacell. Según ha podido saber elEconomista de fuentes conocedoras de la situación, el grupo español negocia estos días con los empresarios Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego, propietarios de los grupos Televisa y Salinas, respectivamente, para dar un salto de calidad en el mercado azteca de las telecomunicaciones.

El objetivo de la multinacional que preside César Alierta consiste en integrar las operaciones de Iusacell y Movistar México para plantear batalla al imperio de Carlos Slim, dueño de América Móvil. El magnate azteca controla alrededor de las tres cuartas partes del negocio de la telefonía fija y móvil de su país a través de las marcas Telcel y Telmex. Este periódico no pudo precisar el importe de la operación.

Los contactos entre Telefónica y los propietarios de Iusacell se intensificaron a finales del año pasado, a través de los bancos Santander y BBVA, pero sin alcanzar un acuerdo en torno al precio. Esos obstáculos parece que están en vías de resolverse en breve para dar origen a un grupo que sumaría el 26% del mercado mexicano del móvil.

Fuentes de Telefónica declinaron realizar declaraciones mientras que este periódico no pudo contactar con los portavoces oficiales de Iusacell. El runrún sobre las posible integración de los dos rivales más enconados de Slim en México se disparó el pasado martes por la noche después de que Francisco Gil Díaz, presidente de Telefónica en México, reconociera el interés del grupo español por crecer a través de adquisiciones.

«Siempre ha estado en los planes de Telefónica adquirir otras compañías en México, hemos negociado con varias empresas. Llevo siete años en el grupo y desde el principio he visto posibilidades de compra». Entre las primeras muestras del compromiso español en México sobresale la alianza con el grupo británico Virgin, compañía que prevé estrenarse como operador móvil virtual en México a través de la red celular de Telefónica.

En la actualidad, Movistar atesora el 19% del mercado mexicano de móvil (con 19,1 millones de clientes de móviles y 1,5 millones de fijo) mientras que Iusacel ronda el 7 por ciento, con 7,2 millones de líneas móviles. Por el contrario, Telcel acapara el 72% de aquel negocio.

El pasado noviembre de 2013, Eduardo Ruiz Vega, responsable de regulación del Grupo Salinas (copropietario de Iusacell) ya manifestó a Bloomberg que «una fusión entre Telefónica y Iusacell será un paso natural en la consolidación de la industria de telecomunicaciones en México, la cual tendrá como objetivo principal competir contra América Móvil».

Telefónica quiere aprovechar sus oportunidades

Por parte de Telefónica, sus directivos no han ocultado el interés de la compañía por aprovechar las oportunidades que pudiera surgir, ya sea compartiendo redes o estableciendo posibles consolidaciones, tal y como pusieron de manifiesto en un encuentro con los inversores de Morgan Stanley.

Las relaciones entre ambos operadores es muy cordial desde junio de 2012, fecha cuando Movistar y Iusacell firmaron una alianza estratégica para ofrecer la red más grande y rápida del país. Según explicaron en su momento, la alianza pretende transformar y modernizar un sector obligado a apostar con la mayor fuerza en tecnologías como LTE (Telefonía 4G), fibra óptica y despliegue de puntos de acceso WiFi. El pacto de compartición de infraestructuras beneficia en estos momentos a más de 27 millones de usuario.

Telefónica explicó en su momento que la alianza con Iusacell garantizaría «el despliegue de capacidad necesario para ofrecer los próximos servicios de la forma más rápida y con la mayor cobertura geográfica posible, contribuyendo así a cerrar la brecha digital entre zonas rurales y urbanas». El acuerdo también incluía el desarrollo de «nueva infraestructura de última generación de manera conjunta, así como la ampliación de 36.000 kilómetros de fibra óptica con la que actualmente cuenta Movistar», explicaron en 2012.

Todo apunta a que la operación será bien recibida entre los analistas, quienes ya indicaron el pasado noviembre que la fusión entre Telefónica y Iusacell permitiría a la española «crecer en México para aprovechar el crecimiento potencial del país y reducir la importancia de los resultados procedentes de Brasil en Latinoamérica», tal y como indicaron los expertos de Bankinter. Más contundentes fueron los analistas de ACF, quienes destacaron que la potencial adquisición «contaría con todo el sentido estratégico».

El interés del grupo español por crecer en México ganó consistencia después de la reciente declaración de operador dominante de las compañías de Slim en su mercado local. La reforma del mercado de la telefonía mexicana, impulsada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), se ha interpretado como una ofensiva del presidente azteca, Enrique Peña Nieto, por cortar las alas a la hegemonía de Slim en su mercado. Por lo pronto, tanto como Telcel como Telmex.