Primera parte del reportaje aparecido originalmente en la edición 1945 del semanario Proceso.

Mony de SwaanLa red de tráfico de información, presión y cooptación de Grupo Televisa en los organismos reguladores del sector no se limita sólo a instituciones como la Comisión Federal de Telecomunicaciones –ahora sustituida por el Instituto Federal de Telecomunicaciones-, donde se dedican a recabar información de aquellos funcionarios que no les son leales, sino llega hasta la misma Auditoría Superior de la Federación.

El caso de la Auditoría 1185, iniciada desde el 7 de junio de 2013 contra el ex comisionado presidente de la Cofetel, Mony de Swaan, revela cómo a través de múltiples conexiones la red de Televisa  logró introducir en el seno de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a un personaje que trabajó al servicio de Grupo IUSA y de especialistas del Instituto de Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), claramente vinculada con Javier Tejado Dondé, director de Información de Televisa.

Se trata de Alfredo Zúñiga Hernández, subdirector de Auditoría A 2.1, quien fue contratado por la ASF en junio de 2013 para iniciar la investigación en contra de Mony de Swaan, derivada de una denuncia por irregularidades en contratos firmados por el expresidente de Cofetel en junio de 2011 y en mayo de 2012 con un organismo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y con la empresa Enapsys de México.

Zúñiga Hernández no era un consultor cualquiera. Se coordinaba desde la ASF con integrantes del IDET para avanzar en la auditoría contra De Swaan. Les pedía las preguntas, les adelantaba sus indagatorias. A inicios de septiembre de 2013, al conocerse sus vínculos con una de las empresas o agentes regulados por la propia Cofetel, fue retirado del proceso de auditoría.

Sin embargo, una serie de mensajes vía correo electrónico, cuya copia obtuvo Proceso, revelan cómo Zúñiga filtró información, se reunió y recibió apoyo de integrantes del IDET, presidido por Gerardo Soria, y de la Sociedad Mexicana de Ingenieros, afiliada al PRI.

Tejado Dondé y Gerardo Soria, desde que arribó Mony de Swaan a la Cofetel, sostuvieron con el exfuncionario debates y disputas públicas por múltiples temas que afectaban los intereses de Grupo Televisa o de TV Azteca, como la licitación de los dos nuevos canales de televisión abierta, la banda 700 Mhz para crear una “red abierta” de telecomunicaciones, o acusaciones de presunta corrupción contra De Swaan.

Gerardo Soria, colaborador de El Economista, renunció en 2010 al Consejo onsultivo de Cofetel, cuando los integrantes del organismo decidieron que era importante publicar los contratos que ellos mismos pudieran tener con algunos de los agentes regulados. Soria se negó, culpó a De Swaan de corrupción y, entre otros muchos litigios, presentó las pruebas de “una posible triangulación de recursos” en contra del ex presidente de Cofetel, acompañado de la diputada federal del PT, Ana Lilia Aguilar, en marzo de 2013.

Otros personajes involucrados en esta trama son Ignacio Vera, miembro del IDET (presidido por Gerardo Soria), quien trabajó en Cofetel desde 2008 como Director de Integración, Administración y Seguimiento a Planes.

Vera denunció a varios funcionarios de la comisión, incluyendo a De Swaan, ante el Organo Interno de Control de Cofetel por “responsabilidad administrativa”, según su queja ante la CNDH, del 16 de octubre de 2012, cuya copia obtuvo Proceso.

Vera fue dado de baja en la Cofetel ante evidencias de que el funcionario ofrecía servicios a regulados, filtraba y desaparecía información. En los correos a los cuales tuvo acceso Proceso, Vera juega un papel fundamental en la trama.

Un cuarto personaje es Eduardo Castañón, doctor en ingeniería en telecomunicaciones, ex funcionario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, integrante del consejo técnico de la Sociedad Mexicana de Ingenieros, afiliada al PRI, presidente y director de su propia empresa INRED, especializado en la instalación de redes públicas de transmisión de datos TELEPAC, y que trabajó para varias empresas del sector como Telmex, IUSA o públicas como Pemex y hasta en el IFE, en 1994. Castañón sostiene correspondencia con Vera y es el principal enlace con Alfredo Zúñiga.

La serie de correos electrónicos que a continuación se detallan formaron parte de las pruebas presentadas ante el Organo Interno de Control de Cofetel, por presunto conflicto de interés de Vera.

“Tenebra Macabra”

El primer correo, del 26 de marzo de 2012, es de Ignacio Vera, dirigido a Juan S. Minjares Ortega, pidiéndole ayuda y revelándole su red de contactos. Se respeta la redacción original:

Hasta ahora la he capoteado con Cofetel más side jobs…¡Pero basta ya!

“Dos razones más: aposté por la caída de Mony y soy identificable como del grupo subversivo del comisionado Milo, que no ha querido capitalizar los quereres de Los Pinos y de la SCT. Mony no me echa por los proyectos de mi cartera, pero tampoco me dejará crecer bajo su férula.

“Allí coligo con Tejado. Como sabes, soy amigo de Soria. Entre los dos se traen una tenebra macabra Hamlet. Yo era su liason en Cofetel… El problema es que Soria le tiene un temor reverencial que le impide recomendarme. O no quiere quemar el cartucho”.

Desde su correo, Juan S. Minjares le respondió la misma fecha:

En verdad, mi ‘pifia’ fue no llevarte a un lugar donde habrías estado medio desesperado; o desesperado y medio; más que en la Cofetel. Te podría recomendar con Javier Tejado Dondé, que es como agencia de colocaciones de la telebancada. No sé si eso lo llegarías a disfrutar o si me tendrías un rencor eterno. Es todo un dilema…

“¿Conoces a Luis Mancera de Arrigunaga? Porque yo muy poco; pero sería otra opción (lejana). Es vicepresidente jurídico de telecomunicaciones de Televisa. Es bastante mamila, pero podría pedirle a alguien que los contactara, para mantenerme al margen (en tu beneficio).

Ignacio Vera trabajó, al mismo tiempo, para una empresa llamada Satec y ofreció sus servicios en planificación de redes, cloud (nube digital), y servicios avanzados para clientes corporativos. Su contrato fue rescindido el 8 de junio de 2012.

Un año después, el 6 de junio de 2013, cuando inició la cuarta auditoría vigente contra Cofetel, Vera le escribió el siguiente correo electrónico a Eduardo Castañón, ex funcionario de la SCT:

Hola Nacho:

“Alfredo Zúñiga ya tomó posesión en la ASF y me dice que ya está preparando la carta notificación de Auditoría a la CFT.

“Me pide que te pregunte si ya tienes las preguntas (tuyas y de G. Soria) que debe incluir en su escrito. Dice que le urge”.

Castañón le responde a Vera que contactará con Gerardo Soria, director del IDET.

El mismo jueves 6 de junio, en otro correo dirigido a Castañón y con copia para Gerardo Soria, Vera escribió:

Gerardo Soria, copiado, tiene carpetas enteras con documentación que evidencia los manejos turbios –sin ambages- de toda una estructura de corrupción en la COfetel.

“Intentará localizar y en su caso enviar a vuelta de correo el cuestionario que en su día MdS eludió responder impugnando al emplazamiento que le hiciera el Congreso para comparecer.

“Está positivamente dispuesto a compartir su información y sentarse a platicar para ayudar a orientar la urgente y apremiante auditoría a la ASF”.

Castañón le informó a Vera que “Alfredo Zúñiga ya tomó posesión en la ASF y me dice que ya está preparando la carta notificación de Auditoría a la CFT”.

En otro correo, Zúñiga se queja del trámite tortuoso para auditar a la Cofetel. Dirigido a Eduardo Castañón y reenviado a Gerardo Soria e Ignacio Vera, el email señala:

No pensé que esto de auditar sería tan tortuoso, pagar como servicios, equipos a costos unitarios cuando se compraron millones de estos (antenas y convertidores, por ejemplo), eso sí con todo contrato y documentación ‘dentro de la legalidad’ así que encontrar ‘el entuerto’ se complica. Pero ahí la llevamos, discúlpame con ellos porque no puedo dar detalles, los del forense perderían argumentos y de eso no se trata…!”

Continúa mañana.