por Jenaro Villamil /Corresponsales: Noé Zavaleta, Jorge Covarrubias, Luciano Campos, Gabriela Hernández, Isaín Mandujano, Sergio Caballero

Primera de tres entregas del reportaje publicado originalmente en la edición 1941 del semanario Proceso.

Imagen del spot del Quinto Informe de Peña cuando gobernaba el Edomex.

Imagen del spot del Quinto Informe de Peña cuando gobernaba el Edomex.

El 30 de agosto de 2010, un polémico spot de 43 segundos fue transmitido en las señales nacionales de Televisa y TV Azteca para promover los “compromisos cumplidos” del entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Era su Quinto Informe de Gobierno.

El promocional sorprendió por su alta calidad de producción cinematográfica. Peña Nieto aparecía en mangas de camisa, sentado en una lujosa camioneta, y al estilo del mandatario norteamericano Barack Obama recitaba los logros de su gobierno. El spot provocó una querella del PAN y del PRD por presunta violación al artículo 134 constitucional que prohíbe desde la reforma de 2007 la promoción personalizada del gobernante.

“En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”, sentenció el último párrafo del artículo constitucional vigente.

A pesar de que el Instituto Federal Electoral ordenó sancionar al mandatario por la violación a este ordenamiento, en una votación dividida, 4 contra 3, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación exoneraron en mayo de 2011 al entonces gobernador mexiquense. Señalaron que, en todo caso, la difusión de los spots ocurrió de manera “unilateral” por parte de los concesionarios.

En su resolución, los magistrados de la máxima instancia electoral abrieron las compuertas desde entonces a lo que se ha convertido en una auténtica plaga en la mayoría de los gobernadores que ahora imitan el “modelo Peña Nieto” de “publicidad integrada” y promoción personal a través de los medios masivos, de internet, prensa y hasta salas de cine.

Los 4 magistrados que votaron a favor determinaron que Peña Nieto no había violado el 134 constitucional ni hizo promoción personalizada, ya que sus apariciones “estuvieron amparados por los supuestos que permiten realizar promoción 7 días antes y 5 días posteriores al informe de gobierno o de gestión de un funcionario público”.

Esta resolución hacía referencia al artículo 228, párrafo 5 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), que incluyó un “candado” que ha vuelto inválida la prohibición de promoción personalizada: los spots y mensajes que se difundan en medios de comunicación no serán considerados propaganda, “siempre que la difusión se limite a una vez al año en estaciones y canales de cobertura regional correspondiente al ámbito geográfico de responsabilidad del servidor público y no exceda de los siete días anteriores y cinco posteriores a la fecha en que se rinda el informe”.

Desde entonces, emulando el “modelo Peña Nieto”, gobernadores como Eruviel Ávila, del Estado de México, Rafael Moreno Valle, de Puebla, Aristóteles Sandoval, de Jalisco, Rodrigo Medina, de Nuevo León, Javier Duarte, de Veracruz, César Duarte, de Chihuahua, Roberto Borge, de Quintana Roo, Manuel Velasco, de Chiapas, y hasta el jefe de Gobierno capitalino Miguel Angel Mancera, se han caracterizado por la autopromoción de su figura y su gobierno en medios masivos de comunicación.

No son los únicos, pero sí los casos más destacados de dispendio. De acuerdo a la información proporcionada por los corresponsales de Proceso, a estos gobernadores los une un gasto millonario en comunicación social, inversión entre 80 y 50 millones de pesos, según el caso, para pagar spots en Televisa y TV Azteca durante sus informes de gobierno, así como campañas encubiertas como promoción turística o “servicios de transporte público” de las entidades que resultan pretextos para la autoalabanza, a costa del erario.

Al estilo Hollywood

Otro elemento común y creciente, en la mayoría de los casos, es el alto costo de producción de spots, con “calidad cinematográfica”, y que son exhibidos ya no sólo en las pantallas de televisión sino en las salas de cine de las cadenas más importantes como Cinépolis o Cinemex.

Son los casos, por ejemplo, del veracruzano Javier Duarte que difundió sus logros del II y III informe de gobierno en salas de Cinépolis, con un contrato para la empresa CTTEXP and Rentals. Rafael Moreno Valle, de Puebla, destinó casi 60 millones de pesos a Creatividad y Espectáculos, filial de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), socia de Grupo Televisa en OCESA. El regiomontano Rodrigo Medina pagó hasta 45 millones de pesos a TV Azteca en 2012 para la campaña “Destinos Nuevo León”, vía Estudios Azteca S.A. de C.V., filial de Grupo Salinas.

Aristóteles Sandoval, con menos de dos años al frente del gobierno de Jalisco, pagó 8.3 millones de pesos para promoverse en Cinépolis. Eruviel Avila, del Estado de México, rindió su segundo informe de gobierno, en septiembre de 2013, en formato de reality show, y fue difundido también en cines.

El caso del chiapaneco Manuel Velasco, el más joven de los mandatarios estatales con 32 años, llamó la atención no sólo por las semejanzas con el “modelo Peña Nieto”, al usar publicitariamente su relación personal con una actriz de Televisa (Anahí), sino por la campaña para dar a conocer su Primer Informe de Gobierno, el pasado 19 de diciembre, que incluyó su foto en portada y un publirreportaje en la revista Cambio que apareció en todo el centro del país, especialmente en los parabuses, espectaculares, vallas, autobuses del Distrito Federal, muy lejos de Chiapas.

La campaña de Velasco provocó que el PAN presentara una denuncia contra el gobernador ante el Instituto Federal Electoral por publicidad indebida. El director jurídico del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, Eduardo Aguilar, calculó en 10 millones de dólares el gasto en autopromoción del gobernador chiapaneco.

Uno de los pocos casos donde el IFE ordenó el retiro de una campaña de spots se dio en junio de 2013, cuando la Comisión de Quejas y Denuncias del organismo le ordenó al gobernador de Chihuahua, César Duarte, retirar las 3 versiones de los promocionales del transporte colectivo Vive Bus que se transmitieron en radio y televisión.

El organismo consideró que se transgreden los principios de “equidad, libertad y autenticidad del voto” al presentar este sistema de transporte como un logro personal del mandatario priista. La queja fue presentada por el senador del PAN y chihuahuense también, Javier Corral.

Al estilo Hollywood, los gobernadores Javier Duarte, de Veracruz, Rafael Moreno Valle, de Puebla, o Eruviel Avila, del Estado de México han pagado cantidades millonarias para la producción de spots o para promover a sus entidades y, de paso, a su persona, en los programas de variedades, espectáculos y deportes de las dos grandes televisoras.

Continúa mañana.