por Hilda Vázquez y Adam Goodman

Día Internacional del MigranteAyer se conmemoró el Día Internacional del Migrante. Es por eso que el colectivo Acción Migrante organizó la campaña “Migrar con Dignidad,” que el 17 reunió a familias migrantes, organizaciones, intelectuales, artistas y la sociedad civil en el Centro Cultural de España en México. El día se desarrolló con discusiones sobre el contexto migratorio desde Centro América y México hacia Estados Unidos, y un taller de tejido de palma dado por mujeres de familias migrantes de Oaxaca. Al final se dio una conferencia de prensa en la que participaron el político de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas, el Padre Alejandro Solalinde, y el actor Daniel Jiménez Cacho, entre otros.

La situación actual para los y las migrantes es grave. Más de seis de cada diez mujeres migrantes son violadas en el camino. Los carteles que controlan las rutas de migración han asesinado miles de migrantes en los últimos años y según el Padre Solalinde hay más de 10 mil migrantes centroamericanos desaparecidos en México. Otras fuentes estiman que si se incluye a migrantes mexicanos el número asciende a 70 mil.

Mientras tanto, documentos recientemente desclasificados revelaron que el gobierno mexicano (y el gobierno estadounidense) ha hecho muy poco para proteger la dignidad y la integridad física de los y las migrantes. Es por eso que en la conferencia de prensa Marco Castillo, de laAsamblea Popular de Familias Migrantes (APOFAM), enunció las siguientes demandas, contenidas en la Declaración por los derechos de las personas migrantes, al gobierno mexicano:

Alto inmediato a las políticas de criminalización y detención hacia las personas migrantes, sus familias y sus comunidades.
Desvincular el fenómeno migratorio de la Estrategia de Seguridad Nacional y establecer un enfoque de Seguridad Humana que ponga en el centro de las políticas públicas a las personas migrantes, sus comunidades y sus familias.
No a la criminalización de la asistencia humanitaria y solidaria que se ofrece en los albergues y casas del migrante del país.
Libre tránsito a personas migrantes, sus familias y comunidades, a través de la eliminación de visas o la implementación de una visa transmigrante latinoamericana.
Que el gobierno mexicano exija una reforma migratoria inmediata para que garantice la libertad de trabajo, de residencia y de acceso a los derechos sociales básicos de los mexicanos y centroamericanos viviendo en los Estados Unidos.
Respeto y garantías a la labor de las personas defensoras derechos humanos de los migrantes y a periodistas que documentan la grave situación de estos.
Políticas públicas participativas, transversales y con presupuesto con enfoque en comunidades de origen en México y Centroamérica, con un espíritu de solidaridad internacional, que ataquen las causas de migración para hacer de ésta una opción y no una necesidad y donde aquellos que se quedan gocen de oportunidades y derechos que aseguren su pleno desarrollo.

Los participantes celebraron la Declaración y discutieron varios temas en torno a la migración. Más que uno de ellos sostuvieron la idea de una América Latina unida y sin fronteras dónde la migración no sería criminalizada.

Ted Lewis, de Global Exchange, comentó que “mientras estamos apoyando el derecho de migrar con dignidad también queremos apoyar el nomigrar y vivir con dignidad.”

Cuauhtémoc Cárdenas también discutió el tema de crear condiciones que no obligan la gente a migrar. “Creo que tenemos, pues, una muy importante tarea que librar para que el derecho de los migrantes, el respecto a los migrantes, el que podamos por otro lado transformar las condiciones que están forzando a las migraciones. Esto es que haya seguridad en los lugares de origen, en nuestro país y en otros países; oportunidades de trabajo digno, que haya oportunidades de vida digna en otros países y en nuestro país.”

Unos de los panelistas comentaron sobre la importancia del trabajo de Acción Migrante y la participación de varios actores. José Luis Gutiérrez, de la Red Mexicana de Organizaciones y Lideres Migrantes en Chicago, Illinois, dijo, “El integrar e incorporar el propio actor migrante a los procesos, hay que reconocerlo y hay que apoyarlo. Y hoy, aquí en Acción Migrante está la familia de los migrantes, están los propios migrantes retornados, están los migrantes en Estados Unidos, o sea—todos están haciendo parte de un proceso de dignificación, de migrar con dignidad y de vivir con dignidad.”

La presentación más emotiva fue la de María Herrera, hija de migrante y madre de cuatro hijos desaparecidos. “Yo la verdad puedo decir que me da vergüenza y me siento mal que yo estoy aquí antes ustedes gracias al dolor. Trastocada por el dolor. Por la perdida de mi hijos. Por haberme arrebatado a la mitad de mi familia,” dijo con voz quebrada.

Terminó haciendo un llamado para luchar por “un México sano, un México libre. Un México por donde todos pueden transitar. Qué vuelva a ser ese México lindo y querido, no ese México lindo y destruido como lo tenemos ahora.”

Hilda Vázquez Medina, maestra en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, es una historiadora mexicana. Escribe sobre la política mexicana y la historia del exilio dominicano en América Latina. Twitter: @HildaVzquez1.

Adam Goodman es un estudiante de doctorado en historia en la University of Pennsylvania. Actualmente radica en el Distrito Federal y escribe sobre la política mexicana y estadounidense, la migración, y la historia de deportación. Twitter: @adamsigoodman; Sitio: http://adamsigoodman.com.