Elba Esther Gordillo HonoresEl día de ayer la revista Forbes publicó una lista elaborada por Dolia Estévez, en la cual se enumeró, ni más ni menos, que a los 10 mexicanos sobre los cuales se tiene la percepción de que son los más corruptos. Sobre este ejercicio, la periodista señaló que debido a los “niveles alarmantes de corrupción en el gobierno, el poder judicial y la procuración de justicia, México ha ganado en 2013 el título de uno de los dos países más corruptos en América Latina”, compartiendo el puesto número uno con Argentina. Esto, según el Barómetro Global de Corrupción publicado en julio pasado por Transparencia Internacional.

Según la organización, apunta Estévez, los partidos políticos en México tuvieron un 91% de opiniones negativas respecto a la corrupción, la policía el 90%, los legisladores el 83% y el poder judicial el 80%. Estos porcentajes se desprendieron de una encuesta realizada entre 114,000 personas en 107 y representa una alerta de que el “abuso de poder, los acuerdos secretos y los sobornos continúan causando estragos en las sociedades alrededor del mundo. En México los casos de corrupción rara vez llegan a los tribunales”, señala la periodista.

Agrega que se trata de un lastre pesado para el desarrollo de México y un obstáculo importante para que su democracia sea funcional, “la corrupción a sido por mucho tiempo parte de la cultura política del país”. En este sentido, recordó que el fallecido fundador del Grupo Atlacomulco, el grupo que impulsó a Peña Nieto en su camino a la presidencia, en una ocasión dijo que “un político pobre es un pobre político”.

El listado que la publicación presenta sobre los 10 mexicanos más corruptos está encabezado -no podría ser de otra manera- por la profesora Elba Esther Gordillo, quien este año fuera acusada por malversar más de 2 mil millones de pesos pertenecientes al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

El siguiente personaje en la lista es también un conocido sindicalista, que de manera oficial percibe como miembro de su sindicato una cantidad equivalente a 1,864 dólares, más su salario como legislador: Carlos Romero Deschamps. Estévez señala que se trata del líder del “poderoso sindicato de trabajadores de PEMEX y uno de los miembros más notorios del PRI, sobre el cuál desde hace tiempo se ha sospechado que trafica con influencias para su enriquecimiento personal”. El artículo destaca que su hija Paulina suele presumir en Facebook sus viajes alrededor del mundo en su jet privado, acompañada de sus tres bulldogs ingleses, y de sus viajes en yate. Agrega que su otro hijo maneja un Ferrari rojo deportivo, una edición especial que cuesta casi 2 millones de dólares y el cual le regaló Romero Deschamps. El también senador tiene varias propiedades y ha declarado que “sus manos están limpias”. Con esto, señala la periodista, parece estar de acuerdo la administración de Peña Nieto, pues no existe ninguna investigación sobre su fortuna.

El siguiente puesto de la lista es ocupado por Raúl Salinas de Gortari. El “hermano incómodo”, pasó diez años encarcelado por los cargos de homicidio y enriquecimiento ilícito. Sin embargo, en 2005 fue exonerado en el caso del homicidio de José Francisco Ruiz Massieu. En julio pasado un juez lo exonero de la acusación de enriquecimiento ilícito y ordenó que se le devolvieran cerca 224 millones de pesos y 41 propiedades.

Genaro García Luna figura en el lugar cuatro. El Secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Calderón ha sido señalado por excesos durante su gestión en los gastos para auto promoción y por abuso. Además, la periodista Anabel Hernández ha vinculado a García Luna con capos de la droga como Joaquín “El Chapo” Guzmán. Parece ser que García Luna se encuentra viviendo en Miami y tampoco en su contra se ha iniciado en México ni en Estados Unidos.

El ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier aparece en esta lista abriendo el desfile de ex gobernadores priistas. El ex mandatario del PRI fue acusado este año de un desvío por 2 mil 600 millones de pesos de la tesorería estatal y el gobierno de Tabasco denunció este ilícito.

Los ex gobernadores del PRI en la lista son: Tomás Yarrington de Tamaulipas, acusado en Texas por crimen organizado y lavado de dinero; Humberto Moreira de Coahuila, quien en su administración elevó la deuda del estado hasta 35 mil millones; Fidel Herrera de Veracruz, a quien se le vincula con el grupo criminal de los Zetas y se le acusa de recibir sobornos para permitirlos operar; Arturo Montiel, del Estado de México, tío de Peña Nieto y su predecesor como gobernador, en el 2005 se le acusó de poseer cuentas y propiedades millonarias en México y en el extranjero.

El décimo personaje en la lista es Alejandra Sota, ex vocera de Felipe Calderón durante su mandato. Sota se encuentra bajo investigación por malversación y tráfico de influencias. Se sospecha que favoreció a amigos y ex compañeros de escuela con contratos de gobierno cuando fue servidora pública.