Estrategia Digital NacionalCinco días antes que se cumpliera el primer año de gobierno federal y ante el claro incumplimiento del plazo para discutir y aprobar las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones, el gobierno de Enrique Peña Nieto decidió presentar con un gran despliegue burocrático y mediático la Estrategia Digital Nacional que pocos entendieron y menos han comentado.

La Estrategia Digital Nacional carece de un diagnóstico claro, metas fijas, plazos para cumplirlas y responsables directos, pero sí establece dos metas genéricas, más publicitarias que operativas: hacer que México pase del quinto al primer lugar en América Latina en materia de digitalización (lugar que actualmente ocupa Chile), y alcanzar el promedio de digitalización de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de 59. 29 puntos.

Tan sólo para lograr el primer objetivo (pasar del quinto al primer lugar en América Latina hacia el 2018) se necesitan más de 94 millones de conexiones de telefonía y banda ancha (móvil y fija), según el análisis elaborado por Jorge Fernando Negrete, director general de Mediatelecom.

El único dato con el que se compromete el gobierno federal, hacia el final de su sexenio, es contar una cobertura de 70 por ciento de los hogares con internet y 85 por ciento de las pequeñas y medianas empresas. El dato más reciente, publicado por el INEGI, indica que hasta abril de 2013 sólo 30.7 por ciento de los hogares mexicanos (9.5 millones) tienen conexión a internet, pero con desigualdades regionales graves: mientras en el Distrito Federal y la península de Baja California el 50 por ciento de hogares cuenta con computadora y conexión en Chiapas y Oaxaca apenas el 20 por ciento de los hogares.

Para darnos una idea del nivel de conexiones que se necesitan hacia el 2018 para lograr la meta del plan de Peña Nieto, el comparativo de cifras entre Chile y México indica lo siguiente: en telefonía móvil, nuestro país  requerirá 68 millones de conexiones adicionales a los 103 millones actuales de celulares y smartphones existentes para alcanzar la tasa de 137.6 por ciento de cobertura que tiene el país sudamericano; se requieren 21.4 millones de conexiones adicionales de banda ancha móvil para pasar de la escasa cobertura de 12.81 por ciento que existe actualmente a un mínimo de 30 por ciento de hogares con acceso a esta tecnología, como en Chile; y en banda ancha fija se requieren 2.3 millones adicionales para pasar del 11.6 por ciento a un mínimo de 13 por ciento.

La Estrategia Nacional Digital presentada por Enrique Peña Nieto y su coordinadora Alejandra Lagunes, convertida en una especie de “supersecretaria” del gobierno federal, no aclara cómo y cuánto costará alcanzar estas metas.

El proyecto presentado en el Museo Nacional de Antropología contempla cinco habilitadores: conectividad, inclusión, habilidades digitales, interoperabilidad, marco jurídico y datos abiertos. Dentro del rubro de “conectividad” se contempla el despliegue de infraestructura de banda ancha, un Programa Nacional de Espectro Radioeléctrico y la instalación de puntos de intercambio de internet (IXP).

“Sin la instalación de una amplia y robusta red de infraestructura de telecomunicaciones, sin mayor disponibilidad de espectro para comunicaciones móviles avanzadas y sin núcleos de internet no será posible alcanzar ningún objetivo de digitalización”, advierte el análisis de Mediatelecom.

De acuerdo con el discurso presidencial, se persiguen cuatro objetivos: establecer una Ventanilla Unica Nacional; una Política Nacional de Datos Abiertos; economía, educación y salud de calidad; y seguridad ciudadana.

El mismo discurso no aclara cómo se alcanzará estas metas, sólo informó que ya está en construcción un “gran sitio de internet” para unificar en un solo portal “cerca de 7 mil trámites desgobierno de la República y que, gracias a este megasitio se podrá acceder desde las calificaciones en las escuelas hasta solicitar actas de nacimiento y pasaporte “desde cualquier lugar, hora o dispositivo electrónico”.

El primer mandatario no aclaró en ningún momento cómo se garantizará la seguridad y la protección de los datos personales que contendrá este volumen de información y de Big Data nacional.

Alejandra Lagunes, en la misma presentación, sólo mencionó que, entre las generalidades que la estrategia deberá aterrizar se encuentran “aspectos de gobernanza en internet, seguridad, soberanía de datos, privacidad y protección de datos personales”.

El largo brazo de Google

En julio de este año, Proceso publicó el borrador de un ambicioso proyecto para consolidar todo el manejo de datos digitales del gobierno federal en una sola “nube digital que sería operada por Google, el gigante norteamericano señalado por el joven técnico Edward Snowden como uno de los principales colaboradores de la estrategia de espionaje e intrusión global de Estados Unidos.

Ese proyecto también incluía un plan de almacenamiento de datos que beneficiaría a la empresa Kio Networks, de la empresaria María Aramburuzabala, la mujer más acaudalada de México, y el soporte técnico se le daría a la empresa EMC Computer Systems.

El plan de la “nube digital” confirmó el enorme poder que ya había adquirido al interior de la administración federal Alejandra Lagunes, experta en mercadotecnia política, comunicación en redes sociales, quien trabajó como gerente de ventas de Google México en 2005, antes de convertirse en gerente de ventas de Televisa Interactive Media (2008-2009).

Al parecer, se canceló el proyecto de la “nube digital”, pero no está claro si las empresas que iban a ser beneficiadas van a participar y cómo en los plazos de la Estrategia Digital Nacional.

Para distintos observadores y funcionarios consultados por Proceso, off the record, es claro que la Estrategia confirma el poder adquirido por Lagunes, por su círculo más estrecho que proviene, como ella, de las grandes trasnacionales de la tecnología y que, incluso, ya se han ido creando una especie de “mandos dobles” en las áreas de Comunicación Social de cada secretaría. Uno reporta a David López, el director general formalmente, y otros a Lagunes, responsable de todos los medios digitales, institucionales.

Temas ausentes

En su extenso análisis sobre la Estrategia Digital Nacional, Jorge Fernando Negrete advirtió varias ausencias, además del tema más señalado sobre derechos a la privacidad y la seguridad de los datos personales y de las operaciones financieras a través de las tecnologías digitales.

Entre esos temas están “los contenidos y las aplicaciones digitales”. La estrategia, advierte Negrete, “debiera velar por el contenido que va a circular por las redes y por las aplicaciones que permitan un mejor aprovechamiento de los servicios públicos y el logro de un gobierno eficiente”.

El director de Mediatelecom menciona otras ausencias importantes en el documento:

-Faltan indicadores y proyecciones alcanzables de digitalización anuales y rumbo hacia el 2018, fecha en que el país pasará a tener 124.7 millones de habitantes, según Conapo.

-No se define con claridad cuál será la instancia administrativa responsable y sus atribuciones para logra lo establecido en la Estrategia Digital Nacional. Sólo se menciona que la coordinación a cargo de Lagunes tendrá un poder “transversal entre todas las dependencias y entidades del gobierno de la República para promover la adopción y el desarrollo de tecnologías, la innovación, la apertura y la transparencia en todo el aparato gubernamental”.

El análisis de Negrete puntualiza:

“Quedan en duda las atribuciones que en la materia conservará la Subsecretaría de Comunicaciones y la Coordinación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (e-Mexico), adscritas a la SCT”. Las atribuciones de esta última instancia, creada por el gobierno de Felipe Calderón, son muy similares a las que adoptó la oficina a cargo de Alejandra Lagunes.

-La capacitación y alfabetización digitales son fundamentales, pero no se establecen metas claras en este sentido. Sólo se presume que el gobierno de Peña Nieto distribuirá computadoras a estudiantes de quinto y sexto años de primaria a través de la fase piloto del programa MiCompu.Mx.

-El tema federal está ausente en la estrategia nacional. Mediatelecom advierte que “cada entidad federativa debiera crear su propia estrategia o agenda digital, o adaptar las que ya existen al nuevo escenario que plantea la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones”.

-No se mencionan ni se retoman ninguna de las experiencias internacionales que existen en este tema. Por ejemplo, Brasil, Colombia y Chile son tres nacionales latinoamericanas que desarrollaron sus propias agendas digitales antes que México.

Brasil publicó su Plan Nacional de Banda Ancha (PNBL, en portugués) que busca la cobertura del 95 por ciento de los municipios; 42 millones de hogares con internet; y 91.5 por ciento de población con telefonía móvil. En 2013, Brasil decretó la exención fiscal para el despliegue de redes, servicios y obras civiles encaminadas al desarrollo de la banda ancha que permitirán inversiones por 8 mil millones de dólares hasta el 2016. En México no existe nada parecido.

En Colombia desde 2010 se lanzó el Plan Vive Digital para multiplicar por 7 el número de medianas y pequeñas empresas con conexión a internet e impulsar la reducción del IVA en internet a la población de los niveles socioeconómicos más bajos.

Chile estableció metas y plazos muy claros en su plan digital que se han ido cumpliendo. Pasó de tener sólo al 1 por ciento de hogares con internet de alta velocidad al 50 por ciento; de 15 por ciento de escuelas conectadas al 70 por ciento y del 40.7 por ciento de habitantes con acceso a internet a un 80 por ciento.