05142013 Angelina Jolie 00En mayo de este año una noticia tomó inevitablemente las redes sociales: en un artículo publicado en el New York Times titulado ”My Medical Choice” (“Mi elección médica”), en el que la actriz Angelina Jolie hacía público el proceso médico al que se sometió desde febrero: una doble adenomastectomía; es decir, la remoción de parte de ambos senos.

La decisión de la actriz levantó polémica: habían desde quienes apoyaban su decisión y denominaban su acción como «admirable», hasta quienes la criticaron por promover una práctica que muchos consideraban inadecuada.

A más de medio año de esta noticia que conmocionó a las redes sociales, el Departamento de Comportamiento y Estudios de la Salud de la Universidad de Maryland decidió realizar un estudio en torno al impacto que provocó esta noticia. La actriz explicaba en su texto que  había decidido hacer público este proceso para generar conciencia en torno al cáncer y sus consecuencias.

«Mientras que las celebridades pueden traer mayor conciencia de los problemas de salud, hay una necesidad de que estos mensajes vayan acompañados de esfuerzos de comunicación más decididos a ayudar al público a comprender y utilizar la compleja información de diagnóstico y tratamiento que transmiten estas historias», escribieron los investigadores respecto a este estudio.

El estudio fue publicado en la revista Genetics in Medicine, y consistió en una encuesta realizada a 2,572 adultos residentes en Estados Unidos. Los resultados arrojaron que 3 de cada 4 de los encuestados estaban al tanto del proceso médico de Jolie y de que el objetivo había sido reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama, sin embargo, el estudio revela que a pesar de estar al tanto de la enfermedad, menos del 10 por ciento de los encuestados fue capaz de responder preguntas específicas sobre el cáncer.

Además, la encuesta también reveló que los sujetos del estudio aún creen, incorrectamente, que si en su familia no existe un historial de cáncer tienen u n riesgo menor de desarrollarlo. Los investigadores aprovecharon la ocasión para hacer notar que este riesgo está aún presente entre el 5 y el 10 por ciento de las mujeres que no tienen historial de cáncer de mama en su familia.

«La historia de Jolie estuvo presente en diversos medios y era la oportunidad para promover a distintos comunicadores de la salud para enseñar sobre las ventanas de los exámenes genéticos y la cirugía profiláctica», dijo la investigadora Dina Borzekowski, sin embargo, «se sintió como una oportunidad perdida para educar al público sobre esta compleja y extraña medida de salud.»