Para Humberto Aranda

Recortes y publicidad

Imagen del spot "Cárdenas Palabra por Palabra". Fuente: Youtube.

Imagen del spot «Cárdenas Palabra por Palabra». Fuente: Youtube.

Más de ocho mil millones de pesos utilizó Felipe Calderón en su sexenio para tratar de convencer de lo imposible: que realizaba cambios en el país, la nación iba adelante y al PAN era el cambio (en reversa). Tal vez por eso Enrique Peña Nieto dijo que regularía la publicidad en los medios y habría restricciones al gasto en dicho terreno. No ha sido así, más bien existe un derroche, incoherente además, acerca de algunas reformas acordadas y otras que se desean plantear. Decimos que todo es disparatado ya que hay anuncios que se hicieron y no han aparecido; otros que se planearon desde el primer semestre de 2013,  con mucha anticipación (la estrategia energética) y algunos más que resultan bastante chabacanos. No importa, el asunto es que nuevamente las compañías de Pedro Torres, ligadas a Televisa, ganan siempre.

Y ahora con la famosa propuesta digital, la señora Alejandra Lagunes (Televisa, nuevamente), podrán repartir otro pedazo  del presupuesto. Entre las instituciones que pagan esos anuncios están la SEP, la secretaría de Energía, la CFE y Pemex; en este último caso en muchas de las gasolineras hay anuncios donde aseguran que la entrega del petróleo al extranjero nos traerá precios más bajos en los energéticos y empleos al por mayor (jo, jo). Y uno recuerda que los mencionados organismos no tienen porqué hacer publicidad aunque favorezcan a “periodistas” que se supone tienen una gran audiencia.

Mientras esto se da, existen medios impresos a los cuales les deben millones de pesos gubernamentales ya que no les han pagado ni siquiera las gacetillas de 2012. Pero a fin de cuenta, está publicidad no sirve, ya que como asegura Justin Dupuy de Fundar: “La democracia se construye con debate e información” y no con banalidades.

Dos periodistas

Gran polémica ha causado el Premio Cervantes a Elena Poniatowska y un libro en contra de Carmen Aristegui. Bien que se discuta, incluso encendidamente, los asuntos de los individuos públicos, faltaba más. Pero de eso a querer descalificar utilizando calificativos absurdos y hasta violentos a dos profesionales que han optado, además, por una ruta política contraria a la oficial hay un gran trecho. Quienes vivimos los ataques porque hace varias décadas militábamos en el PCM y ejercíamos el oficio de tundemáquinas sabemos que muchos oficialistas –y no incluyo a todos sus críticos– necesitan gritar al ladrón para desviar la atención. Elena es una mujer trabajadora a más no poder, que todavía lee varios libros a la semana, tiene sentido del humor, no se pavonea ante nadie y participa a cualquier llamado de los desposeídos; no haremos aquí porque no da el espacio, un análisis de sus méritos literarios. Carmen, por su parte, se ha convertido en un referente de la vida radiofónica del país y ha dado voz a todos lo que la solicitan, incluso poniendo en su lugar a personajes que parecían intocables; su pregunta acerca del alcoholismo de Felipe Calderón, que parece estar crudo permanentemente debido a sus declaraciones y exhibiciones en  medios electrónicos, fue un desafío que faltaba hacer a la solemne e intocable figura presidencial. Por mi parte, creo que ambas son compañeras del oficio  han abierto puertas, se han atrevido a cruzar fronteras peligrosas y gozan de un reconocimiento nacional e internacional muy grande. ¡Felicidades a Elena y un abrazo a Carmen!

Triunfo

Jaime Avilés le ganó una demanda al empresario Rafael Herrerías. El columnista, escritor y crítico taurino había señalado lo que muchos asistentes a la Plaza México saben: que existe una serie de anomalías en todo lo que corresponde a la llamada fiesta brava. Como es natural, la prepotencia de los riquillos y políticos los lleva a querer acallar la menor crítica a sus intereses. Bien por el periodista que podremos seguir en su blog.

Dos

Cómo obtienen los reporteros la información de Rigoberto López y Quezada (Biblioteca del Editor y UNAM) es un trabajo minucioso, documentado y bien elaborado para quienes desean ejercer el oficio de reporteros; el autor anduvo muchos años en esas lides y se las sabe al dedillo; un texto que debería ser parte de las más de 300 escuelas de comunicación que existen en el país, ya que en algunas los profesores son únicamente teóricos. Vacíos de poder en México de Eduardo Buscaglia (Debate) hace patente que lo vivido en el calderonato y en la administración federal actual para combatir el narcotráfico es mera ilusión; para hacer las cosas bien se necesita una serie de acciones combinadas que van de las legales a las culturales y las educativas. Excelente.

jamelendez44@gmail.com

@jamelendez44