Lilián de la Concha.

Lilián de la Concha.

“Querido, en relación con las galletas Girl Scouts que quieres vender, Dios quiera que puedas colocar cinco cajas más por escuela cada semana. Ahora, en lugar de 300 cajas, tienen 500 en las bodegas y con las donaciones que vienen en camino la cantidad va a aumentar”.

Este es uno de los textos de realismo mágico que Lilian de la Concha, quien fuera esposa de Vicente Fox durante 24 años, envió a su pareja sentimental Marco Antonio Delgado, un peculiar personaje que se presentaba como gran “donador” para escuelas norteamericanas (éstas, sí, reales) y asesor de imagen y lobbyista de algunas empresas dedicadas al “negocio de los energéticos” en México.

En este email, De la Concha hablaba en clave para encubrir el supuesto lavado de más de 600 millones de dólares que se realizó entre julio de 2007 y diciembre de 2008, según la investigación que realiza un fiscal federal de Texas.

De acuerdo con Víctor Pimentel, el testigo clave de este caso, cada “caja de galletas Girl Scouts” significaba “un millón de dólares”, las “escuelas” eran, en realidad, cuentas bancarias u otras ubicaciones y las “donaciones” son referencias a los ingresos de la droga.

Pimentel también ha dicho en este juicio que Lilián de la Concha no sólo hablaba de “galletitas” para encubrir los millones de dólares a lavar. Otras palabras claves fueron constructoras, siderúrgicas, etc.

El escándalo detonado por este juicio contra Marco Antonio Delgado puede convertirse en una auténtica “galletita” caliente no sólo para la ex esposa de Vicente Fox sino para el mismo ex mandatario, para varios de sus colaboradores y para figuras de primer nivel del panismo.

En el mismo juicio ha salido a relucir el nombre del ex gobernador de Jalisco y ex secretario de Gobernación de Felipe Calderón, Francisco Ramírez Acuña. Un testigo mostró un email de Lilian de la Concha donde le informa a Delgado que Ramírez Acuña y un “miembro prominente “del PAN lo contrataría para hacer lobbying en Washington. ¿Estaba hablando también “en clave” o el lobbyismo en Washington significaba otra manera de encubrir el lavado de dinero?

Ramírez Acuña es todavía embajador mexicano en España. En estos días, Vicente Fox se encuentra precisamente en Madrid, a donde acudió a dar conferencias para promover su centro en Rancho San Cristóbal. Lenguaraz, ocurrente, Fox guardó un hermético silencio cuando le preguntaron sobre el caso de su ex esposa.

Fox ni siquiera trató de deslindarse de las actividades de Lilian o de su pareja sentimental o de ubicar el caso. En términos estrictos, según la investigación, el supuesto lavado de dinero se realizó cuando Vicente y Lilian ya no eran pareja sentimental, gracias a que en 2007 la Santa Rota Romana anuló el matrimonio después de la tragicomedia de los besos en El Vaticano y las intrigas de Marta Sahagún.

Sin embargo, es claro que hay “galletitas encerradas” en este caso. El cartel del Milenio, ubicado en Colima y parte de Jalisco, no es la primera vez que es mencionado en relación con algún familiar presidencial. Ya antes se había mencionado al ex suegro de Ernesto Zedillo, padre de Nilda Patricia, como presunto “lavador” de este cártel. También en otras investigaciones se han señalado las poderosas redes de este cartel, asociado ahora a El Chapo Guzmán.

También es claro que el expediente de corrupción del sexenio foxista y de su sucesor Felipe Calderón seguirá creciendo. Lo que resulta claro es que sólo a través de juicios en Estados Unidos se puede conocer parte de la trama de la narcopolítica y de las millonarias redes de lavado de dinero. Aquí se trata de Lilián de la Concha, un personaje relativamente menor en el círculo de poder foxista. ¿Existen datos que conduzcan a otros colaboradores de Fox o al mismo ex presidente?

La corrupción foxista fue motivo de reiteradas acusaciones. Los nombres de los  hijos de Marta Sahagún, de los hermanos del ex presidente y hasta de poderosos empresarios de hospitales que compraron cadenas de radio, un periódico y un canal de televisión abierta son mencionados como parte de la red de prestanombres y presunta colusión.

Las “galletitas” de Lilian de la Cocha también están envenenadas contra el legado del político que se disfrazó de hombre Marlboro para ganar la presidencia de la República en 2000 y ahora presume que está a favor del cultivo y distribución legal de la mariguana.