por Miguel Alejandro Rivera

Foto: Femexfut

Foto: Femexfut

La incógnita detrás del hexagonal final de la Concacaf rumbo a Brasil 2014 ha sido develada, por fin los mexicanos pueden dejar de preocuparse hasta el próximo 14 de noviembre, cuando el Tri reciba a Nueva Zelanda en el Estadio Azteca, después de haber caído en las pantanosas aguas del repechaje, gracias a mediocres 11 puntos y al favor que hiciera la selección de los Estados Unidos, venciendo a su similar panameño en la última jornada FIFA de clasificación al mundial.

En las redes sociales, así como en las oficinas, los hogares y las charlas de café, los mexicanos divergen en opiniones: mientras unos apoyan el nacionalismo deportivo, otros celebran que México está a un paso de quedarse fuera del mundial.

Dicha pluralidad puede radicar en diversos factores. Por ejemplo, Telefónica Movistar tiene un contrato para patrocinar a la Selección Mexicana por 22 millones de dólares, el cual tiene vigencia de 2011 a 2014, de igual manera Banamex tiene un contrato similar por 24 millones de dólares; Coca Cola se va a lo grande y patrocina a “la verde”, de 2011 a 2018 con 40.5 millones de dólares.

Como las empresas anteriores, con contratos que van desde los cinco hasta los 80 millones de dólares (el caso de Adidas) otras marcas tienen mucho dinero en juego, por lo que es de suma trascendencia que los aficionados al futbol dejen sus actividades cotidianas en cuanto “Chicharito” y compañía pongan el balón en juego, lo que a su vez significa, todos estaremos expuestos a sus logos, slogans y comerciales.

Sin embargo, un sector social se ha dado cuenta de lo anterior y sumado a ello, ha podido advertir que no solamente el sector empresarial aprovecha la enajenación de un importante número de mexicanos, sino que esto también es capitalizado por el sector político.

Muchos especulan que la oligarquía, esos a los que alguien llama “la mafia del poder”, aprovechan los partidos de la selección para hacer de las suyas, teniendo el distractor perfecto para que la sociedad se percate lo menos posible y en el mejor de los casos no se queje. Esto podría ser solamente una suposición o meras coincidencias, pero, en lo que son peras o son manzanas, a continuación un recuento de algunos acontecimientos políticos que convenientemente coincidieron con encuentros del seleccionado nacional mexicano:

 

México golea y la maestra se queda

Mientras la selección mexicana le daba una paliza de seis a cero al conjunto paraguayo en los cuartos de final de la Copa América 2007, algunos diarios anunciaban que el siete de julio (día anterior al partido) integrantes de las cúpulas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) daban un plazo indefinido a Elba Esther Gordillo para ostentar la presidencia de su organización sindical. En esos momentos, la maestra se encontraba en la cima del mundo.

A la postre, en el libro «La cocina del diablo”, el periodista Héctor Díaz-Polanco afirmaría que Gordillo y el SNTE hicieron un trabajo sumamente importante y escabroso en las urnas de las elecciones presidenciales de 2006 para que Felipe Calderón llegara a la presidencia. Con tal precedente, la maestra tenía importantes rangos de acción.

Obviamente ¿quién demonios quiere leer los diarios cuando México le receta seis goles a Paraguay? ¡Sería una locura!

México gana la copa Oro y se amplía el fuero militar

Mientras la selección mexicana y todo el país tenían los ojos puestos en realizar su “venganza chiquita” contra los Estados Unidos, el 25 de julio de 2009, el entonces presidente hacía reformas al Reglamento Interior de la Secretaría de la Defensa nacional (SEDENA) con miras a ampliar el ámbito de acción del procurador militar.

Con lo anterior el procurador general de Justicia Militar podría representar al Ejecutivo en las controversias constitucionales y las acciones de institucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como en los juicios de amparo que provinieran del Ejecutivo y las autoridades superiores de la propia secretaría.

Sin lugar a dudas, una reforma que quitara responsabilidad al Presidente como jefe de las fuerzas armadas, así como de la actuación de las mismas era muy conveniente en un país que librara una guerra contra el narcotráfico que tristemente dejaría, y sigue dejando, miles de muertos.

Así pues, mientras en los periódicos estaba la discusión sobre este tema, la selección mexicana de futbol consumaba esa “venganza chiquita” contra los Estados Unidos y jalaba para sí toda la atención social. ¿Qué importan Texas y Baja California, qué importan los fueros de quien sea? ¡nuestro país se llevó la Copa Oro con marcador de 5-0!

Con rumbo a Sudáfrica… y a la privatización del petróleo

El 11 de octubre de 2008, México era derrotado por la selección de Jamaica en Kingston, en su camino por un boleto al mundial de Sudáfrica 2010. Sin embargo, no había que viajar a la isla para obtener malas noticias, en el Senado de la República, se presentaba en comisiones un proyecto borrador por el cual se daba autonomía a organismos subsidiarios de PEMEX.

Se contemplaba otorgar contratos sin licitar que en algunos casos permitían la exploración de posos profundos, así como celebrar contratos de obras y de prestación de servicios con empresas nacionales y extranjeras en toda la cadena productiva, incluida la refinación. Muchos legisladores de izquierda afirmaron que era el inicio de la privatización de Petróleos Mexicanos.

El maldito Columbus y el maldito Atenco

Hexagonal final de la Concacaf rumbo a Sudáfrica 2010, México visita el 11 de febrero de 2009 a Estados Unidos y sea en la capital de Ohio o en el poblado de Nuevo México, el único mexicano que gana en Columbus es Pancho Villa.

El seleccionado nacional pierde dos por cero y mientras eso sucede, la mayoría de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) señalaban como los responsables únicos de la violación grave de garantías individuales en San Salvador Atenco a los policías que infringieron tratos crueles o abuso sexual, así como a los mandos operativos federal y estatal que permitieron los abusos.

Al señor Peña Nieto, entonces gobernador del Estado de México, así como al secretario de Seguridad Pública federal Eduardo Medina Mora se les exoneraba de toda culpa. Pero bueno ¿a quién le importaba el caso Atenco después de tantos años? lo triste era que México perdió.

Continúa mañana.