Brenda Patricia Treviño, durante su intervención en el discurso contra EPN.

Brenda Patricia Treviño, durante su intervención en el discurso contra EPN.

El tiempo, dicen los poetas, es implacable. Fortalece a unos y degrada a otros. México es un gran ejemplo de ello. Los jóvenes se abren paso no obstante los múltiples obstáculos que deben  enfrentar. Uno de ellos, muy frecuente, es en las empresas que piden veinteañeros con doctorado y dos años de experiencia, algo que es un contrasentido.

Por otro lado, cada vez es más evidente el envejecido régimen político que tenemos. Las discusiones hoy en la reforma fiscal y energética no son nada interesantes, en todas ellas el lugar común y hasta la tontería sobresalen. Si además vemos que no se trata de impulsar al país sino tener recursos para que unos cuantos sigan enriqueciéndose, la cosa es terrible. El IFE con los bonos de despedida de sus consejeros muestra a señores que se van con la panza llena y un trabajo mal hecho, quizá la excepción sea Alfredo Figueroa, pero Leonardo Valdés es para un cómic del absurdo.

Afortunadamente sabemos de las victorias de los niños triquis en Argentina, jugando descalzos  por falta de apoyo gubernamental. Las Bayonetas, ellas también de basquetbol que viven en Puebla. De Daniel Liebman, 11 años, quien tocará en Nueva York. De Carolina Valencia, levantadora de pesas que ganó tres medallas de bronce en Polonia. De Marlene Noyola, en Matamoros, Tamaulipas, que es considerada la nueva Steve Jobs, gracias a las enseñanza de su maestro Sergio Juárez. De Edith Sánchez, Julio César Gaxiola, Arturo Martínez Flores y José Luis Jiménez, quienes arrasaron en las Olimpiadas  Iberoamericanas de química, en La Paz, Bolivia. De Brenda Patricia Treviño, quien dejó de lado un discurso preparado para elogiar a Enrique Peña Nieto y lo encaró por los malos resultados económicos y políticos nacionales. Etcétera.

País donde el talento nacional no se apoya, más bien se abre paso en contra de una clase dirigente sorda, ciega y hablantina en exceso y sin sustancia. Y también de medios que no apoyan a los niños y jóvenes.

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@jamalendez44