por Jorge Fernando Negrete P.

Preámbulo

antena mvsEl 14 de octubre la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) emitió un comunicado de prensa donde señala que once concesionarios de la banda de 2.5 GHz y la SCT llegaron al acuerdo de devolver gratuitamente al Estado 130 de los 190 MHz de la banda de 2.5 GHz. Los 60 MHz restantes fueron refrendados a los operadores por 15 años para el servicio para el cual fueron originalmente asignadas las concesiones, el de televisión restringida vía microondas (MMDS).

Será el nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) el que, con base en sus atribuciones constitucionales, realice un par de procedimientos: 1) licitar los 130 MHz de la banda de 2.5 GHz y 2) transitar al régimen de “concesión única” de telecomunicaciones para que los operadores que mediante acuerdo de la SCT lograron el refrendo de sus concesiones, puedan prestar el servicio de comunicaciones móviles avanzadas, en especial, banda ancha móvil. Esto último deberá ocurrir antes del 31 de diciembre de 2016, una vez que los concesionarios cubran los requisitos que señale la autoridad y paguen la contraprestación que señale el Ifetel. De lo contrario, los títulos de concesión quedarán sin efectos y los 60 MHz deberán ser devueltos al Estado.

Acuerdo de política pública

Este acuerdo ocurre después del inicio de procedimiento de rescate de la banda de 2.5 GHz por parte de la pasada administración, pero en el contexto de las nuevas reglas del juego que establece la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones.

El gobierno federal, a través de la SCT, ejerce sus facultades de rectoría económica del Estado y llega a un acuerdo político ante un problema político, con objetivos de política pública de conectividad.

Hay que señalar que los concesionarios de la banda de 2.5 GHz se encontraban en un ambiente de incertidumbre jurídica porque en otro momento la SCT no refrendó en tiempo y forma las concesiones vencidas en dicha banda, incumpliendo con sus obligaciones legales de resolver las solicitudes en un plazo no mayor a 120 días.

Además, antes del proceso de rescate diversos operadores tenían vigentes algunas de sus concesiones, por lo que estaban obligados a prestar el servicio para el cual fueron asignadas. El amparo de los operadores al acto de autoridad (inicio del procedimiento de rescate) permitió que las concesiones siguieran vigentes y la prestación del servicio no se interrumpiera, como señala la legislación.

Con la intención de cumplir las metas de política pública y alcanzar los objetivos de la reforma constitucional, la SCT y los concesionarios de la banda de 2.5 GHz trabajaron en un acuerdo que permitiera rescatar el uso social del espectro radioeléctrico. La negociación de la banda de 2.5 GHz entra dentro de las obligaciones que impone la Constitución: el artículo décimo séptimo transitorio de la reforma constitucional en telecomunicaciones advierte que en el marco del Sistema Nacional de Planeación Democrática, el Ejecutivo Federal deberá realizar “un programa de trabajo para garantizar el uso óptimo de las bandas 700 MHz y 2.5 GHz bajo principios de acceso universal, no discriminatorio, compartido y continuo”.

Eso fue precisamente lo que hizo la autoridad sectorial mexicana. El acuerdo se alinea a otros dos mandatos de la reforma a las telecomunicaciones: la política de inclusión digital (facultad exclusiva del Gobierno Federal) y la meta de conectar 70 por ciento de hogares y 85 por ciento de micro, pequeñas y medianas empresas.

Cobertura y experiencia internacional

Lo importante del acuerdo es verificar que en las nuevas condiciones del título de concesión para explotar los 60 MHz refrendados en la banda de 2.5 GHz, se establezcan obligaciones de cobertura y acceso universal, y acatar lo que dice la Carta Magna respecto de la política de inclusión digital universal: “se incluirán los objetivos y metas en materia de infraestructura, accesibilidad y conectividad, tecnologías de la información y comunicación y habilidades digitales, así como los programas de gobierno digital, gobierno y datos abiertos, fomento a la inversión pública y privada en aplicaciones de telesalud, telemedicina y Expediente Clínico Electrónico y desarrollo de aplicaciones, sistemas y contenidos digitales, entre otros aspectos”.

El nuevo título de concesión y la “licencia única” deberán asegurar el mayor uso social de la banda de 2.5 GHz a través de la máxima cobertura en zonas urbanas y aplicaciones sociales de salud, educación, seguridad y teletrabajo.

Además, el acuerdo es concurrente con la experiencia internacional. Después de que la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) definió en el año 2000 la banda de 2.5 GHz para comunicaciones móviles avanzadas (IMT-2000), en los países del mundo iniciaron procesos de negociación entre los licenciatarios originales de la banda de 2.5 GHz (destinada originalmente para televisión vía microondas) y las autoridades. En ningún caso la negociación fue fácil y en todo momento se buscó el uso óptimo del espectro para servicios avanzados de banda ancha móvil de cuarta generación. Es así como en muchos países se reasignó el uso de la banda de 2.5 GHz para Internet móvil, lo cual finalmente ocurre en México.

Una vez alcanzado el acuerdo operadores-gobierno y que el Ifetel cumpla con su obligación administrativa de otorgar la “concesión única” y definir el monto de la contraprestación, México podrá igualarse a otras naciones de la región que ya licitaron la banda de 2.5 GHz para banda ancha móvil 4G como Chile, Brasil y Colombia. Este acuerdo le permitirá al país en los próximos años salir del rezago digital y de conectividad en que se encuentra.

Por todo lo anterior, el acuerdo entre la SCT, MVS Comunicaciones y la mayoría de los concesionarios de la banda de 2.5 GHz permite concluir lo siguiente:

  • El Ejecutivo Federal ejerce la rectoría económica del Estado y sus facultades de planeación y política pública.
  • Con base en el sistema nacional de planeación, el gobierno cumple el mandato constitucional de iniciar un programa de trabajo para el uso óptimo de la banda de 2.5 GHz, en apego a la facultad exclusiva de política de inclusión digital universal y conectividad del país.
  • La UIT definió la banda de 2.5 GHz para comunicaciones móviles avanzadas y los gobiernos iniciaron procesos de negociación con los concesionarios para reasignar el uso de la banda.
  • México y los concesionarios de la banda de 2.5 GHz se suman a las negociaciones por la reasignación del uso y explotación de las frecuencias. En este momento Brasil se encuentra en un proceso de negociación similar con los concesionarios de MMDS.
  • El Ifetel tiene la obligación de facilitar la transición hacia la “concesión única” de telecomunicaciones de los actuales concesionarios de la banda de 2.5 GHz, fijar la contraprestación correspondiente para el uso y explotación de 60 MHz para banda ancha móvil y licitar los 130 MHz devueltos voluntariamente al Estado.
  • El nuevo título de concesión, la “concesión única” y las bases de licitación de la banda de 2.5 GHz deben incluir obligaciones de cobertura y acceso universal, plazos precisos de despliegue de infraestructura y conectividad para aplicaciones sociales de salud, educación, seguridad y trabajo a distancia.
  • Chile, Brasil y Colombia ya licitaron la banda de 2.5 GHz para banda ancha móvil de cuarta generación con tecnología LTE.