allendeEl día de hoy, se cumplieron 40 años del golpe de Estado en Chile y la muerte de su entonces presidente, Salvador Allende. Por este motivo el Grupo Parlamentario del PRD en la República presentó, en voz de la senadora Dolores Padierna Luna, una proposición con punto de acuerdo para que el Senado de la República reitere “sus lazos de amistad solidaria con el pueblo chileno y la comunidad chilena en nuestro país y brinda un minuto de aplausos en reconocimiento al Presidente Salvador Guillermo Allende Gossens”.

La propuesta, firmada por el senador Alejandro Encinas, y por la vicecoordinadora del GPPRD, Dolores Padierna, fue respaldada por los 22 senadores del PRD y fue aprobada por el pleno del Senado como de urgente y obvia resolución. Por lo cual, durante la sesión de este día, los senadores realizaron el homenaje al mandatario fallecido.

La cámara de senadores conmemoró así el hecho que hace 40 años dejó una profunda huella en la sociedad latinoamericana. Un hecho que inspiró a músicos, poetas y escritores y que se volvió en bandera de lucha y resistencia. Momentos antes de su muerte, el entonces presidente chileno dirigió un último mensaje al pueblo chileno, que se ha vuelto uno de los discursos más famosos de la historia y en el cual advertía a los traidores que “la historia es nuestra y la hacen los pueblos”; el mandatario cerraría su mensaje con una inolvidable frase: “mucho más temprano que tarde de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”

Al presentar la propuesta, la senadora perredista destacó la carrera y la labor política de Salvador Allende y recordó que desde la CIA –según documentos de la propia agencia– se trazaron planes para evitar que fuera ratificado como presidente el líder de izquierda y, una vez que éstos fracasaron, para impulsar un golpe de Estado en la nación sudamericana.

A pesar de los avances mostrados, afirmó la senadora, los grupos oligárquicos convocaron a paros y protestas de diferentes gremios, “ante el peligro de desestabilización el gobierno reorganizó el gabinete”. La situación resultó en que “el 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas traicionaron una larga historia de lealtad a la democracia y efectuaron un golpe de Estado contra la administración de Allende, conformando una Junta de Gobierno”.

Durante el “cruento y lamentable golpe de Estado”, recordó la legisladora, México “jugó un papel fundamental de solidaridad con el pueblo chileno e incluso con la familia del Presidente Allende que durante 16 años vivió asilada en nuestro país”.

En este sentido, destacó el acercamiento que entre México y Chile existió durante el gobierno de Salvador Allende, enmarcado por el proyecto de política exterior impulsado por el gobierno mexicano de Luis Echeverría en el cual se dio prioridad a fortalecer los lazos con América Latina. Como resultado de los hechos del 11 de septiembre de 1973, “en correspondencia a los principios de política exterior que en esos años desempeñaba tan honrosamente nuestro país, México concedió asilo a 725 personas provenientes de Chile” y rompió relaciones diplomáticas de manera unilateral con Chile hasta que en 1990 ese país retornó a la democracia”.

“Desde este recinto es preciso reconocer la vida y el legado que el presidente Salvador Allende dejó, siendo éste un líder, un guía en la lucha latinoamericana y democrática por una sociedad mas justa e igualitaria”, afirmó Dolores Padierna.

La senadora del PRI María del Rocío Pineda Gochi señaló que Allende fue un gran demócrata y luchador social, «por lo que estamos obligados a retomar su ejemplo”. Por su parte, Benjamín robles Montoya, del PRD, afirmó que hace 40 años dio inicio un intenso periodo en contra de la izquierda y el pueblo organizado, atentando así en contra de la libertad y los derechos humanos.