Jorge Zepeda Paterson Los CorruptoresSe dice que la realidad supera a la ficción, sin embargo para el experimentado periodista Jorge Zepeda Patterson la realidad no fue suficiente, había que echar mano de la ficción y escribió su primera novela, Los corruptores, un thriller policíaco ambientado durante el regreso del PRI a la presidencia. Es una novela de pícaros donde policías, políticos, periodistas y gente de a pie tienen que sobrevivir día a día a escándalos públicos y privados, a narcos y corrupción. Y si bien podría decirse que es un fresco de la vida contemporánea en México, también quiere ser una novela psicológica, una novela que busca en la en las pasiones más básicas los resortes que dan lugar a las acciones de los políticos. “Para los que desde el análisis y la cultura política, hemos estado trabajando a la clase política, a la vida pública en México, de repente la narrativa nos ofrece otras formas de representar la realidad, porque contra lo que la gente piensa, muchas veces la historia del país, los asuntos públicos, se definen desde las pulsiones internas de los protagonistas es decir, desde las pasiones, las envidias, los celos, las inseguridades que muchas veces explican qué es lo que sucede por parte de los actores políticos”, señala Zepeda Patterson.

Daniel Rodríguez Barrón: Entonces, ¿las decisiones que nos afectan a todos están basadas en una reacción visceral?

JZP: Ningún político en el mundo se considera a sí mismo un canalla. Es decir, son seres humanos con debilidades, con algunas virtudes, mucho menos de las que quisiéramos que tuvieran, pero al final están como el resto de los seres humanos, definidos por las pasiones, limitaciones, ambiciones, como cualquier otro. Lo que intento en la novela Los Corruptores es dar cuenta de esta vida que sucede tras bambalinas. Y que muchas veces explica lo que no explica el discurso formal. Es decir, buena parte de la historia de este país se teje en los comederos políticos, en los restoranes de las Lomas, de Polanco, y no necesariamente en las curules o en las oficinas de gobernación.

Por ejemplo, muchos consideramos que el gran creador de Manuel López Obrador es Vicente Fox; quien como presidente, un día y otro también, cuestionaba y salía a la palestra para desmentir lo que decía el jefe de gobierno, en ese momento López Obrador, y sin querer lo convirtió en una figura pública nacional. Que no lo era, era sólo jefe de gobierno de la Ciudad. Pero a Vicente Fox le pudo más el miedo, la competencia, la molestia que le provocaba y contra todo cálculo político, fue la pasión, lo que en última instancia, generó el auge político de López Obrador. No todo se explica desde el análisis político, a veces también se explica desde el diván.

DRB: La novela tiene mucho sentido del humor, pero ¿dónde entra el sentido del humor en la política?
JZP: Los códigos entre los políticos para relacionarse entre sí, tienen mucho que ver con el sentido del humor y hay algunos que lo manejan de manera formidable.

DRB: ¿De verdad? Quién lo diría…
JZP: Es que no lo hacen delante de las cámaras, porque el que se ríe en las cámaras sale perdiendo. Al final, lo que sucede, no sucede frente a las cámaras, en política lo importante no sucede frente a las cámaras.

DRB: En la novela aparecen Manuel López Obrador, Carlos Salinas, la maestra Elba Esther Gordillo, el Chapo y muchos otras personas reales que alternan con personajes de ficción.
JZP: Tiene la ventaja de que para el lector le resulta muy familiar lo que está leyendo y al mismo tiempo, los personajes ficticios me dan la posibilidad de jugar con lo que sí sé que sucede en la política, y que incluso periodísticamente costaba trabajo publicarlo, porque es muy difícil de documentar. Me desquito de lo que he ido acumulando de anécdotas y situaciones reales que era imposible publicar en términos periodísticos.

DRB: Entonces, ¿mucho del periodista está en la novela?
JZP: Absolutamente, y buena parte de los expedientes de los que doy cuenta en la novela son cosas que realmente sucedieron y que simplemente le cambio de geografía o cambio un apellido, y que en su momento no pude publicar como periodista.

Jorge Zepeda Patterson, Los Corruptores, Planeta, México 2013