cinemex-cinemarkEl lunes 12 de agosto, la Comisión Federal de Competencia negó la autorización para que Cinemex adquiera el 100 por ciento de Cinemark México, que cuenta con 29 complejos de proyección en nuestro país. El argumento principal que esgrimió la CFC para tomar esta determinación fue que en el mercado mexicano de exhibición cinematográfica existen tres actores que en conjunto concentran el 95% de la actividad, la desaparición de uno de ellos supondría el riesgo y los “incentivos” para los dos restantes de “coordinar ilegalmente sus actividades por medio de prácticas monopólicas absolutas”.Esto, explica el organismo regulador,  está previsto como una causal dentro de la Ley de Competencia para negar una autorización y evitar que una concentración de este tipo cause daños al proceso de competencia. Lo anterior en un contexto como el de nuestro país, en el que el sector tiene “una alta concentración y barreras a la entrada al mercado”.

Al ser competidoras en la exhibición, señala en un comunicado de prensa la CFC, Cinemex y Cinemark compiten también por la adquisición de derechos y en el arrendamiento de inmuebles para realizar su actividad. Si bien ambas empresas son más pequeñas que Cinépolis, su principal competidor, una fusión “generaría riesgos importantes para el proceso de competencia”, señaló la comisión.

El pleno de la CFC tomó por mayoría de tres votos a favor y dos en contra la determinación de negar la autorización a la operación y evitar así –señala el comunicado– una concentración que “tendría por objeto o efecto disminuir, dañar, o impedir la competencia y la libre concurrencia en el mercado relevante de exhibición de películas en sala”.

Al conocer la resolución, Cinemex –propiedad de Germán Larrea, accionista principal de Grupo México– dio a conocer que se encuentra realizando un análisis para definir las alternativas que puede tomar. Al finalizar este análisis, señaló la empresa a través de un comunicado de prensa, dará a conocer su postura.

Por su parte, Tim Warner, director general de Cinemark en Latinoamerica, había señalado que frente a la negativa de los comisionados antimonopolio seguirían evaluando otra alternativa, “esperamos ser capaces de responder a las preocupaciones de la Comisión en una apelación a la sentencia», anunció.

La transacción que la CFC ha rechazado incluye 290 salas ubicadas en 29 complejos, las cuales el año pasado, generaron ingresos superiores a los 73 millones de dólares y ganancias netas por 7.9 millones de dólares. Si bien no se han dado a conocer cifras oficiales de lo que Cinemex estaba dispuesto a pagar para comprar Cinemark México, se ha dicho que la cifra inicial era de unos 125 millones de dólares, la cual según algunas fuentes se incrementó hasta los 130 millones de dólares.

En México, Cinemex cuenta con 210 complejos cinematográficos, mientras que Cinépolis –líder del sector– cuenta con un total de 344 conjuntos, lo que representa tres mil 104 salas que generan casi el 64% de los ingresos que genera este negocio en México.

Según datos de la Cámara Nacional de la Industria del Cine, Cinépolis es la empresa dominante en México con el 58.30% de la infraestructura, Cinemex ocuparía el segundo sitio con el 30.84%, Cinemark estaría muy por debajo en el tercer sitio con tan solo el 5.83% de las salas, y un 4.9% restante estaría en manos de otros grupos. Con la fusión que la CFC impidió, Cinemex buscaba recortar la distancia con Cinépolis y sumar el 36.69% del mercado.

En junio pasado el diario Milenio informaba, con motivo del anuncio de ambas empresas de llegar a un acuerdo, que según especialistas en el sector la transacción permitiría un crecimiento más rápido en su infraestructura a Cinemex, ya que no tendría que adquirir terrenos y construir sus complejos, mientras que Cinépolis tendría que comprar, construir y poner en funcionamiento por una inversión aproximada a mil 800 millones de pesos.

El diario consultó en esa oportunidad a Juan Carlos Rivera, académico del Tecnológico de Monterrey en la carrera de Administración, quien señaló que la venta beneficiaría también a Cinemark, pues en el último año tuvo una pérdida de 22 por ciento en sus ingresos. El dinero que pretendía obtener la empresa estadounidense por la venta de sus complejos en México, le habría permitido mejorar sus finanzas y concentrarse en crecer en otros mercados latinoamericanos, tal como lo señaló el propio Tim Warner al conocer la decisión de la CFC.