Foto: AP Photo/Patrick Semansky

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35 años de cárcel por la filtración de documentos militares y diplomáticos a Wikilekas ha sido la sentencia que, finalmente, recibió el soldado Bradley Manning este miércoles 21 de agosto.

El juicio, que había comenzados a principios de junio en Fort Meade, una base militar en las afueras de Washington, tuvo finalmente una resolución hoy tras la decisión de la magistrada Denise Lind, además de los 35 años de prisión, Manning fue expulsado sin honores del ejército.

La jueza destacó que a la pena de 35 años se le deberán descontar 1,294 días, por el tiempo que Manning ha pasado en prisión desde su detención en mayo de 2010 y por los 112 días que en un principio se le habían reducido debido a las duras condiciones de aislamiento que sufrió durante su detención en la base de Quantico, Virginia, hasta abril de 2011.

Manning ya había sido declarado culpable a finales de junio de 20 de los 22 cargos que enfrentaba, en conjunto, éstos podían llegar a representar una pena de más de 100 años de prisión. Entre las «suertes» que corrió Manning, fue no haber sido acusado del mayor de los cargo que pendían sobre él: ayudar al enemigo.

Mientras la parte acusadora había pedido mínimo de 60 años de prisión para el soldado, la defensa de Manning solicitó una pena menor de, al menos, 25 años, ya que este es el tiempo en el que automáticamente se desclasificarán los documentos filtrados.