Irene Levy

El Universal.

Lunes 17 de junio de 2013

telefonoAunque estas ciudades son como dos colonias, la distancia telefónica entre ellas aún es larga. Un habitante de Córdoba tiene que marcar y pagar larga distancia para llamar a su compadre que vive en Orizaba, cuando lo lógico sería que las llamadas telefónicas entre los habitantes de esas ciudades, entre Toluca y Lerma o entre Coatzacoalcos y Minatitlán, por mencionar algunos puntos, sean locales. Pues esto es lo que resolvió el Pleno de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) el miércoles pasado (Resolución), con el voto a favor de su presidente Mony de Swaan (quien desempató por tener voto de calidad) y el del comisionado José Luis Peralta, quien siempre ha insistido en reducir la larga distancia en México.

Mire usted, un área de servicio local (ASL) es una delimitación geográfica en la que se presta el servicio local de telefonía entre usuarios ubicados en cualquier punto dentro de ella. En México, gracias a la Resolución de Consolidación emitida por la Cofetel en 1998, en tres años pasamos de mil 464 grupos de centrales de servicio local, a 397. Pero desde 2002, que concluyó dicha consolidación, esta conformación no se ha modificado. Así, la Resolución del miércoles pasado disminuye de 397 a 172 el número de ASL’s, y dispone el cambio de numeración local a 10 dígitos en todo el país, ambas cosas se implementarían en 2 años.

Dos beneficios de consolidar ASL’s

El primer beneficio tiene que ver con el ahorro directo al bolsillo del consumidor. Se eliminaría el cobro por la larga distancia en las llamadas de teléfonos fijos y móviles en varias poblaciones del país, con lo que ya no habría que marcar clave lada en llamadas fijas ni 045 en móviles en las áreas que se consolidan.

El segundo beneficio se relaciona con la mayor competencia entre operadores. De las actuales 397 ASL’s, 199 no cuentan con punto de interconexión. Con la implementación de la Resolución, ya no habría ASL’s sin centrales de interconexión y los operadores (distintos a Telmex y Telnor) podrían prestar los servicios con menores costos de operación local y mayores facilidades técnicas. Por su parte, los habitantes de estas áreas consolidadas se verían beneficiados con el aumento en la oferta de servicios y una posible disminución de tarifas.

¿Cuándo y cómo?

La Resolución aún no está vigente, es necesario que concluya el proceso en la Comisión Federal de Mejora Regulatoria y, en su caso, se publique en el Diario Oficial de la Federación. De ser así, el 11 de julio de 2015 se realizaría la consolidación de las 225 ASL’s y el crecimiento de numeración nacional a 10 dígitos. El cambio de numeración evitará lo que se conoce como “colisión de números” que se produce cuando existen dos usuarios de diferentes poblaciones que tienen el mismo número de teléfono, y que antes de consolidarse sus áreas no presentaban ningún problema porque sus números se diferenciaban por la clave de larga distancia que con la consolidación desaparecerá. De hecho, la Cofetel calculó que 13 de cada 100 usuarios de las ASL’s a consolidar tendrían este problema que se solucionaría con el crecimiento de numeración nacional a 10 dígitos. Otra ventaja del crecimiento de numeración, es que incrementaría la disponibilidad numérica en el país. ¿Recuerda usted que en 1999 hubo cambio (crecimiento) de numeración en México? Pues aquella ocasión también tomó 24 meses hacerlo.

Nadie satisfecho con la Resolución

A Telmex no le gustó. Presentó un escrito el viernes pasado en el que expone que existe una suspensión jurídica que impide a la Cofetel avanzar en la consolidación de las ASL’s. También solicitó que el proceso termine en un plazo de 52 meses, empezando de forma paulatina en 16 meses hasta concluir en otro lapso de 36. Argumentan que los verdaderos beneficiarios de la consolidación serán los operadores extranjeros que dejarán de pagar las tarifas de terminación de llamadas actuales y pagarán tarifas hasta 60% menores, afectando la balanza comercial en más de 1,500 millones de dólares. Asimismo, aseguran que disminuirá el incentivo de expandir la cobertura de red y afectará la viabilidad financiera de las redes rurales, haciendo inviable su actualización y evolución tecnológica. De igual manera, Telmex sostiene que no se establece un mecanismo para la recuperación de los costos que tendría que invertir para la consolidación, y a lo que tiene derecho incluso por resolución que dictó el año pasado el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa para el caso de la portabilidad.

Por otra parte, los competidores de Telmex tampoco están contentos porque la resolución original de la Cofetel (la de marzo de 2013) tenía previsto que el proceso sería gradual e iniciaría en 6 meses —conforme las centrales de Telmex se fueran actualizando— y concluiría 12 meses después (18 meses en total, en lugar de 24).

Veremos qué contesta la Cofetel a los nuevos argumentos de Telmex y del resto de los operadores —ojalá que responda con datos duros y estudios serios—. Aún falta camino —jurídico y político— para saber si la Resolución quedará firme, se modificará o se bateará al futuro IFETEL. Por lo pronto, este asunto me hizo recordar una frase: “sabrás que una regulación es buena cuando deje igualmente insatisfechas a todas las empresas involucradas”.

En la sobremesa

Difícil circunstancia: la actividad del sector de las telecomunicaciones no se detiene con la #reformatelecom y sigue siendo necesaria la toma de decisiones de la Cofetel. Sin embargo, los comisionados podrían estar enfrentando ahora un conflicto de interés; con su inminente salida de Cofetel y su incierto nombramiento en el nuevo IFETEL han sido desprendidos de la “armadura” diseñada para blindar sus decisiones: la inamovilidad. Ganar o perder puntos ahora es el objetivo ¿A quién deberán agradar o con quién no deberán enemistarse para ganar apoyo? ¿En qué empresa laborarán o a quién ofrecerán consultoría si no quedan en el IFETEL? Sus incentivos cambiaron y con ello la toma de decisiones podría verse distorsionada ¿Usted qué opina?