por Guadalupe López Espinosa

Foto: Noé

Xalapa, Ver., 28 de abril de 2013.- Con una marcha y una manifestación se recordó este domingo, en Xalapa, el primer aniversario del homicidio de la periodista Regina Martínez Pérez, quien fuera corresponsal de la revista Proceso, y en donde participaron organizaciones como Periodistas de a Pie y Reporteros sin Fronteras, así como agrupaciones de la sociedad civil de Veracruz y  reporteros y reporteras locales y del semanario en donde laboraba la comunicadora.

Los participantes en esta movilización, luego de reunirse en la Plaza Lerdo realizaron una marcha por el centro de la ciudad, exigiendo justicia para la periodista asesinada el 28 de abril de 2012, y castigo para los autores materiales e intelectuales.

Con gritos de “¡justicia!”, «Regina vive” y “ni uno, ni una más”, así como pancartas en las que se hacía alusión a su memoria y se exigía el esclarecimiento del caso, los manifestantes marcharon por el viaducto pasando por atrás del Palacio de Gobierno y al pasar por las oficinas de Seguridad Pública ubicadas en Leandro Valle y Zaragoza, los fotógrafos depositaron sus cámaras en el suelo en señal de protesta y exigiendo respeto a su trabajo.

Ya de vuelta en la Plaza Lerdo, varios oradores recordaron a Regina y reiteraron su exigencia de justicia, entre ellos  José Gil Olmos su compañero en la revista Proceso, quien luego de agradecer el apoyo de la sociedad veracruzana para que se investigue a fondo el caso, recordó lo dicho por el fundador de este semanario, Julio Scherer García, y el director Rafael Rodríguez Castañeda de “no les creemos”, y agregó: “seguimos insistiendo  que no les creemos hasta que no haya claridad de qué fue lo que ocurrió”.

Asimismo, exigió que haya seguridad para todos y cada uno de los reporteros que aquí en Veracruz viven una de las situaciones más complicadas que hay en el país: por segundo año consecutivo es considerado uno de los estados de mayor riesgo para ejercer el oficio como reporteros, puntualizó.

Agregó que un grupo de reporteros de la ciudad de México, “a título personal, venimos a darles un abrazo y a agradecer con el corazón que sigan insistiendo en el caso de Regina y de los 13 compañeros que mencionaron de desaparecidos y asesinados en estos últimos años”.

Dijo que es una situación que no se puede seguir aguantando y ofreció que ellos, desde su lugar y espacio, garantizarán que van a seguir haciendo su trabajo con sus compañeros de la Red de Periodistas de a Pie, que también se han distinguido en los últimos años por dar una defensa a cada uno de lo reporteros del país que sufren esta situación, y como bien lo dicen los integrantes de esa organización, “nos hemos convertido en corresponsales de guerra sin querer”.

Guilermo Rodríguez Curiel, de la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental, resaltó el periodismo crítico que ejerció Regina Martínez, y recordó que la periodista cubrió, por última vez, el festival realizado por LAVIDA en el mes de marzo de 2012,  cuando “estábamos muy lejos de entender que en menos de un mes la fueran a asesinar”.

Reprobó que se silencie la voz crítica de los periodistas.

Danila Griego Ceballos, del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), y de la Red Cívica Veracruzana, señaló que hoy se cumple un año del asesinato y la flagrante violación al derecho y a la libertad de opinión de Regina, y añadió que haber avasallado una voz crítica en el estado significó un despertar de nuevas voces “y despertó la rabia y el dolor de quienes fuimos amigos y amigas de Regina quienes consideramos que su muerte fue un crimen de Estado, porque Regina hacía política por medio de su escritura, por eso la mataron”.

Destacó también que Regina dio voz a los sin voz, con su pluma como su principal herramienta luchó por dignificar y evidenciar la realidad de los más empobrecidos, los campesinos, los pueblos indígenas, los obreros, que vieron mutilada su esperanza por un sistema neoliberal impuesto.

De igual forma, dijo, denunció las violaciones a los derechos humanos de los diferentes gobiernos y los actos de corrupción y apuntó que son pocas las voces críticas como la de ella que se atreven, que se arriesga, que no se callan y cuyas críticas provocaban reacciones, incomodaban, por eso la “mataron”.

Expresó la solidaridad de esa organización a los periodistas que viven en constante riesgo porque buscan informar con la verdad.

Como los demás, exigió justicia, que se castigue los autores materiales e intelectuales de este crimen, así como medidas claras de protección a los periodistas que están comprometidos con la libertad de expresión y justicia y esclarecimiento a los casos de los  periodistas muertos  y desaparecidos en Veracruz.

 “Por al libertad de pensamiento, de información  y de expresión, ni un muerto más”.