Foto: Reuters/Yuri Gripas

Foto: Reuters/Yuri Gripas

Barack Obama está a favor del matrimonio igualitario. Esta semana, el presidente de Estados Unidos instó a la Suprema Corte a través de un escrito a revocar la prohibición que el Estado de California ha puesto al matrimonio gay. 

La Corte deberá pronunciarse sobre este tema, a más tardar, a finales de marzo.

El presidente declaró que se sentía obligado a presionar a la corte por los cambios «profundamente positivos» que la sociedad ha tenido en materia de derechos de la diversidad sexual.

La prohibición en California se dio después de que en 2008 se aprovase la controversial Proposition 8, que echó para atrás el matrimonio entre personas del mismo sexo en este Estado, donde ya había sido aprovado.

«El año pasado, tras un largo período de reflexión, concluí que no podemos discriminar a las parejas del mismo sexo cuando se trata de matrimonio (…). Creo que la evolución por la que yo he atravesado es la misma que el país ha experimentado. Y creo que es algo realmente positivo», declaró Obama a la prensa.

Es claro que una de las prioridades de la administración Obama han sido los derechos de la diversidad sexual, comenzando por finalizar con la política del ejército Don’t ask, don’t tell, que impedía que gays y lesbianas expresaran su sexualidad de forma abierta en el ejército. Durante su discurso de reelección, Obama fue también enfático en los derechos de la comunidad LGBT.

«Considero que es importante para nosotros trabajar en algo en lo que tanto yo como mi administración creemos», concluyó el mandatario.