Captura de pantalla 2013-03-13 a la(s) 13.25.06Jorge Mario Bergoglio, arzobispo argentino, es el nuevo papa y llevará el nombre de Francisco I. Nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, Bergoglio es miembro de la Compañía de Jesús.

Ya desde 2005, había sido considerado para sentarse en la silla de san Pedro tras la muerte de Juan Pablo II.

Ha elegido el nombre de Francisco I, en relación con la orden de los franciscanos, y por ende, con la pobreza. Salió vestido de blanco, sin la estola y sólo con la sotana blanca, como signo de austeridad. Tras agradecer a todos, ha dirigido una oración a Benedicto XVI y posteriormente rezó un avemaría.

«Y ahora, comenzamos este camino, el obispo y el pueblo. El camino de la Iglesia de Roma. Este camino de la Iglesia de Roma que presido. Rezamos por todo el mundo, para que sea una gran hermandad», declaró Francisco I.

Tras dirigirse a la multitud diciendo: «Rezad por mí. Y nos vemos pronto. Mañana quiero ir a rezar a la Virgen. Buenas noches y descansad bien», Francisco I dejó el balcón.

¿Quién es Jorge Mario Bergoglio?

Nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, Bergoglio es el primero de cinco hermanos, hijos de padres italianos. Estudió el seminario en Villa Devoto e ingreso a la Compañía de Jesús el 11 de marzo de 1958. Obtuvo la licenciatura en filosofía del Colegio Máximo San José en San Miguel, para posteriormente estudiar literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada, en Buenos Aires. Se ordenó como sacerdote el 13 de diciembre de 1969.

De 1973 a 1979 fue provincial y, en 1980, es transferido como rector del seminario de San Miguel, donde sirvió hasta 1986. En 2001 es nombrado cardenal por Juan Pablo II.

La pobreza y la humildad han sido elementos básicos en la carrera de Bergoglio, que aún siendo cardenal, eligió vivir en un apartamento en lugar de la residencia arzobispal, usa el transporte público en lugar de viajar con chofer y, supuestamente, cocina su propia comida.

Tras la muerte de Juan Pablo II en 2005, Bergoglio era uno de los principales papables. Se dice que tras una dura elección en la que él y Benedicto XVI luchaban muy cercanamente por la posición, en lágrimas, él mismo pidió no ser votado.

Ese mismo año Bergoglio fue electo como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, cargo en el que fue reelecto en 2008.

A pesar de ser jesuita, Bergoglio se ha distanciado de la teología de la liberación y ha apostado por el movimiento conservador conocido como Comunione e Liberazione.

Bergoglio es un claro opositor del aborto, la eutanasia, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parte de parejas homosexuales.

En 2010, cuando el gobierno de Argentina introdujo un proyecto de ley para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, Bergoglio se pronunció fuertemente en contra. Asegurando en una carta que no se trataba de una mera cuestión política, sino de la intención de destruir el plan de Dios. En aquella carta Bergoglio aseguraba: «No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento) sino de una movida del Padre de la Mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, calificó en su momento esta actitud como «medieval» y digna de «la Inquisición».

Sin embargo, pese a su conservadurismo, Bergoglio es reconocido también por su apoyo hacia las personas que viven con VIH. En 2001 asistió a un hospicio para lavar y besar los pies de doce pacientes de SIDA.

Uno de los constantes y principales mensajes de Bergoglio ha sido la compasión hacia los pores, haciendo énfasis en la espiritualidad y la santidad. Sus principales críticos aseguran que, pese a su mensaje, Bergoglio no ha puesto énfases en verdaderos asuntos de justicia social. Sin embargo, ha apoyado distintos programas sociales y es crítico de las políticas de libre mercado.

Controversias

En abril de 2005, Bergoglio fue acusado de conspiración para, en 1976, secuestrar a dos sacerdotes jesuitas, en apoyo a la dictadura militar. Esta polémica fue documentada en el libro “El Silencio” de Horacio Verbitsky.