El Universal, 22 de febrero de 2012

Columna Telecom y Medios

por Gabriel Sosa Plata

Cinepolis CinemexMientras la atención de la película nacional está puesta en la propuesta de reforma de las telecomunicaciones, que nadie conoce, la realidad nos rebasa y, de no oponerse el órgano antimonopolio, México tendrá ahora duopolio en la exhibición cinematográfica, cuyos efectos serán negativos para los consumidores y por supuesto para el cine nacional.

Como se sabe, esta semana se informó que Cinemex comprará los 31 complejos de Cinemark, que incluyen 294 pantallas de exhibición en el país. De esta manera, el mercado se compartirá entre dos grandes jugadores: Cinépolis, con el 58%, y Cinemex-Cinemark con el 40% restante.

Como afirmó a un diario nacional el director de Al Consumidor, Alejandro Calvillo, esta operación llevará a que sólo dos empresas controlen el mercado, un hecho inusitado en el mundo, y esto traerá graves consecuencias para los consumidores, para los productores y la cultura nacional.

Este miércoles conversé en el IMER con Víctor Ugalde, presidente de la Sociedad de Directores y Realizadores, y coincidió. “Es una mala noticia para el cine mexicano y para el público que asiste a las salas cinematográficas” y no cree que la Comisión Federal de Competencia (CFC) eche para atrás una operación como estas si se toma en cuenta lo poco que ha hecho a favor de la competencia en el sector de la radiodifusión, las telecomunicaciones y en general las industrias culturales. Y puso de ejemplo la polémica alianza Televisa-Iusacell.

En un estudio elaborado en el año 2010 por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), denominado “La industria cinematográfica en México y su participación en la cadena global de valor”, ya se advertía que “el crecimiento de las salas de exhibición de cine en México ha ido de la mano de una concentración de este sector”. Y mostraba su preocupación de que en el 2009 ¡cuatro empresas! controlaran el 90% del mercado mexicano (Cinépolis con 57.3%, Cinemex con 15.1%, MM Cinemas con 12.5% y Cinemark con 6.8%). A tres años, serán sólo dos.

Más allá de sus implicaciones económicas, la CEPAL también evidenciaba otros elementos adversos. Uno de ellos es que esta concentración no había derivado en una expansión real de las salas cinematográficas en el país. “Las salas de exhibición en México están actualmente concentradas en ciudades, y solamente 20% de la población con mayores ingresos asiste con regularidad al cine”.

Otro factor es que esta concentración ha sido uno de los factores adversos para el cine nacional. El reporte dice que a pesar del tamaño significativo del mercado de exhibición, se observa un marcado desplazamiento del cine nacional por parte de producciones estadounidenses, cuyo gran financiamiento de producción se suma al poder oligopólico de sus distribuidoras.

“El público mexicano no demanda películas nacionales con la misma intensidad que otros países demandan sus propias películas, y la ley que garantiza espacio en pantallas nacionales no es efectiva en la práctica: no existen sanciones para quien incumpla, la vigilancia administrativa es difícil, y existe la falta de claridad sobre la variable que se debe utilizar para medir el mencionado 10% (días, números de pantalla, entre otros).” La ausencia de este tipo de regulaciones, concluye, facilita que algunas películas, principalmente de Estados Unidos, acaparen grandes cuotas de pantalla y se excluyan o releguen las demás.

Cine en la nueva legislación

En la nueva legislación de la radiodifusión y las telecomunicaciones debe incluirse al cine y la producción independiente para estimular a esta industria cultural. Por ejemplo, a diferencia de lo que sucede en otros países desarrollados, en México no hay obligaciones para que el cine nacional se transmita en la televisión abierta o de paga. Tampoco hay obligaciones para adquisición de producción nacional independiente.

Víctor Ugalde dice que una vez que se presente la iniciativa para la reforma del sector propondrán que la televisión pública sea obligada a adquirir y transmitir el 50% de producción nacional independiente y la televisión comercial al menos un 25% adicional, independientemente del beneficio del artículo 72-A de la Ley Federal de Radio y Televisión, que establece la posibilidad de los concesionarios de aumentar el 5% el tiempo de publicidad si se cubre con producción nacional independiente cuando menos un 20% de su programación.

También dice Ugalde que solicitarán a los legisladores que en la reforma se obligue a la radio y la televisión a cumplir lo que establece la Ley de Derechos de Autor y a quien incumpla que se le revoquen sus concesiones y permisos.

Libro y revista

La incansable abogada Clara Luz Álvarez presenta el próximo lunes 25, a las 5 de la tarde, un nuevo libro coordinado por ella: “Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información”, publicado por Editorial Novum. La cita es en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

La revista “Política Digital”, que fundara y dirigiera con acierto y conocimiento durante 11 años Andrés Hofmann, llegó a su fin. Mala noticia para el sector. La revista deja un hueco importante. Suerte a Andrés en sus nuevos proyectos, que, como “Política Digital”, seguramente serán exitosos.