Segunda parte del reportaje aparecido originalmente en la edición 1891 del semanario Proceso. Consulta la primera parte aquí.

La Queja de Pablo Reinah

Pablo Reinah

Pablo Reinah

Cuando Televisa y la AFI admitieron públicamente el montaje, la empresa de Emilio Azcárraga Jean optó por responsabilizar y despedir al reportero Pablo Reinah y a Ernesto Zavaleta, coordinador entonces de redacción de noticias nacionales. Amador Narcia, jefe de ambos, siguió al frente, y Carlos Loret de Mola continuó en Primero Noticias.

Reinah se inconformó con la decisión. El 15 de febrero de 2006 interpuso una queja ante el Programa de Agravio a Periodistas y Defensores Civiles de la CNDH para restablecer su buen nombre. En la parte medular de su querella, el reportero afirma:

“Como es de su conocimiento público, yo, en mi calidad de reportero, estuve presente en este operativo mismo que transmití para el noticiero Primero Noticias de la empresa Televisa, por lo que rechazo categóricamente haber tenido conocimiento o haber sido avisado de que ese operativo era una recreación”.

Reinah hizo un escueto relato de los hechos: el 9 de diciembre fue avisado a las 4:30 am, vía celular, por el director de operaciones de la AFI, Luis Cárdenas, sobre un caso relacionado con la liberación de personas secuestradas.

“Después de consultarlo con el titular del noticiero Primero Noticas (Carlos Loret de Mola), se tomó la decisión de que me trasladara al lugar para realizar la cobertura.

“Mientras esperábamos el momento de entrar al aire, los representantes de la AFI nos informaron, a un servidor y al equipo de Televisión Azteca, que se trataba de la detención de dos secuestradores, uno de ellos una mujer de origen francés-, y de la liberación de tres secuestrados.

“A partir de entonces nos permitieron realizar todas las entrevistas que consideráramos necesarias y nos facilitaron recorrer gran parte del lugar. Así lo hicimos hasta las 9 de la mañana que terminó el noticiero.

“Rechazo categóricamente haber tenido conocimiento o haber sido avisado de que ese operativo era una recreación.

“Por ello, por mi familia, por la justicia y mi buen nombre reitero que nunca, en ningún momento, a nombre propio ni de Televisa, solicité, pacté o participé en un montaje.

“En ningún momento solapé, coordiné o gestioné ninguna acción que tuviera que ver con el desempeño de los elementos de la AFI.

“No acepto ni acepté ni aceptaré haberme prestado a un montaje.

“Yo, al igual que la ciudadanía y los medios, fui sorprendido por las autoridades de la AFI que ahora pretenden hacernos creer que un reportero puede ordenarles cómo y cuándo hacen su trabajo; que un reportero tiene la capacidad de movilizar a sus elementos; en lo que desde mi punto de vista es un caso que protege intereses lejanos todavía a mi entendimiento”.

Reinah le solicitó a la CNDH que investigue el caso “por considerar que fui engañado por las autoridades responsables de la impartición de justicia de nuestro país y por considerar que se vulneró el derecho a la información”.

El alegato de Reinah simplemente fue ignorado por Televisa. Ya lo habían despedido. Hubo un acuerdo mutuo para “bajarle al ruido mediático” del caso. Zavaleta, el otro despedido, no interpuso queja alguna.

El 30 de marzo de 2007, un año después de interpuesta la demanda por Reinah, el quinto visitador general de entonces, Mauricio Farah Gebara, le respondió vía oficio que “del análisis de la información proveída, así como de los documentos recabados durante la tramitación del expediente, se advirtieron conductas realizadas por servidores públicos” que afectaron la realización del trabajo del reportero.

Farah Gebara informó que tanto la Procuraduría General de la República como la dirección general adjunta de Asuntos Jurídicos de la Agencia Federal de Investigación admitieron que al reportero “no se le precisó que la detención de las personas ocurrió antes de su llegada”.

Así lo admitió en el oficio 000189/07 el entonces director general adjunto de asuntos Jurídicos, José Luis Chávez Díaz quien ordenó que “se emita una carta al reportero Pablo Reinah, en la que se haga constar, tomando en consideración lo expuesto en el presente documento, que en la información que se le proporcionó sobre el operativo desarrollado por elementos de la Agencia Federal de Investigación, no se precisó que la detención de las personas ocurrió antes de su llegada y, por lo tanto, no se le proporcionó información completa, objetiva y veraz”.

CNDH Investigará a los Responsables del Montaje

El actual presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia Villanueva, admitió el 24 de enero, un día después de la liberación de Cassez, que este organismo iniciará una “investigación de oficio” a “todos los funcionarios involucrados en las graves irregularidades cometidas en el caso”.

A pregunta expresa de Proceso, la CNDH aclaró que no investigará a los funcionarios de las televisoras, ya que no está en el ámbito de la acción de este organismo, pero sí a todos los responsables entonces de la AFI, de la PGR y de otras instancias corresponsables en las violaciones al “debido proceso”.

-¿Debe haber sanción para los responsables de este montaje? –se le cuestionó en Radio Fórmula a Plascencia Villanueva.

-Sin duda. Debe haber alguna investigación porque las consecuencias ya las vimos, ¿no? A propósito de llevar ante la justicia pruebas ilícitas, porque las consecuencias ya las vimos.

Plascencia urgió a “tomar medidas para prevenir y evitar que se siga repitiendo este tipo de procederes, porque si no será una cuestión de ‘nunca acabar’, denunciándose delitos, deteniéndose personas y tan pronto como se les detiene, saliendo en libertad por fallas de estas características”.