Segunda parte del reportaje «Las multas a Televisa, como quitarle un pelo al tigrillo», consulta la primera parte» aquí.

Total Play y Sociedad con Salinas Pliego

Emilio Azcárraga Ricardo Salinas PliegoAmbas multas no afectan la operación más ambiciosa para Televisa que es su sociedad con GSF, controladora de Iusacell y de la empresa Total Play, ambas de Ricardo Salinas Pliego, su presunto competidor en TV Azteca.

La fusión entre los dos grupos más grandes de televisión se anunció desde marzo de 2011 cuando TV Azteca y Televisa anunciaron que invertirían en la empresa Total Play, la única empresa capaz de dar servicio de 100 megas en internet, televisión en alta definición (HD) hasta con 250 canales, telefonía fija y telefonía móvil, a través de la red 4G de Grupo Iusacell.

Apenas una semana antes, a pesar de haberlo negado airadamente en enero de 2011, Salinas Pliego y Azcárraga Jean concretaron la adquisición del 50 por ciento de Grupo Iusacell a través  una operación de inversión de Televisa de 1,565 millones de dólares en compra de deuda convertible en acciones y de 37.5 millones de dólares en capital, es decir, un total de 1,600 millones de dólares.

La sociedad se anunció antes de que la Comisión Federal de Competencia autorizara la fusión de los dos gigantes de la televisión mexicana. El 24 de enero de 2012, por 3 votos contra 2, el pleno del organismo antimonopolio rechazó la fusión.

Uno de los argumentos centrales para rechazar la fusión fue precisamente el incremento del poder de Televisa en el mercado de la televisión restringida, al adquirir acciones en Total Play.

En una de las partes medulares de la argumentación, se señaló:

“a) de acuerdo con los últimos datos reportados respecto del número de suscriptores de Total Play, su trayectoria de crecimiento ha tenido una tasa de crecimiento significativo; b) Total Play es un nuevo competidor en el mercado con acelerado crecimiento; c) Televisa detenta más del 60 por ciento del mercado en el Valle de México; d) Total Play, dada su penetración acelerada en el mercado, su política agresiva de precios, su tecnología implementada (fibra óptica), y la gama de su oferta en cuanto a las cualidades de sus servicios… es un competidor disruptivo para el DF y un competidor potencial para el resto del país… por lo que la concentración llevaría a que dicho competidor, que cuenta con la tecnología, la calidad de producto y precios capaces de afectar la participación de mercado de Grupo Televisa, dejaría de ser un competidor independiente de ésta, pues Grupo Televisa tendría el control indirecto de dicho competidor, al adquirir el 50 por ciento de su controladora GSF”.

Tras un intenso cabildeo de Los Pinos y de presiones de ambas televisoras, en junio de 2012, una semana antes de las elecciones presidenciales, la CFC decidió aprobar la fusión entre Televisa y Iusacell imponiendo siete condiciones.

A pesar de haber beneficiado la concentración de las dos televisoras más importantes, los voceros y representantes jurídicos de Grupo Salinas, calificaron de “onerosas, restrictivas, excesivas y muy duras”, las condiciones impuestas por la CFC.

Una de esas condiciones era que se publicaran, “a más tardar el 30 de noviembre de este año” (2012) la convocatoria a la licitación correspondiente a las frecuencias de televisión abierta en tecnología digital. Pasó esa fecha límite y no se cumplió.