Segunda parte del texto «La guerra por el triple play y el futuro de los medios en 2013». Consulta la primera parte aquí.

Rezago en Internet y en Telefonía Fija.

Banda anchaEl mayor rezago ha sido en materia de internet y telefonía fija. En su Plan Nacional de Desarrollo, el gobierno de Calderón se comprometió a tener una meta de 26.5 millones de líneas de telefonía fija, a ampliar la cobertura de telefonía rural, a incrementar las redes públicas que prestan servicios de triple play, a llegar a 70 millones de usuarios de internet y a aumentar el acceso a la banda ancha.

Seis años después, la administración de Calderón terminó justo donde inició. En lugar de “alcanzar un grado de penetración de internet superior al 60 por ciento” de la población, según el Plan Nacional de Desarrollo, apenas se llegó al 40 por ciento. De los 70 millones de usuarios de internet, sólo se alcanzó la meta de 40 millones (el 38 por ciento de la población nacional).

En telefonía fija disminuyeron de 26.5 millones a 19.7 millones. Telmex, al sólo dar servicios de doble play (telefonía e internet) y no de video (televisión restringida) acabó desinvirtiendo en telefonía fija.

“No hubo diseño de políticas públicas durante este sexenio porque nunca se plantearon objetivos ni metas realistas. No tuvieron visión. En un sexenio hubo 3 secretarios de Comunicaciones y Transportes y 4 subsecretarios de Comunicaciones. No se podía lograr nada así”, advirtió Jorge Fernando Negrete, director de la consultora Mediatelecom, al abordar la política de telecomunicaciones de Calderón.

“De una política pública mediocre, el sexenio de Calderón pasó a una política maniquea en el sector de buenos y malos. Estableció como objetivo establecer una competencia para Telmex, que sí se logró en parte, pero olvidó otras áreas”, sentenció Negrete.

Un documento elaborado por un grupo de especialistas de Mediatelecom, advierte que “el estancamiento” de México en telecomunicaciones es evidente: en 2008 el país ocupó el lugar 78 en el índice de desarrollo de tecnologías de la información publicada por la Unión Nacional de Telecomunicaciones (UIT) y en 2011 ocupó la posición 79.

“Tal situación se atribuye a la ausencia de políticas públicas que busquen acelerar la digitalización, la creatividad y la innovación”, subraya el documento público dirigido al nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto.

“El sector careció de un conjunto de políticas públicas con objetivos, líneas de acción y estrategias precisas. México no lidera en ningún servicio de telecomunicaciones en América Latina (telefonía fija, móvil, banda ancha y televisión restringida) y las metas que se plantearon en 2007 no se cumplieron” enumera el reporte.

El mayor rezago en el país es en materia de banda ancha. En Brasil y en otros países se demostró que no existe elemento de transformación social más igualador que el compromiso con la penetración en banda ancha. En Brasil lograron que millones de niños de las favelas tuvieran educación digital. Es más barato y eficaz tener educación a distancia controlada por el gobierno, que crear instalaciones escolares y universitarias.

México tiene una penetración de banda ancha fija de 11.2 por ciento, menor a la tasa de 11.6 por ciento de Chile, de 13.5 por ciento de Uruguay, de 23.5 por ciento de España o del 28.7 por ciento de Estados Unidos y del 32 por ciento de Canadá, nuestros dos principales socios comerciales (Fuente: Dirección de Información Estadística de Mercados, Cofetel).

Concentración Publicitaria y Consumo de Medios

Paralelamente, el consumo de medios en México ha registrado un cambio interesante que no se refleja en la concentración del mercado publicitario: el 71 por ciento de los recursos se destinan a la televisión abierta, mientras sólo el 2 por ciento al internet, a pesar de que en los últimos seis años, el porcentaje de los 108 millones de mexicanos usuarios de la red creció de 8 a 18 por ciento (Fuente: Vicepresidencia Corporativa de Comercialización de Grupo Televisa).

Por ejemplo, el porcentaje de consumo de televisión abierta en México creció entre 2005 y 2010 de 76 a 81 por ciento de la población. El consumo de televisión restringida se incrementó mucho más: pasó de 11 a 20 por ciento de la población; el consumo en las 166 estaciones de radio monitoreadas disminuyó de 50 a 42 por ciento entre 2005 y 2010; la caída más fuerte también fue en revistas que pasó de 37 por ciento a 29 por ciento de la población; y el consumo de periódicos, de las 53 empresas monitoreadas, disminuyó de 19 a 17 por ciento.

Este panorama, así descrito, nos hace prever para el 2013 una movilización de audiencias que quizá no vayan a la par del mercado publicitario. Podemos prever lo siguiente:

a)    Un crecimiento de las opciones convergentes en internet, como la televisión online; los sitios online que han ido desplazando a los periódicos; y un intento de comercialización mayor.

b)    La televisión restringida crecerá. Es muy probable que del 20 por ciento se eleve al 30 por ciento del consumo de la población. Quien migra a la televisión de paga (bien sea por satélite o por cable) difícilmente retornará a la televisión abierta, cuya pobreza de contenidos es muy grande. El mercado publicitario crecerá en este segmento, ya que no tiene las restricciones ni la regulación tan fuerte como existe en televisión abierta.

c)    La crisis más severa será para las estaciones de radio, en especial, las de AM. El proceso de concentración en los grupos radiofónicos crecerá en este 2013. Las opciones reales de entretenimiento, información y música seguirán concentradas en 9 grandes grupos radiofónicos.

d)    Los medios públicos son los grandes ausentes dentro de este panorama. A pesar de contar con audiencias fieles, canales como el Once, el 22, las estaciones del IMER, Radio Educación, Radio UNAM, TV UNAM o el propio sistema mexiquense de medios públicos, están peleando por un perfil que intenta imitar a los medios comerciales y por la falta de recursos presupuestales. Su opción será la especialización de las audiencias. Buscar a quienes ya han desertado del modelo comercial.

e)    Los medios impresos tendrán un periodo de aletargamiento. El desplazamiento de las audiencias vía online o convergente seguirá creciendo. En la medida que los mejores contenidos periodísticos migren hacia internet, en esa medida, paradójicamente, se reforzarán los medios impresos también. Es algo que aún las grandes empresas no han entendido a cabalidad.