Ganan 343 mil 744 pesos al mes. Tienen bonos millonarios. Reciben prebendas que ningún otro alto burócrata obtiene. Son inamovibles, salvo que renuncien, se enfermen o cumplan su plazo millonario. Son los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el cónclave de jueces que se han convertido en la “última palabra” en materia electoral, pero no la más creíble y, menos, la más legítima.

No hay plazo que no se cumpla. A partir de este 30 de agosto y, quizá, pocas horas después, veremos a estos señores declarar válida la elección presidencial del 1 de julio. En otras palabras, Enrique Peña Nieto será declarado presidente electo y los comicios serán considerados válidos, ya que no hubo rebase de topes de gastos de campaña, coacción del voto, compra encubierta de espacios en televisión, triangulación de fondos, presunto lavado de dinero, uso y abuso de las encuestas para inhibir la equidad en la contienda. Todo eso no existió. Y los magistrados así lo declararán. ¡Para eso ganan tanto dinero! No pueden ser millonarios y respondones.

El juez por su boca muere. Y estos magistrados no están exentos de esto. Forman parte del “Ballet Folklórico del Estado de Derecho” (como lo definió Carlos Monsiváis en varias entregas de Por mi Madre, Bohemios) porque se dedican al duro arte de la coreografía institucional, que es una estampita increíble de nuestra democracia.

Quien los critique es antidemocrático. Quien no les haga caso, es un peligro para México (y para sus salarios). Quien no baile al son de la Negra Copetuda, será expulsado del reino de Soriana, Monex, HSBC, Televisa, y tantos otros “logos” de la nueva democracia a la mexicana.

Para documentar nuestro optimismo, he aquí unas perlas recientes de nuestros magistrados.

1.-Peña Nieto salió durante 7 años en Televisa no por pagar cuota sino por dar nota. ¿Quién no recuerda su memorable información, su carisma, su inteligencia, su don polémico? Si ya lo olvidaron, tendrán 6 años más de spots para recordarlos.

“Resultan infundados los argumentos a través de los cuales se aduce una aportación parcial de información por parte de Televisa, respecto de los contratos anuales con empresas publicitarias. Esto porque tales argumentos se basan en contratos que, por su parte, ya fueron materia de pronunciamiento por parte de este Tribunal en el recurso de apelación 24 de 2011” (Y si ya apelaron y se la pelaron, pues que sigan impunes, la R. magistrada).

(Sentencia votada por unanimidad de los magistrados para desechar el recurso de impugnación interpuesto por el Movimiento Progresista, 28 agosto 2012).

2.-A continuación una joya de la sintaxis (o de la falta de ella) para justificar la falta de investigación y el exceso de conformismo de los h. magistrados.

“Se considera que la adquisición de publicidad por parte del Gobierno del Estado de México, previo al nuevo modelo de comunicación social (¿Cuál es el nuevo modelo? ¿El que dicta TV Promo?, la R. distraída), no implica que ello continuará después de la implementación de la misma (¿Quién dice que “no implica”? Pues ellos mismos: el Gobierno del Estado de México y Televisa, elemental mis queridos Watson, la R. lógica), cuestión que es aplicable a la factura de 10 de enero de 2007, que tuvo por concepto los comentarios del periodista Joaquín López Dóriga” (¿Ya oyeron? Eran simples comentarios, sin costo alguno, como el Juay de Rito, la R. twittera).

(Fragmento de la sentencia Idem, 28 de agosto de 2012).

3.-Las encuestadoras son tan científicas que hasta un Instituto de Ciencias Demoscópicas, dirigido por GEA-ISA y por Grupo Milenio, será la primera recomendación del TEPJF.

“Lo que establece el Código y los lineamientos, son una serie de elementos de carácter científico… el IFE lo que estudia es si la casa encuestadora cumple con esos lineamientos científicos (una llamada telefónica es tan científica como los bots en Twitter, la R. iluminada), y llega a la conclusión de que sí y que es lo único que exigen la ley y los lineamientos (No crean, nunca se les exige que sean apegadas a la realidad, ya ven que la ciencia y la realidad, nunca se llevan, la R. acorde a los lineamientos).

(Ilustre magistrada María del Carmen Alanís, al desechar el recurso interpuesto por el ciudadano Ricardo Galván, en contra de la resolución del IFE que declaró “infundado” el procedimiento en contra de las casas encuestadoras GEA, Agencia Digital y Milenio Diario, Reforma, 29 –agosto-2012, p. 2).

4.-No por echarnos montón, vamos a dictaminar mejor. Vayan mejor a las tiendas Soriana, a las calles, a las plazas. Esta Sala Superior no es para la chusma.

-“El hecho de que vengan más o menos personas, no altera la acción pretendida por quienes vienen a juicio, se valorará igualmente todo lo argumentado desde la perspectiva de la ley y la Constitución  y la vocación democrática que este tribunal exige” (Tan democrática que desecharon el recurso de 283 mil ciudadanos que iban a dar su testimonio de la coacción del voto, la R.).

(Manuel González Oropeza, ilustre magistrado, que también afirmó que no por impugnar más veces un hecho “da mayor fuerza” a las razones o argumentos, 29 de agosto 2012).

Le agregamos esta joya declarativa para documentar más nuestro optimismo:

“Hemos reconocido en jurisprudencia, no está en la ley, esta legitimación para los partidos políticos en defensa de los intereses de los ciudadanos, pero no la legitimación de los ciudadanos en defensa de los intereses de los ciudadanos (Los ciudadanos sólo están para defender legítimamente los intereses de los marcianos, la R. galáctica). Por tanto, no se les puede admitir como actores (a menos que hagan casting en las oficinas de PRI-Televisa, la R. bailando por un voto).

(Constancio Carrasco, otro ilustre magistrado al argumentar en contra del testimonio de 283 mil ciudadanos llevados por el Movimiento Progresista, 29 agosto 2012).

5.-Desde que el lenguaje leguleyo reina en la patria, se acabaron las excusas y se instauró la impunidad.

“El juez tiene que revisar las pruebas para poder demostrar que se violaron principios constitucionales o de la ley electoral; nos tienen que allegar las pruebas idóneas y para eso se necesitan argumentos, pruebas y razón (Y no nos pidan que las busquemos, investiguemos o solicitemos información que no nos pagan 343 mil pesos para eso, la R. con toga y birrete).

(Pedro Esteban Penagos, otro ilustre magistrado de la Tremenda Corte Electoral, 29 de agosto 2012).