La silenciosa conquista China es una investigación de dos periodistas catalanes, Juan Pablo Cardenal y Heriberto Araújo, que recorrieron 25 países para descubrir la forma en que China está forjando su hegemonía económica.
Daniel Barrón: ¿Por qué China lleva a cabo lo que llamas una conquista silenciosa?
Heriberto Araújo: La razón principal es que China necesita recursos naturales. Es una economía en pleno crecimiento, los últimos 30 años han crecido cerca del 10% del PIB y saben que para seguir alimentando la fábrica del mundo y para seguir creciendo a esos altísimos niveles económicos necesita recursos naturales: petróleo, gas, minerales, quizás mañana sea agua y pasado mañana sea maíz o arroz; es una necesidad, la expansión de China en el mundo es una necesidad natural.
DB: Y cuando llegan a otros países, ¿se adaptan a las costumbres, echan raíces?
HA: Yo creo que hay que entender algo que no creo que todo el mundo sepa y es que China no es un Estado nación es un Estado civilización, ¿qué significa esto? Que la cultura, la lengua, la historia, la gastronomía, la medicina y el sentimiento de pertenecer a la cultura China es tan fuerte que no acaba con una generación ni con dos, ni con tres, de hecho no nunca acaba, yo he entrevistado a los chinos de ultramar, en Perú, que llegaron hace 200 años con la expansión del comercio marítimo, o con la llegada del ferrocarril, y ellos tienen pasaporte peruano o estadounidense o africano, pero se sienten chinos.
DB: ¿Lo llamarías un proceso de colonización o sólo de explotación?
HA: Colonización es un término que como español lo conozco bien y se basa en el dominio militar, en la llegada y la disposición del territorio, eso los chinos no lo están haciendo, por eso el libro se llama conquista y es silenciosa porque se basa no en el dominio militar sino en el poder económico que es mucho más subrepticio, mucho menos palpable, pero es un poder muy efectivo porque la economía, desde hace dos o tres siglos lo domina casi todo. Y los chinos han entendido que lo que les importa es controlar la fuente de recursos naturales.
DB: Lo que hoy se exporta, frente a la militarización, es cultura, lo que Estados Unidos llama el soft power: la música, la literatura… ¿Los chinos están exportando su cultura?
HA: Pues fíjate que pese a tener una cultura milenaria, los chinos son muy reacios a exportar su cultura y está la dificultad de la lengua, el hecho de que el inglés sea la lengua franca para todo en el mundo beneficia siempre a los anglosajones a la hora de distribuir sus productos, desde los libros hasta las películas, pero yo creo que el soft power, si me permites dudar de las tesis aceptadas, está un poco sobre valorado.
DB: ¿Y qué hay su modelo económico?, ¿se convertirá en un modelo a exportar?
HA: China sabe que el modelo que tiene, este capitalismo de Estado o de Partido, el Partido Comunista es un sistema que le encaja a China y yo creo que no tienen mucho afán por exportar eso, no veo a los chinos queriendo instalar un sistema como el suyo en África, si eso sucede por cuestiones de eficiencia y hay otros regímenes que ven que China funciona bien así y por tanto hay una alteran nativa a lo que Occidente propone, pues bienvenido sea; pero no creo que China tenga esa visión de desplazar a sus tropas y gastarse miles de millones para exportar lo que ellos consideran que es la manera de gestionar un país, su idea de derechos humano o de economía.
DB: ¿Qué consecuencias puede tener para los lugares y las personas esta conquista de China?
HA: La falta de escrúpulos, de condiciones laborales aceptables, de sueldos que vayan a la par del crecimiento económico, del justicia, de libertad, de libertad de expresión de crear una prensa libre, bueno esos son valores que exporta la expansión de China.
DB: ¿China se expande a lo largo de todos los países o entra con mayor facilidad a aquellos que comparten su ideología dictatorial?
HA: Muy buena pregunta, China tiene dos maneras de relacionarse con el mundo. La primera es a través de las dictaduras, el hecho de que China sea una dictadura, favorece y contribuye a que China sea hoy un socio indispensable de Irán, de Sudán, que sea el sostén de Corea del Norte, sin China no podría existir, se vendría abajo; que sea un aliado importante de Venezuela, un socio de Cuba, creo que esa es una de las vías. Y la otra es a través de las democracias, y cundo hay una democracia fuerte, una economía fuerte pone diques a lo que China puede hacer, y esa relación es más beneficiosa para ambos países.
Heriberto Araújo y Juan Pablo Cardenal Nicolau, La silenciosa conquista China, Editorial Crítica, España, 2012.


