Uno de los tantos «memes» que circularon en redes sociales a partir de las supuestas declaraciones de Elba Esther Gordillo.

“Llegó el momento de retirarme, me siento cansada y deseo salir por la puerta de la sala, no la de la cocina”, habría dicho Elba Esther Gordillo a una docena de maestros de su círculo más allegado, durante una reunión que sostuvo en Monterrey. La nota fue difundida el 20 de agosto por Milenio TV, a través de su corresponsal en Nuevo León. La única buena noticia en esta temporada de inicio de clases fue desmentida de inmediato por el SNTE.

Ese mismo lunes, Elba Esther encabezó un evento más con Felipe Calderón. El pretexto fue el inicio del ciclo escolar 2012-2013. La señora volvió a cometer errores de lectura en su discurso. Confundió “millones” por “billones” de alumnos, lo cual daría una cifra estratosférica, confundió los acentos y parecía que felicitaba a la selección de béisbol por su triunfo olímpico e inventó el número “2 mil 35 mil 200 docentes”.

Sus errores se volvieron muy pronto Trending Topic en Twitter. Las bromas y la ironía –la única arma que tenemos millones de mexicanos para exhibir la impunidad de esta mujer que maneja como hacienda propia el sindicato magisterial más grande de América Latina– se propagaron por la red social.

Incluso, una cuenta en Twitter bromeó que Elba Esther dijo “llegó el momento de restirarme” y no de retirarse, lo cual confundió a varios maestros que, acostumbrados a sus aliteraciones, ya pensaban que la señora Gordillo negociaba con Peña Nieto la salida por la sala y no por la cocina (menuda metáfora misógina).

Todo esto ocurrió en las redes sociales y en algunos medios radiofónicos. La maestra Elba Esther se ofendió y mandó un comunicado para aclarar que ella no confundió el beisbol con el futbol sino fueron los medios que “a partir de la ignorancia” ejercen “una crítica sin fundamento, con ánimo destructivo”. Según el comunicado, Gordillo se refirió a la victoria 12-0 del equipo infantil de beisbol de 11-12 años sobre Uganda, el pasado 18 de abril. ¿Realmente sabrá Gordillo donde queda Uganda? ¿Sabrá que algunos de sus maestros más allegados la confunden con Idi Amín Dada?

La nota aclaratoria de este martes 21 de agosto se difundió en seguida en el portal informativo de Televisa y también en varios noticieros de la empresa de Emilio Azcárraga Jean. A la “presidenta vitalicia” del SNTE –cargo inventado para mantener el control del sindicato de manera institucional– no se le toca ni con el pétalo de una ironía en Televisa.

Este buen trato en la empresa de comunicación más impugnada en los últimos años no es casual. Elba Esther es una extraordinaria clienta de Televisa. Acostumbrada a “comprar” impunidad, Gordillo les ha pagado millones de pesos a los mercaderes que dirigen esa empresa. Y no sólo eso. Contrató al productor estelar de Televisa, Pedro Torres, para que produjera y se difundieran en medios masivos el reciente spot de guerra sucia en contra de la CNTE.

Luis Hernández Navarro, coordinador de análisis en La Jornada, publicó este martes un extraordinario artículo para describir esta alianza de Televisa con Elba Esther:

“En pleno regreso a clases, Elba Esther Gordillo es, nuevamente, una estrella más del Canal de las Estrellas –advierte Hernández Navarro, conocedor de los entretelones del poder gordillista-. En horario estelar, la cadena televisiva transmite un anuncio comercial, patrocinado por la líder vitalicia del magisterio nacional, en contra de los maestros democráticos.

“En el promocional aparece un viejo pizarrón de color verde con un encabezado escrito con gis blanco que pregunta: ¿quién es quién? Dividido por una raya vertical que separa los “buenos” de los “malos”. Los ‘héroes’, por supuesto, son los del SNTE, los ‘malvados’ son los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

“A lo largo de 30 segundos, una voz de una mujer en off va leyendo los atributos de los primeros y los defectos de los segundos, mientras una mano invisible de impecable caligrafía los anota de uno y otro lado de la pizarra. Los del SNTE –dice la publicidad pagada- ‘somos los maestros que sí queremos un México mejor’. La CNTE ‘son los maestros que quieren violentar a México’”.

Esta descripción de Luis Hernández coincide con el estilo de los spots que se grabaron en el 2006, por la misma casa productora que ha utilizado Televisa para ser intermediaria y bróker de sus intereses: El Mall, propiedad de Pedro Torres. El productor del Big Brother, de la fallida teleserie El Equipo y de los costosísimos spots “Estrellas del Bicentenario”, no es un personaje más. A través de él, Televisa y el vicepresidente de Comercialización, Alejandro Quintero, le ofrecen el “paquete completo” a gobiernos, candidatos y dirigentes como Elba Esther Gordillo para no facturar los gastos en teleguerra sucia o en promoción que acostumbran hacer a través del Canal de las Estrellas.

Pedro Torres fue el mismo productor de los spots de Enrique Peña Nieto. Le llamaban Proyecto Jorge al expediente relacionado con el candidato priista. Le dieron un nombre clave para que nadie se enterara de las decenas de millones que ingresaron a Televisa, vía El Mall, para la promoción del ex gobernador del Estado de México.

Simultáneamente, también le trabajaron un mes a Josefina Vázquez Mota –por recomendaciones de Los Pinos-, a Gabriel Quadri (del Panal) y a la misma Elba Esther. Los spots en contra de la CNTE forman parte de este convenio. La relación viene a cuento por una duda típica en el caso de Televisa y los millonarios gastos en pantalla: ¿la guerra sucia contra la CNTE, a través de spots, formó parte también de una fórmula encubierta para financiar la campaña de Peña Nieto en Televisa?

Luis Hernández nos recuerda que desde 2009, Televisa y Elba Esther Gordillo firmaron un convenio por 150 millones de pesos (según la cifra pública) para difundir un conjunto de infomerciales disfrazados de concursos titulados Todo Mundo Cree que Sabe, “que resultó un gran fracaso”. En términos de rating, pero no en términos de alianzas políticas.

La ofensiva contra el magisterio y, en especial, contra el no controlado por Elba Esther, también llegó a las salas de cine. Televisa patrocinó de manera indirecta el documental De Panzazo, financiado por Mexicanos Primero, organismo empresarial que preside Claudio X. González, ex presidente de la Fundación Cultural Televisa, y conducido y producido por Carlos Loret de Mola, conductor en línea sucesoria de Joaquín López Dóriga. El documental quiso presentarse como una visión crítica hacia el papel del magisterio y lanzó tibias críticas hacia Gordillo, pero sin llegar al fondo del problema real: la mala educación en México no es resultado del modelo público sino de la corrupción que alimentan los gobernadores y el gobierno federal a través de Elba Esther.

La derecha electrónica critica a la CNTE por organizar marchas, por “revoltosos”, por no dar clases, pero siempre olvida mencionar que Gordillo tiene 20 mil aviadores “que no pisan un salón de clases” y que trabajan como “mapaches” electorales, según recuerda Luis Hernández.

La alianza Televisa-Elba Esther contra la CNTE tampoco es ingenua. A ambos les interesa neutralizar cualquier posible alianza entre la coordinadora y el movimiento #YoSoy132.

Y para eso está la “guerra sucia” de los spots.