En febrero de 2011, tras realizar la pregunta “¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente Felipe Calderón?”, la periodista Carmen Aristegui fue repentinamente despedida del programa radiofónico con mayor audiencia en el país. En su momento, aquello desató una serie de cuestionamientos y protestas tanto en redes sociales, como en cientos de radioescuchas que decidieron ir a protestar a las afueras de las instalaciones de Grupo MVS.

Ante la presión social y de medios nacionales e internacionales, Aristegui regresó a la radio dos semanas después, dejando entonces aquello como un mal momento del periodismo mexicano y como la reivindicación de una de las periodistas con mayor audiencia en el país.

A casi dos años de distancia, nadie se imaginaría que aquel amargo momento sería, en realidad, el inicio de uno de los enfrentamientos más feroces del sexenio que tiene como protagonistas a Grupo MVS, su director, la periodista Carmen Aristegui, Dionisio Pérez Jácome, Javier Lozano, Alejandra Sota, e incluso, el presidente Felipe Calderón.

Compartimos a continuación con ustedes los artículos publicados entonces en el blog de Jenaro Villamil que dan cuenta de los hechos.

Todos los textos son de la autoría de Jenaro Villamil.

Aristegui, los entretelones de una censura

Publicado originalmente el 7 de febrero de 2011

Dos años después de haber encabezado la emisión del noticiero Primera Edición,de 6 a 10 de la mañana, en la empresa MVS Radio, la conductora Carmen Aristegui fue abruptamente despedida, bajo la justificación de que “transgredió el código de ética de la empresa, al dar rumores como noticias”, según el spotdivulgado por la empresa.

Informes internos de MVS revelan que las razones tuvieron que ver con presiones desde la presidencia de la República, que expresó su descontento ante la pregunta que lanzó la conductora el pasado viernes 4 de febrero a las 9 de la mañana: “¿Tiene o no Felipe Calderón un problema de alcoholismo?”.

Durante esa emisión Aristegui informó sobre una manta desplegada el jueves 3 de febrero en la tribuna de la Cámara de Diputados que hacía referencia a los problemas con el alcohol del primer mandatario. La conductora exhortó a que fuera la propia presidencia de la República la que respondiera “de manera seria” a este tipo de rumores que se han divulgado en redes sociales y en la propia Cámara de Diputados.

El despido de Aristegui fue, al parecer, la manera de responder de la Presidencia de la República. La conductora se negó leer una disculpa pública, cuyo texto respondió más a las presiones de Los Pinos que a razones de código de ética.

Por cierto, dicho código al que alude la empresa fue llevado por la misma Aristegui cuando se integró a MVS, después de un año de quedar fuera del aire, a raíz de otro caso de censura, pero con la empresa WRadio, de Televisa.

En ambas emisiones matutinas, el noticiero de Aristegui fue líder en audiencias dentro de la radio comercial. El último reporte  sobre el promedio de ratings,tanto de la empresa INRA como de IBOPE le daba el primer lugar en el horario matutino.

Por ejemplo, en diciembre de 2010 su rating promedio fue de 0.62 frente al 0.51 de la emisión de Oscar Mario Beteta y el 0.45 de Ricardo Rocha/Eduardo Ruiz Healy. En cuarto sitito aparece Leonardo Curzio con 0.45. Los cuatro en emisiones de FM.

En encuesta a automovilistas, el INRA ubicó a Aristegui como la más escuchada, seguida de 88.9 Noticias de Alejandro Cacho.

Las presiones a MVS están relacionadas también con la discusión sobre el refrendo de sus concesiones en la banda 2.5 Ghz. Esta empresa tiene 190 Mhz en esta banda que es considerada ahora una de las más valiosas para el internet en banda ancha.

Reacción en redes sociales

Desde la noche del domingo 6 de febrero, al darse a conocer la noticia a través de Twitter, cientos de usuarios de las redes sociales expresaron su descontento por el despido de Aristegui. En Facebook se creó la red “Apoyo Total a Carmen Aristegui” y convocó a una movilización de protesta este lunes 7 de febrero, a las 12 del día, frente a las instalaciones de MVS.

Uno de los mensajes en Twitter más divulgado fue el siguiente: “Vaya @FelipeCalderon sí puede acusar de narcos a los gobernadores, pero a él no se le puede preguntar si bebe”.

Otro fue el siguiente: “Piensan en Los Pinos que matando al mensajero se acaba el mensaje crítico. Solidaridad con Aristegui”.

Y más perspicaces: “Con la salida de Aristegui va implícita la respuesta afirmativa al alcoholismo de @FelipeCalderon”.

Decenas de mensajes recordaron que ésta era la forma de celebrar el Día de la Constitución y de violentar la libertad de expresión y el derecho a la información.

En su emisión matutina en Radio UNAM el columnista Miguel Angel Granados Chapa calificó como “lamentable noticia” la salida de Aristegui de MVS Radio, ya que la reportera representa una “voz emblemática”.

Hasta el momento, Aristegui no ha dado su versión sobre los sucesos, pero se espera que en las próximas horas mande un mensaje a las redes sociales.

“¡Carmen sí, Felipe no!” Gritan Decenas de Manifestantes Frente a MVS

Publicado originalmente el 7 de febrero de 2011

Manifestantes se conglomeran afuera de las

Convocada a través de redes sociales y de mensajes vía teléfono celular, una centena de personas participaron en un plantón de protesta por el despido de la periodista Carmen Aristegui, a las puertas de MVS Radio, en la avenida Mariano Escobedo, con consignas como  “¡Carmen sí, Felipe no!” y portando cartulinas con lemas como “MVS: Aristegui, ¿por renovación de la concesión?”.

La protesta que se prolongó por tres horas recibió el apoyo de los automovilistas que pasaban por la avenida de la colonia Polanco y tocaban el claxon en señal de protesta. Decenas de manifestantes portaban tapabocas con dibujos de cierre, en señal de censura. Otros expresaban su malestar con otros símbolos de mordaza y cartelones de la campaña “¡Ya Basta de Sangre!”.

El ex coordinador de la bancada del PRD en San Lázaro, Javier González Garza, fue uno de los primeros en llegar a la manifestación y calificó el despido de Aristegui como “una barbaridad” y “un chantaje de Los Pinos a la empresa, sobre la base de que no le han entregado los refrendos” de las concesiones de radio y de la banda 2.5Ghz.

Cuestionado sobre la actitud presidencial frente a los periodistas críticos, González Garza afirmó que “el problema es el sentimiento de ilegitimidad de Calderón. Es un hecho indignante, que denigra a las propias audiencias”.

Los gritos de “¡boicot, boicot!” a la empresa MVS se generalizaron después de la participación de varios radioescuchas que subrayaron que el noticiario de Carmen Aristegui era el de mayor credibilidad.  Otros gritos fueron “¡Carmen sí, facismo no!”.

En el plantón desplegaron la misma manta que generó el escándalo el jueves 3 de febrero, en el recinto de San Lázaro. En ella se observa al presidente Felipe Calderón con la mirada extraviada, en medio de varias copas de licor.

“¡Extra, extra! Borracho atropella a periodista Carmen Aristegui!”, gritaba una de las manifestantes con ganas de ironizar el reciente episodio de censura durante el sexenio de Felipe Calderón.

Comunicado de MVS

Simultáneamente a la manifestación, la empresa MVS distribuyó un comunicado que explicó de esta manera la abrupta salida de Aristegui:

“El pasado viernes 4 de febrero , la periodista Carmen Aristegui dio por válida una presunción, transgrediendo nuestro código de ética y al negarse a ofrecer, como lo solicitó la empresa, una disculpa pública, decidimos dar por terminada nuestra relación cotractual”.

En la página web de MVS desapareció la foto de Aristegui, conductora de la emisión matutina de 6:00 a 10:00 AM que durante los últimos meses se mantuvo en el primer lugar de preferencia de la audiencia en la zona metropolitana.

Calderón-Aristegui, el Método de la Censura

Publicado originalmente el 8 de febrero de 2011

Ante la pregunta ¿por qué fue despedida Carmen Aristegui de MVS?, el 89.77 por ciento opinaron que fue “por presión de Felipe Calderón” y sólo el 2.84 por ciento cree en la versión oficial de la empresa: “por faltas al código de ética” (www.jenarovillamil.wordpress.com.). Una proporción similar aparece en la encuesta que realiza la empresa Univisión en su portal de internet. Y en las redes sociales, especialmente en Twitter, una proporción de 9 contra 1 de cada diez comentarios aluden a la censura de Los Pinos contra la conductora.

En otras palabras, la percepción social es contundente: Aristegui fue despedida de MVS por presiones de Los Pinos, a raíz de su incómoda pregunta sobre el presunto alcoholismo de Felipe Calderón.

La percepción crece en la medida que la empresa que presumió durante todos estos meses que Aristegui ocupaba el primer lugar de rating en los noticiarios matutinos del Distrito Federal, la convirtió en innombrable en menos de un fin de semana. Como si se tratara de una purga estalinista, el nombre de Carmen Aristegui desapareció en el sitio online y hasta en las promociones de Dish, la empresa de televisión restringida de MVS.

Esta vulgar manera de volver innombrable a una periodista que ha recibido reconocimientos internacionales coincide con los mensajes que han lanzado los voceros oficiales y oficiosos del gobierno federal, desesperados por tratar de revertir esta percepción social.

Alejandra Sota, vocera de Los Pinos, quiso ser contundente y le declaró a CNN, empresa que ha defendido a su conductora, que “no interferimos en lo absoluto para que MVS tomara la decisión que tomó”. Pero en su negativa, Sota cometió una pifia que alentó más la especulación: “Es una decisión que tomó la empresa y nos la comunicaron una vez que fue tomada”. Y narró que “durante el fin de semana ejecutivos de MVS confirmaron su decisión de terminar el contrato laboral con Carmen Aristegui, por haber incumplido el código de ética que había firmado con la empresa”.

¿Desde cuándo una empresa radiofónica mantiene tal nivel de información y comunicación con Los Pinos sobre el futuro de su conductora estelar? ¿Por qué fue necesario que “comunicaran” a la Presidencia de la República el cese de Aristegui? MVS no ha respondido a estas preguntas y en su silencio ha alentado la percepción mayoritaria de que se doblegó ante presiones del gobierno de Calderón.

Este martes, Héctor Villarrreal, subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación siguió el guión de Sota, pero ni siquiera pronunció el nombre de Carmen Aristegui. ¿Será que violaba un código no escrito en el equipo calderonista?

“El gobierno federal no hace presiones…se trata de una decisión de la empresa”, insistió Villarreal. Su mensaje carece de credibilidad porque a lo largo del sexenio se han documentado una y otra presión contra medios críticos o periodistas incómodos para la línea que a Calderón le interesa promover. El expediente es numeroso: desde la suspensión de los contratos de publicidad pública a medios como Proceso, advertencias a periodistas como José Gutiérrez Vivó de que debía “portarse bien” para que Calderón le diera una audiencia, amenazas a la periodista Anabel Hernández o demandas en contra de revistas como Contralínea.

Epidérmico a la crítica, irascible ante las manifestaciones en contra de su guerra contra el narcotráfico, Calderón ha dado la orden a los embajadores mexicanos en casi todo el mundo de que respondan a todas aquellas críticas que dañan “la imagen del país”. Este tipo de presiones se han dado con varios corresponsales extranjeros, lo mismo en Francia que en Gran Bretaña y hasta en Japón.

Frente a estos antecedentes, no es casual que la percepción social frente al despido de Aristegui se oriente a un acto de censura gubernamental. La organización Reporteros sin Fronteras  razonó así el caso:

Ante la falta de explicaciones claras se “acreditaría la hipótesis que sugiere que esto se debe a presiones políticas –incluso censura- contra la periodista”.

Carmen “no es culpable de rumor. ¿De qué debía disculparse?”, se cuestiona Reporteros sin Fronteras. Y en su declaración, divulgada por la agencia AFP, advirtió que “el rumor debe convertirse en información o desaparecer tras un justo examen de los hechos o un debate digno de ese nombre. La censura no hace sino amplificarlo”.

Esto es justo lo que ha sucedido frente al presunto problema de alcoholismo del presidente. En vez de atajarlo de manera clara, explícita y sin mandar a periodistas oficiosos a criticar a quienes planteen esta duda, en el gobierno federal creen que volviendo innombrables a los mensajeros desaparece el mensaje.

El caso de las redes sociales es el mejor ejemplo de cómo el gobierno federal ha logrado el efecto inverso al que pretendía. En lugar de mejorar su percepción social ésta ha empeorado, sobre todo, a raíz del caso de Carmen Aristegui.

El periódico El Universal documentó en su reciente edición que Los Pinos contrató por 3 millones de pesos a la empresa Lunave Multimedios S.A. de C.V. para asesorar a la presidencia de la República “en análisis de contenido de opinión pública en redes sociales”. ¿Realmente han analizado bien lo que ha ocurrido con el caso MVS-Aristegui? ¿Crearán millones de trolls (cuentas anónimas en Twitter dedicadas a contrarrestar las críticas o a desviar la atención) para demostrar su eficacia?

El episodio de Aristegui demuestra que la intolerancia se convierte en el principal método de censura de un gobierno que olvidó su pasado opositor.

Escándalo en Medios Internacionales ante el Despido de Aristegui

Publicado originalmente el 8 de febrero de 2011

La nota divulgada este 8 de febrero por la agencia británica BBC Mundo sintetizó así el despido de la periodista Carmen Aristegui en MVS Radio:

“El viernes, Carmen Aristegui era una de las periodistas estrellas de la estación de radio MVS Noticias. Tres días después, no quedaba rastro de la conductora en el sitio web de la emisora. Y su voz había desaparecido de las ondas.

“El motivo es, según MVS, la ‘transgresión del código ético’ del medio”, apunta la BBC y reconstruye el caso, a partir de la manta que se desplegó el jueves 3 de febrero en San Lázaro, aludiendo al problema del presidente Felipe Calderón con el alcoholismo.

Su salida “provocó una reacción de solidaridad entre su audiencia, que logró que su nombre se colocara como tema de moda mundial (hashtag) en la red social Twitter”, apuntó la agencia televisiva británica.

No sólo esta agencia televisiva sino la española EFE destacó en su reconstrucción del caso que Carmen Aristegui fue cesada “por segunda ocasión de un espacio radiofónico después de que el pasado viernes –en su última emisión de la cadena MVS- preguntó al aire sobre el presunto alcoholismo del presidente Felipe Calderón”.

El caso provocó también la reacción de la agrupación Reporteros Sin Fronteras que destacó que “el rumor no se resuelve con censura”, según cabeceó la nota de la agencia AFP, mientras que la cadena televisiva norteamericana Univisión subrayó que “el caso Aristegui desata condena en el mundo periodístico”.

Dos medios tan divergentes como la cadena norteamericana CNN y la sudamericana Telesur coincidieron en su cobertura sobre el tema, indicando que la empresa MVS justificó su decisión aludiendo a un código de ética, cuyo contenido se desconoce.

CNN citó en su espacio NotiMujer las declaraciones de la vocera de Los Pinos, Alejandra Sota, quien indicó: “No interferimos en lo absoluto para que MVS tomara la decisión que tomó. Es una decisión que tomó la empresa y nos la comunicaron una vez que fue tomada”.

El texto citado por CNN incorporó esta última frase que generó más suspicacias entre comentaristas y reporteros de otras agencias. ¿Desde cuándo una empresa notifica o “comunica” a la presidencia de la República el despido de su conductora?, advirtió el programa Justo al Medio, de la venezolana televisora Telesur.

La reacción más impresionante se sigue generando en las redes sociales de Twitter y Facebook. A través de la primera, la agencia @ThinkMexican, que divulga información entre la comunidad mexicana en Estados Unidos, comunicó que “Carmen Aristegui fue despedida por cuestionar el alcoholismo de Calderón”.

El tema que presuntamente se quería evitar –el supuesto alcoholismo del primer mandatario mexicano- se convirtió en uno de los temas centrales en miles de mensajes a través de Twitter.