Fuente: http://eleconomista.com.mx

En franco desafío a una de las condiciones principales que impuso la Comisión Federal de Competencia para autorizar la fusión de Grupo Televisa y Grupo Iusacell, Alfonso de Angoitia, vicepresidente del corporativo, anunció que Emilio Azcárraga Jean será nombrado copresidente de la empresa de telefonía móvil.

Una de las siete condicionantes que impuso la CFC para aprobar la sociedad al 50 por ciento entre Grupo Televisa y Grupo Salinas, ambos concesionarios de las dos cadenas de televisión que acabaran el 95 por ciento del espectro nacional, fue la separación de la industria televisiva del manejo administrativo de Iusacell.

Explícitamente así lo dijo una de las condicionantes claves del documento emitido por el organismo regulador el 6 de junio pasado:

“El Consejo de Administración de Iusacell no puede incluir empleados de otras empresas de Grupo Televisa y Grupo Salinas que estén directamente involucrados en el negocio de la televisión abierta o restringida. Los principales directivos de Iusacell deberán estar completamente desligados de la administración de cualquier otra empresa de Grupo Televisa y Grupo Salinas”.

¿Acaso va a renunciar Azcárraga Jean a su doble condición de presidente y director general de Televisa para irse a la aventura de integrarse como “copresidente” de Grupo Iusacell? ¿Qué hará la CFC ante este franco desafío a una de las resoluciones más polémicas de este sexenio que no dejó satisfechos ni a los especialistas, ni a los consumidores ni a las propias empresas involucradas?

El anuncio de la incorporación de Azcárraga Jean a la administración de Grupo Iusacell fue hecho por Alfonso de Angoitia, vicepresidente del corporativo, en rueda con analistas del mercado, realizada este 10 de julio. Un día antes, Televisa reportó una caída de 16 por ciento en su utilidad neta en el segundo trimestre del año, debido a un ajuste de su inversión en Iusacell, además de una pérdida cambiaria derivada de la depreciación del peso.

Entrevistado por la agencia CNN-Expansión, el comisionado Miguel Flores Bernés, quien fue el único de los cinco integrantes del pleno que votó en contra de la resolución, especuló:

“En el Consejo de Administración (de Iusacell) el compromiso es que haya, primero, consejeros independientes al 100 por ciento. Y después se pusieron varias condiciones para los que son independientes. También se estableció que algunos funcionarios que estuvieran directamente relacionados con la venta de publicidad y con la venta de producción y venta de contenidos no podían ser parte del Consejo. Pero los presidentes podría ser que no encajen en estos supuestos. Podría ser, no me voy a aventurar”.

El colmo de la falta absoluta de competencia y de la concentración entre Televisa y TV Azteca es que veamos muy pronto a Ricardo Salinas Pliego integrarse al Consejo de Administración de Televisa.

Los antecedentes más inmediatos de esta decisión apuntan a un creciente desafío de Televisa ya no sólo como poder mediático sino como poder político y regulador:

-En el consorcio hubo un profundo descontento por el encuentro entre Eduardo Pérez Motta, presidente del organismo antimonopolio, con un grupo de representantes del movimiento #YoSoy132 el fin de semana pasado. Los jóvenes demandaron ser observadores y garantes en las bases de licitación de la próxima tercera cadena de televisión que es otra de las condicionantes que argumentó la CFC para autorizar la concentración.

-El movimiento #YoSoy132 se ha convertido en una pesadilla para Televisa. Acostumbrados a ser los dueños del teatro, tras bambalinas, los directivos de la televisora nunca se imaginaron que antes y después del proceso electoral presidencial del 1 de julio ellos se convirtieran en el centro de las protestas por el sesgo informativo, los antecedentes como corporativo con serios conflictos de interés con Enrique Peña Nieto y por su declarada intención de expansión monopólica.

-El sábado 7 de julio, después de la multitudinaria marcha anti Peña Nieto, convocada por una red de organizaciones a través de las redes sociales, un grupo de jóvenes se fueron a aguarle la transmisión de la boda del cómico Eugenio Derbez. La boda fue preparada como un “acontecimiento especial”, como si se tratara de imponerle a las audiencias la importancia de la Familia Peluche.

A las puertas del templo de Regina, en el Centro Histórico, llegaron jóvenes que estuvieron en la marcha. Durante la transmisión, en vivo, se escucharon los gritos de “¡Fuera Televisa!” y “La Prole quiere Mole”, entre muchas otras consignas.

-Estos acontecimientos han recrudecido las medidas internas de control y de vigilancia internas en Televisa. El imperio se siente observado, atacado y puede contraatacar.

Esta decisión quizá es un ejemplo de lo que puede suceder en los próximos meses.