Esta semana inicia la actividad olímpica en la ciudad de Londres, Inglaterra. Si bien la inauguración oficial de los juegos será el próximo viernes 27 de julio, los primeros eventos deportivos inician el 25 de julio. La capital inglesa se convertirá, con esta edición número XXX de los juegos, en la primera ciudad que ha recibido la justa olímpica en tres ocasiones (1908, 1948 y 2012). Sin duda alguna, este evento deportivo es uno de los eventos mediáticos de mayor importancia y que atraen un enorme número de televidentes alrededor de todo el mundo.
La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, según datos de la empresa Nielsen, alcanzó una audiencia televisiva –calculada con base en los 38 mercados más importantes del planeta– de 2 mil millones de personas. La medición de la empresa señala que en aquella ocación la región con mayor audiencia fue Asia-Pacífico, donde 5 de cada 10 personas vieron el evento; en Europa lo hizo un 30% de la población, mientras que en Norte America el porcentaje fue del 24%. Las mediciones indican que durante los primeros diez días de los juegos en la capital de China, la audiencia a nivel mundial alcanzó un total 4 mil 400 millones de personas, es decir, una cifra que equivale a dos tercios de la población mundial.
Inspirados en los Juegos Olímpicos que en la antigua Grecia se realizaban en Olympia entre los siglos 8 y 4 antes de Cristo, la versión moderna de los juegos se realizó por primera vez en 1896 en la ciudad de Atenas, Grecia. Dos años antes el Baron Pierre de Coubertin había logrado fundar el Comité Olímpico Internacional (COI). Antes de 1896 se habían realizado varios intentos de revivir los juegos; el primero de ellos se dio durante la Revolución Francesa, cuando se realizó en 1796, 1797 y 1798 la Olimpiada de la República, un evento nacional que incluía varias disciplinas de los antiguos juegos.
En la Grecia antigua la llegada de esta competición significaba una tregua en todos los conflictos entre las ciudades Estado que en ellos participaban. Lamentablemente en una sociedad como la nuestra la lógica ha sido diferente; si bien Pierre de Coubertin creía en la necesidad de recuperar los ideales olímicos, bajo los lemas de “Lo esencial en la vida no es vencer sino luchar bien” y “Más rápido, Más Alto, Más fuerte”, priorizando la solidaridad entre los pueblos, en la época moderna las justas olímpicas de 1916, 1940 y 1944 se vieron canceladas por las dos guerras munidales, y durante la guerra fría el evento sufrió de boicots y sirvió en muchos casos como un arma de propaganda.
De hecho, la primera vez que, según varias fuentes, se utilizaron los juegos como un acto propagandístico en toda forma fue durante su edición número XI; la ciudad de Berlín, Alemania, fue la sede de aquellos juegos que el regimen Nazi los utilizó como un escaparate para mostrarse al mundo. De hecho, existen algunas leyendas al respecto, se dice que el alto número de medallas obtenido por atletas afro americanos significó una humillación para el régimen de Adolfo Hitler. También se comenta ampliamente que el líder nazi se negó a felicitar personalmente a Jesse Owens –atleta estadounidense de raza negra que obtuvo las medallas de oro en 100m, 200m, 4x100m y salto largo-, sin embargo parece que estas afirmaciones carecen de sustento, de hecho, lo cierto es que Alemanía se colocó en el primer lugar del medallero, lo cual parece que dejó satisfecho al dictador. Paradójicamente, el propio Owens señala en su autobiografía que el acto discriminatorio provino de su propio país, pues inmerso en pleno proceso electoral, y ante la necesidad de obtener el voto de los estados sureños, Franklin D. Roosvelt no invitó al tetra medallista a las celebraciones que en la Casa Blanca se realizaron.
Un dato que sí es corroborable por completo sobre la justa olímpica en Berlín, es que en aquella ocasión fue la primera vez en la que se inicia la historia de las transmisiones televisivas del evento. Al respecto, los Servicios de Transmisión Olímpicos (Olympic Broadcasting Services) señalan que anteriormente en Amsterdam 1928 y en Los Ángeles 1932 solamente se había realizado transmisiones radiofónicas limitadas del evento. Es en 1936 que dos empresas alemanas, Telefunken y Femseh ralizaron una covertura en vivo de algunos de los eventos, cubriendo un total de 138 horas de transmisión. Aquellas transmisiones fueron vistas por 162 mil pesonas y fueron realizadas con tres cámaras electrónicas y 24 cámaras de cine. La cobertura por radio de esta olimpiada fue muy amplia, logrando un total de dos mil 500 transmisiones realizadas en 28 idiomas. La cobertura televisiva en vivo del evento se volvió una parte trascendente del mismo hasta los Juegos Olímpicos de Roma 1960, cuando la cobertura fue completa y en directo, también fue la primera ocasión en la que el COI cobró por los derechos de televisión de la justa, la cifra obtenida por tal concepto fue de 1 millón 200 mil dólares.
Otro evento lamentable en la historia de los juegos, y que atrajo una enorme atención mediática, sucedió durante los juegos de Munich, en 1972; la masacre realizada por un comando de terroristas de origen árabe cobró la vida de 11 atletas y entrenadores de la delegació de Israel, 5 terroristas y un oficial de policía. El hecho conmocionó al mundo y modificó para siempre las medidas de seguridad en las villas para las delegaciones.
Para esta edición de los Juegos Olímpicos en Londres se espera que se rompan récords de audiencia y de generación de ganancias. Con un total de 44 compañías internacionales que paricipan como patrocinadores, la organización del evento ha logrado obtener recursos por 700 millones de libras. Además, por concepto de venta de mercancías conmemorativas, se espera -según datos del propio comité organizador- una derrama de mil millones de libras. En la creación de estos productos y souvenirs se encuentran involucradas 50 licencias.
Con una cifra aproximada de inversión, por parte del sector público, de 17 mil 250 millones de dólares, se espera que las ganancias que generen los juegos sean aproximadamente de 31 mil 800 millones de dólares, lo cual superaría en 8 mil 800 millones de dólares las ganancias reportadas por los pasados juegos en Pekín. De hecho, las grandes ganancias como resultado de este evento son una historia relativamente nueva, pues los primeros juegos que dejaron una ganancia económica fueron los realizados en Los Ángeles en 1984, que dejaron un monto de 3 mil 290 millones de dólares.
Continúa mañana.


