Secretos de Campaña: Segunda Parte

Consulta la primera parte aquí.

Pedro Torres, productor estrella de Televisa, realizó algunos de los spots de campaña más importantes de Enrique Peña Nieto.

En las oficinas de El Mall le llaman Proyecto Jaime. Es un nombre clave y secreto para el candidato presidencial priista Enrique Peña Nieto. Durante meses, el productor Pedro Torres, dueño de MediaMates y brazo derecho de Alejandro Quintero, el todavía vicepresidente de Comercialización de Grupo Televisa, ha trabajado para la campaña del ex gobernador mexiquense.

El nombre clave es para que nadie se entere de que en El Mall trabajaron simultáneamente para dos campañas presidenciales: la de Peña Nieto, a cargo de la publicista Ana María Olabuenaga, socia de Pedro Torres y famosa por su eslogan “Soy Totalmente Palacio”; y la de Josefina Vázquez Mota, candidata presidencial panista, cuyo proyecto tenía otro nombre clave: Proyecto Mujer.

Durante meses, trabajaron para dos campañas al mismo tiempo. ¿Conflicto ético? ¿Conflicto de intereses? Al interior de El Mall todos lo supieron. Hasta que hace un mes, el equipo de Vázquez Mota suspendió la producción de sus últimos spots en el equipo de El Mall, que forma parte de un consorcio denominado MediaMates, de Pedro Torres también.

Finalmente, los únicos que salen ganando en este intenso mercadeo de la imagen televisiva es el  consorcio que ha permitido el crecimiento de El Mall y de MediaMates: Grupo Televisa.

Pedro Torres fue el productor estelar de los realitys de Televisa como Big Brother; de la teleserie El Equipo, con cargo al erario de la Secretaría de Seguridad Pública; de los carísimos spots de Estrellas del Bicentenario, con cargo al presupuesto público de los Estados; del V Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto en el Estado de México y hasta del video que transmitieron en la famosa boda entre este personaje y la actriz Angélica Rivera, La Gaviota.

Ellos aseguran que este último video fue “un regalo” de Torres a Peña Nieto. Y cómo no. Ha sido su mejor cliente en los últimos seis años.

El secreto del Proyecto Jaime es que no deja huella. No hay facturas, no hay contratos. Todo se maneja en efectivo, según informes internos. Algunos calculan que tan sólo en la producción de spots promocionales y de “guerra sucia” o “campaña de contrastes” (como prefieren llamarlos) el equipo de campaña peñista ha gastado más de 200 millones de pesos en dos meses.

El otro secreto del Proyecto Jaime es que quien aprueba o desaprueba finalmente los videos y los mensajes en redes sociales es Alejandro Quintero, el polémico accionista de TV Promo, a quien algunos en Grupo Televisa ya ven como uno de los funcionarios a sacrificar tras el escándalo de las cuentas de venta de información y entrevistas con Peña Nieto a lo largo de siete años. Quintero tiene en las oficinas de El Mall a una de sus asistentes supervisando directamente el Proyecto Jaime.

También hay otro personaje que ha frecuentado las instalaciones ultra secretas de El Mall, habilitadas ex profeso para el Proyecto Jaime. Se trata de Luis Videgaray, el multifacético coordinador general de la campaña de Peña Nieto.

Cuentan algunas fuentes de MediaMates que Videgaray supervisó algunos mensajes y spots de la reciente “guerra sucia” contra López Obrador, incluyendo el rumor de que “el peso se devalúa” si el candidato perredista asciende en las encuestas.

El vínculo con Grupo Televisa es más que claro. Un domingo antes de la presencia de Enrique Peña Nieto en el programa Tercer Grado, estuvieron mercadólogos y consultores argentinos con Olabuenaga. Ensayaron las posibles respuestas y escenarios a contrarrestar frente al programa de los conductores estelares de los noticiarios de Grupo Televisa.

Lo más simpático de la historia es que también un trabajador cercano a Pedro Torres, Omar Catalán, está detrás de la producción audiovisual de Gabriel Quadri, el candidato del Panal.

Todo queda en la familia Televisa y en el Canal de las Estrellas, finalmente: el dinero, la información, la contrapropaganda, los spots y por supuesto el proyecto político.

En las instalaciones de El Mall está prohibido mencionar el nombre de Enrique Peña Nieto. Todos saben que ahí maquilan el trabajo audiovisual y mercadológico de su campaña. Pero si quieren mencionarlo hablan de Proyecto Jaime o de “el producto”.

En las últimas tres semanas redoblaron esfuerzos para “mejorar el producto”. Por supuesto, también mejoraron los honorarios.

¿Sabía Vázquez Mota que Pedro Torres jugaba doble? ¿Saben los priistas que el verdadero jefe de Comunicación de Peña Nieto se encuentra en El Mall? ¿Fiscalizará el IFE los millones de pesos gastados sin facturas, sin “huella fiscal”?