Miguel Flores Bernés, el comisionado que el 24 de enero hizo mayoría con Eduardo Pérez Motta y Rodrigo Morales Elcoro. Fuente: http://www.competenciaeconomica.com.mx

La decisión más importante del sexenio para el futuro de la televisión abierta y las telecomunicaciones en México –la autorización de la fusión entre Grupo Televisa y Grupo Iusacell- fue decidida esta 6 de junio por los cinco integrantes de la Comisión Federal de Competencia, en medio de un total hermetismo y de las presiones de la televisora  presidida por Emilio Azcárraga Jean, que se negó hasta el último minuto a  ceder la propiedad de uno de sus cuatro canales –en este caso se le pedía el canal 9- para autorizarle la adquisición del 50 por ciento de la empresa  de telefonía móvil.

Informes del organismo indican que el vicepresidente de Finanzas de Grupo Televisa, Alfonso de Angoitia, presionó hasta el último minuto a los integrantes de la Comisión Federal de  Competencia, en especial a los 3 que se opusieron a autorizar a fusión entre la empresa televisiva y Grupo Iusacell, el pasado 24 de enero, cuando se adoptó la primera decisión.

En esta sesión los cinco comisionados resolvieron sobre el recurso de reconsideración presentado por Televisa y Grupo Iusacell para que se autorice la operación por 1,600 millones de dólares que le permitirá a la empresa de Azcárraga Jean tener la propiedad del 50 por ciento de la empresa que tiene el 5 por ciento del mercado de telefonía móvil.

Por ley, la Comisión Federal de Competencia no puede dar a conocer el resultado final de la  votación, hasta que los agentes interesados sean notificados, tal como informó el organismo regulador en un escueto comunicado. Ni Grupo Televisa ni Grupo Iusacell habían reaccionado a la decisión que tomaron los integrantes de la comisión.

Todo parece indicar que la fusión será autorizada con una serie de condicionantes para que Televisa disminuya el control que tiene sobre el mercado de la televisión abierta y la televisión restringida, pero no cederá ninguno de sus 4 canales (canal 2, canal 5, canal 9, y canal 4, éste último de cobertura metropolitana).

Javier Corral, legislador panista, publicó este miércoles en su columna de El Universal que las presiones de los gigantes mediáticos triunfaron sobre Miguel Flores Bernés, el comisionado que el 24 de enero hizo mayoría con Eduardo Pérez Motta y Rodrigo Morales Elcoro. Al ceder su voto, la CFC autorizará “una de las concentraciones económicas más perniciosas para el mercado de las telecomunicaciones y de nefastas consecuencias para la democracia y las libertades de expresión y de información”, advirtió el ex senador y diputado federal blanquiazul.

Corral indicó que una de las condicionantes más importantes sería la obligación de retransmitir gratuitamente todas las señales abiertas en los sistemas de televisión restringida (mecanismo conocido como mustoffer), y la desincorporación de algunos canales de televisión. Estas reglas, “por supuesto no se contemplan”,  abundó Corral.

Tercera Cadena según Cofetel

En paralelo, la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) informó que está lista la licitación de dos nuevas cadenas de televisión digital, tal como desde inicios de 2011 planteó un proyecto del comisionado presidente Mony de Swaan.

La licitación de las dos cadenas de televisión abierta en tecnología digital era una de las condiciones que pusieron los comisionados de la CFC para autorizar la fusión de Televisa-Iusacell.

Por su parte, Jorge Fernando Negrete, director de Mediatelecom consideró también que la fusión de Televisa y Iusacell será una medida “perniciosa” para la competencia y la democracia del país.

En su análisis, difundido este 6 de junio, Negrete advierte que la inversión de 1,600 millones de dólares de Televisa para adquirir el 50 por ciento del control accionario de Iusacell “no constituye un compromiso de inversión para fomentar la cobertura de servicios de telecomunicaciones de voz y datos.”.

Una concentración de este tipo, debería venir acompañada de obligaciones de inversión en redes que Negrete calcula en mil millones de dólares al año en un plazo de cinco años para crecer a un punto porcentual anual.

“Si la autoridad no obligara a esa inversión, es claro que Televisa-Iusacell soportarían su crecimiento a través de dos factores que ya están presentes en el actual contexto regulatorio de las telecomunicaciones en México:

1.-Televisa-Iusacell crecería a través del cabildeo que practiquen los legisladores de la llamada “telebancada”, promoviendo iniciativas que privilegien a esos operadores.

2.-Televisa-Iusacel crecerían a través de la solicitud de compartición de infraestructura y reglas asimétricas en contra del operador incumbente (Telmex-Telcel).